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El teletrabajo consiste en el desempeño de actividades remuneradas o prestación de servicios a terceros utilizando como soporte las TIC para el contacto entre el trabajador y la empresa. /Pexels
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Domingo, 17 de Enero de 2021
Redacción Política

Colombia ya está en la segunda ola de la pandemia del coronavirus y brilla por su ausencia una reglamentación del teletrabajo, herramienta laboral clave en la ‘nueva normalidad’.

Conviene hacer claridad en que no es lo mismo teletrabajo que trabajo en casa, porque el teletrabajo, según la Ley 1221 de 2008, es "una forma de organización laboral, que consiste en el desempeño de actividades remuneradas o prestación de servicios a terceros utilizando como soporte las tecnologías de la información y comunicación -TIC- para el contacto entre el trabajador y la empresa, sin requerirse la presencia física del trabajador en un sitio específico de trabajo", en tanto que el trabajo en casa en una medida ocasional, como le ocurrió a muchos empleados durante los días de confinamiento, que como medida de emergencia prestaron sus servicios por fuera de las instalaciones de la empresa.



La Organización Internacional del Trabajo definió como teletrabajo el que "se realiza en una ubicación alejada de una oficina central o instalaciones de producción, separando al trabajador del contacto personal con colegas de trabajo que estén en esa misma oficina y utilizando nuevas tecnologías de la información que hacen posible esta separación, facilitando la comunicación".

Para el Ministerio de Trabajo estos términos están definidos en la Circular 041, indicando que cuando el trabajador desarrolle su función desde su domicilio o en un lugar distinto a su sitio de trabajo de forma temporal no es considerado como un teletrabajador, por lo que no son las mismas condiciones de un contrato laboral de esa índole.

Esa y otras circulares expedidas por el Ministerio de Trabajo fomentan el trabajo en casa y el teletrabajo, pero al llevar una propuesta de reglamentación al Congreso se inclinó por lo primero, dejando de lado lo otro.

La razón es que es allí donde se presenta el mayor vacío legal, pues para el teletrabajo ya existen la Ley 1221 de 2008 y el Decreto 884 de 2012.

Trabajo en casa

Como lo publicó la semana pasada EL NUEVO SIGLO, en sus redes sociales el senador Carlos Fernando Motoa, de Cambio Radical, ponente del proyecto de trabajo en casa, le pidió al Gobierno evaluar la convocatoria a sesiones extras para aprobar esa regulación.

“Incremento de casos de covid-19 y tiempo que tomará culminar vacunación harán que, inevitablemente, millones de colombianos continúen trabajando en sus hogares”, argumentó Motoa, anotando que los “trabajadores requieren garantías para cumplir funciones, cuidando su salud, pero además accediendo a derechos como desconexión laboral y auxilio de conectividad. En el peor momento de esta crisis, tenemos la obligación de avanzar pronto en las soluciones”.

La iniciativa, radicada con mensaje de urgencia el 25 de septiembre por el ministro de Trabajo, Ángel Custodio Cabrera, fue aprobada el 12 de diciembre en primer y tercer debate por las comisiones séptimas conjuntas, por lo que solo falta el visto bueno de las plenarias, que para el efecto podrían sesionar simultáneamente, y la eventual conciliación.

El articulado regula la modalidad de trabajo en casa como una forma de prestación del servicio en situaciones ocasionales, excepcionales o especiales, que se presenten en el marco de una relación laboral con el Estado o con el sector privado, sin que conlleve variación de las condiciones laborales establecidas o pactadas al inicio de la relación laboral.

Cabrera ha explicado que “este es uno de los temas que por efectos de la pandemia se vio venir, se quiere consolidar y lo más importante, es que ha sido el camino para mantener muchísimos puestos de trabajo en el país”; anotó que “esta nueva visión de trabajo en casa es muy importante y yo creo que el trabajo que realizará en la discusión del proyecto en el Congreso va a ser clave. El trabajo en casa llegó para quedarse”.

Teletrabajo

Entre tanto, la Ley 1221 de 2008 requiere ser actualizada en el contexto de la ‘nueva normalidad’.

Por lo pronto, el desarrollo normativo del teletrabajo ha quedado en manos de proyectos de origen parlamentario que, ante el aparente desinterés del Gobierno, no tienen futuro promisorio.

Es el caso del proyecto que radicaron el 22 de julio la senadora Emma Claudia Castellanos y la representante Ángela Sánchez, ambas de Cambio Radical, que no ha tenido ningún avance.

Según la exposición de motivos, el proyecto “fortalece y modifica la Ley 1221 de 2008 del teletrabajo, plantea los mecanismos para que la organización laboral del trabajo en casa se desarrolle, protege al trabajador e incentiva esta forma de trabajo en los diferentes sectores de la economía, incluyendo el sector público y el privado. Y fomenta la aplicación de la conciliación de la vida familiar y laboral para su desarrollo y crea el mes del teletrabajo en todas las instituciones públicas del país”.

En el mismo estado se encuentra una iniciativa presentada el 20 de julio por el expresidente Álvaro Uribe con los senadores Ruby Chagüi, Honorio Henríquez y Gabriel Velasco, todos del Centro Democrático, para “darle carácter permanente al auxilio de conectividad creado por el Gobierno nacional mediante el Decreto 771 de 2020 y extender su ámbito a quienes, con independencia de circunstancias que les imposibiliten desplazarse, se desempeñan en la modalidad de teletrabajo prevista en la Ley 1221 de 2008 y devengan hasta dos salarios mínimos legales mensuales vigentes”.

Al paso que van, a partir del 16 de marzo, cuando termine el receso de las sesiones ordinarias, esos proyectos corren el riesgo de hundirse sin ningún debate, como le ocurrió al planteado por la bancada del partido Mira que buscaba regular el pago por horas laborales y permitir la cotización al Sistema de Seguridad Social Integral por horas para los teletrabajadores.