Desde el Centro Democrático buscan que se llegue a un acuerdo entre el Gobierno nacional y los textileros en torno al decreto que busca establecer un arancel del 37,9%, medida que fue fijada en el Plan de Desarrollo pero que semanas atrás la Corte Constitucional declaró inexequible.
En los últimos días este gremio rechazó el borrador de decreto presentado por el Ministerio de Comercio que establece unas modificaciones a la medida y anunció que realizará marchas en varias ciudades del país exigiéndole al Gobierno que reviva la disposición tal como fue aprobada por el Congreso. “La Cámara Colombiana de la Confección realizará marchas en las principales ciudades del país el próximo 25 de marzo de 2020, ante la negativa del Gobierno nacional de fijar aranceles justos para el bienestar de 1.600.000 trabajadores del textil-confección”, señaló este gremio a través de un comunicado.
El representante vallecaucano Christian Garcés, del Centro Democrático, señaló ayer que van a citar a una reunión de bancada al ministro de Comercio, José Manuel Restrepo, para conversar sobre este tema.
“Tenemos esperanzas en que se logre un acuerdo. Veo válida la decisión de los textileros de protestar por esta decisión. En campaña se habló de proteger nuestras confecciones (…). el Centro Democrático sigue respaldando la búsqueda de un acuerdo con el Gobierno nacional”, expresó el parlamentario a W Radio.
De acuerdo con Garcés, los textileros nacionales se están viendo afectados por los productos asiáticos. “Las prendas que más están afectando a la industria nacional son las asiáticas, que son las de bajo costo y ahí es donde está la gran diferencia en la discusión con el Gobierno nacional y creo que nosotros debemos entrar a un debate de cuáles son las condiciones que hay en los países latinoamericanos”, expresó.
A través de un comunicado Acopi Bogotá-Cundinamarca expresó su “preocupación” por el borrador de decreto arancelario “presentado por el Gobierno nacional, pues, aunque aumenta los aranceles a la importación de prendas de vestir y algunas confecciones, desacertadamente no incrementa los umbrales de precios declarados, lo que permitiría que sigan las importaciones de bajo costo en detrimento de la producción y el empleo de nacionales”.
Solicitaron al presidente Iván Duque, “que decrete los aranceles y umbrales de precios tal como fueron sensatamente aprobados por distintos sectores políticos del Congreso de la República en los artículos 274 y 275 del Plan Nacional de Desarrollo. Así mismo, le solicita al mandatario que fortalezca la lucha necesaria contra el contrabando que, al igual que las importaciones legales a bajo costo, hace daño a la producción y el empleo del país”.
Manifestó, además, que respalda a la Cámara Colombiana de la Confección y Afines en sus “peticiones al presidente Duque para que implemente medidas de protección para el sector, tal como lo promovió en su campaña electoral. El gremio de las Mipymes reitera el llamado a que el Gobierno nacional impulse medidas en favor los productores y trabajadores del país, que ya bastante se han visto afectados por la falta de protección a sus actividades y el restringido mercado interno”.
Borrador
En el borrador de decreto, el Gobierno pretende establecer, que publicó para comentarios, el cobro de un arancel del 40% a la importación de textiles.
Esta medida del Ejecutivo ha enfrentado a los empresarios del sector, pues mientras unos apoyan la imposición de aranceles para frenar el contrabando, otros conglomerados señalan que es contraproducente para el libre comercio. A este sector lo respalda Fenalco que está en contra de los aranceles. Esta nueva norma es más drástica ya que en el PND se establecía un impuesto ad valorem de 37,9% a los textiles de US$20 o menos, por kilo y del 10% más US$3 a aquellos con precio superior a los US$20.
En su momento, la Corte determinó que la decisión de imponer aranceles a las confecciones no es potestad del Congreso sino del Ejecutivo, por lo que suspendió la medida que se aplicó por casi 3 meses.
En la nueva norma, el Gobierno impone un arancel del 40% ad valorem para los textiles de menos de US$10 por kilo y otro arancel de 15% ad valorem más US$1, para los textiles con precio superior a los US$10 por kilo. Dice además, el artículo 4 del nuevo decreto, que entrará en vigencia transcurridos cinco días comunes contados desde la fecha de su publicación en el Diario Oficial y regirá hasta el 31 de diciembre de 2022.