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Por lo pronto, Óscar Iván Zuluaga ha hecho saber que está dedicado a asuntos personales y que por ahora no está postulando su nombre a la Presidencia porque está esperando definiciones de la justicia. /Diana Rubiano
Foto Diana Rubiano / El Nuevo Siglo
Jueves, 4 de Marzo de 2021
Redacción Política

Sin duda que uno de los principales referentes del uribismo es el exministro Óscar Iván Zuluaga y por eso sigue como una carta fuerte en el abanico de los candidatos presidenciales de ese partido para 2022.

Ahora que el Centro Democrático está acelerando la estrategia para escoger la carta de la colectividad para llevar a una eventual consulta interpartidista de la centroderecha, muchos sectores uribistas piensan en Zuluaga, quien tiene el antecedente reciente de haber ganado la primera vuelta presidencial en mayo de 2014 con 3.769.005 votos, casi medio millón (exactamente 458.211) más que Juan Manuel Santos. Y en el balotaje, aunque perdió, sumó más de siete millones de respaldos en las urnas.

Aún se recuerda que el exministro de Hacienda del gobierno Uribe fue involucrado pocos días antes de la convocatoria a las urnas en el caso del supuesto hacker Andrés Sepúlveda, quien habría hecho interceptaciones ilegales para la campaña presidencial uribista.

Sin embargo, esa investigación penal contra Zuluaga fue archivada en enero de 2017 por la Fiscalía, que un mes después le abrió investigación por la presunta financiación de Odebrecht a su campaña. Aunque estas pesquisas en su contra no prosperaron, sí enredaron a su hijo David. Este ha sido uno de los principales motivos para que el dirigente caldense haya preferido mantener un perfil político bajo mientras se resuelve esa situación jurídica. Así lo hizo en 2018, cuando le insistieron que se lanzara como precandidato y también en los últimos dos años y medio, ya que en el gobierno Duque le han ofrecido distintos cargos ministeriales y embajadas de primer nivel.



¿Candidato?

Sin embargo, luego de que la semana pasada el exsenador Bernardo Elías testificara en uno los procesos que le siguen al expresidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade, y de que en estos días se conociera una declaración de Sepúlveda, el nombre de Zuluaga volvió a la palestra.

Elías dijo que Eleuberto Martinelli, exdirectivo de Odebrecht, le contó de reuniones suyas con Santos, ante lo cual la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, trinó que Zuluaga “debió ser el presidente. Nos robaron y para hacerlo se robaron la plata de todos los colombianos, dándole contratos a Odebrecht”.

Por su parte, Sepúlveda aseguró que "me vi obligado a aceptar cargos por delitos que no cometí, por eso le quiero manifestar que estoy dispuesto a probar en las instancias judiciales no solamente que soy inocente, sino que mi proceso fue fruto de un entrampamiento de un gran fraude político y publicitario, del cual más que procesado fue víctima".

En este contexto la senadora uribista María Fernanda Cabal sostuvo que Zuluaga tiene la experiencia y las condiciones para ser "el candidato ganador" en 2022, mientras que su colega y copartidario Santiago Valencia expresó que Tomás Uribe y el excandidato presidencial son “dos nombres que son sinónimo de respeto, preparación y sobre todo, amor y entrega por esta patria”, hombres “que con distintas edades y visiones, logran tener al país en la cabeza y las necesidades de nuestros compatriotas, dos mundos tan diferentes, pero que a la vez convergen en la necesidad de salvarnos de una amenaza que cada vez parece estar más cerca”.

Y día tras día se multiplican las voces en esa dirección. El vocero del Centro Democrático en el Senado, Gabriel Velasco, le dijo a EL NUEVO SIGLO que “Óscar Iván es un gran ser humano, un hombre capaz, muy fuerte conceptualmente hablando y súper competente”. Agregó que “creo que hoy todos los caminos nos llevan a que pensemos, antes que en candidaturas, en centrar todos los esfuerzos en disminuir la pobreza”.

También le reconocen a Zuluaga que tiene un perfil que puede unir a los sectores más radicales y moderados del uribismo, un asunto clave ante las evidentes fisuras en el Centro Democrático, incluso de cara al respaldo del partido al gobierno Duque.

Por su parte, otro de sus colegas de bancada, John Harold Suárez, le indicó a este Diario que Zuluaga “es un baluarte muy importante para nuestro partido, pues ganó la primera vuelta” en 2014; “la verdad, le robaron sus elecciones, de eso todo el país se está dando cuenta hoy. Nosotros siempre lo hemos tenido claro”.

“Pero, bueno, hoy es otro escenario, en el cual él siempre va a tener allí un lugar, pero no podemos desconocer que también está Paloma, está Paola, está Rafael Nieto”, expuso Suárez, refiriéndose a algunos de los precandidatos presidenciales uribistas: la ya mencionada senadora Valencia, la también senadora Paola Holguín y el exviceministro Rafael Nieto Loaiza.

“Fuera de ello”, agregó Suárez, “hay otra opción que podría ser importante. En el caso de que el expresidente Uribe no fuera nuevamente a aspirar al Senado, también podría pensarse que una cabeza de lista del doctor Óscar Iván Zuluaga sería muy importante”.



Carrera política

Con todo es claro que Zuluaga encarna una posible apuesta fuerte de cara a los comicios del próximo año, tal como lo configuró el expresidente Uribe en octubre pasado con la proclama política en la que advirtió “ojo con el 2022”.

Por lo pronto, Zuluaga ha hecho saber que está dedicado a asuntos privados y que, por ahora, no está postulando su nombre a la Presidencia porque está esperando definiciones de la justicia.

Ya han pasado casi ocho años, desde cuando el 26 de octubre de 2013 fue elegido, en la convención del Centro Democrático, candidato presidencial, al obtener el 56% de la votación total de los convencionistas, venciendo al hoy embajador en Washington, Francisco Santos, y al recientemente fallecido ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, quien a la postre se convirtió en su fórmula vicepresidencial.

Fue una etapa trascendental de su carrera política, que comenzó en su natal Pensilvania (Caldas), donde en 1988 fue elegido concejal en la lista presentada por el Movimiento Convergencia Popular Cívica, liderado por Luis Alfonso Hoyos, con cuyo aval llegó a la Alcaldía del municipio en 1990, gestión que mereció reconocimiento del Banco Mundial como modelo exitoso de descentralización y de alianzas entre el sector público, la empresa privada y la comunidad.

Casi una década después, fue el segundo renglón de Hoyos al Senado y en 2002 lideró la lista del movimiento que se convirtió en uno de los principales defensores de la candidatura de Álvaro Uribe a la Presidencia, incluso desde que este tenía un 2% de la intención de voto. Zuluaga registró entonces una de las votaciones más altas de todo el país (82.571).

En el Senado fue el artífice de la conformación de un partido que reunía a los congresistas que respaldaban al gobierno Uribe, principalmente liberales que habían sido expulsados por ese apoyo. El esfuerzo fructificó en 2005 con la fundación de La U (Partido Social de Unidad Nacional).

Tras las elecciones de 2006, se vinculó al segundo gobierno de Uribe como ministro consejero de la Presidencia y a partir de 2007 como titular de Hacienda.

Desde entonces ha sido pieza clave del uribismo, siendo clave en las distintas justas presidenciales. En 2010 fue activo impulsor de la campaña de Santos y luego, tras el divorcio de este con el expresidente, un férreo opositor. Lo enfrentó en 2014 y casi le gana. En 2016 jalonó el No a la refrendación del acuerdo de paz y en 2018 apoyó a Iván Duque, aunque no ha querido entrar al Gobierno. Y ahora, una vez más, está en la primera fila del uribismo para pelear por la sucesión en la Casa de Nariño. La pregunta es: ¿se lanzará finalmente?