Poco después de que la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, dijera en la Comisión Primera del Senado que el Gobierno no insistirá en la aprobación del proyecto de reforma política porque el texto que llegó a quinto debate no responde al espíritu de la misma, varias organizaciones de la sociedad civil coincidieron en dejar morir la iniciativa por vencimiento de términos porque, a su juicio, es inocua sin contemplar, por ejemplo, la supresión de la lista abierta para corporaciones públicas y dejar solo las cerradas.
Para los académicos y organizaciones de la sociedad civil que se reúnen en el marco del Grupo de Interés de la Reforma Política -Girepo-, el actual proyecto de reforma política es inocuo sin la propuesta de cerrar las listas, principal mecanismo para avanzar en la democratización interna de los partidos políticos y en el control de la financiación de las campañas.
Para el Girepo el hundimiento de la lista cerrada deja sin piso la posibilidad de avanzar en acciones afirmativas para la inclusión de las mujeres en la representación política; la adopción de mecanismos de democracia interna de los partidos; el control de la financiación de las campañas y la mejora en la rendición de cuentas en los aportes privados que se hacen a lo largo de la competencia electoral.
Para este grupo de personas expertas es fundamental que el Congreso de la República avance en la deliberación de distintas reformas políticas, acotadas y específicas. Por una parte, se encuentran las reformas relacionadas con la democratización de los partidos, de otra las referidas a la institucionalidad electoral y en otro proyecto se debería dar la discusión sobre las reglas de juego para la conformación de coaliciones, escisiones y fusiones de las organizaciones políticas.
“A lo largo de los cuatro debates de la reforma se fueron colgando un importante número de propuestas, no en pocos casos contradictorias e inconexas entre sí, que dificultaron avanzar en los acuerdos sobre las soluciones urgentes que requiere el actual sistema político – electoral”, señalaron los miembros del Grupo.
Para hacer una reforma estructural que logre diferenciar bien cuáles son los problemas por solucionar del sistema político y cuáles son temas netamente electorales, el Girepo reiteró la intención de abrir espacios de diálogo junto con el Gobierno y con las organizaciones políticas que permitan recoger consensos tramitables, estratégicos y de alto impacto para la democracia.
Finalmente, el Girepo celebra la decisión del Gobierno de no acompañar más esta propuesta y considera que el desgaste institucional que generó este trámite debe verse como un aprendizaje y una oportunidad para que el Ejecutivo y el Congreso marquen una hoja de ruta más estratégica, en el sentido de introducir proyectos que permitan tener una democracia más representativa, incluyente y con garantías para la ciudadanía.
Girepo está integrada por la Misión de Observación Electoral (MOE), Transparencia por Colombia, El Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria (NIMD) y la Comisión Colombiana de Juristas (CCJ), entre otros.
Lo que viene
Independientemente de la discusión porque en su primera vuelta el Congreso excluyó la propuesta del Gobierno de suprimir las listas abiertas, la reforma política llegó al quinto debate en la Comisión Primera del Senado con tanque de oxígeno, pues se veía poco probable que surtiera los cuatro debates que le faltan de aquí al 20 de junio, cuando fenece esta primera legislatura.
Otro punto en contra de esta iniciativa de reforma política era que no alcanzaría a ponerse en vigor en las elecciones de autoridades locales de octubre próximo, como era el interés del Gobierno.
La ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, explicó que “el Gobierno no insiste en la reforma política sin dos de sus puntos centrales: lista cerrada y participación del 50% de las mujeres en las listas. No tiene sentido seguir adelante con un proyecto que no ataca los principales focos de corrupción”.
Gutiérrez dijo que “esta reforma no tiene razón de ser. El país está esperando una reforma contundente, pero si solamente lleva dos o tres artículos sin mayores posibilidades de transformar la política, no merece la pena continuar su trámite”.
La Ministra del Interior anunció que en el segundo semestre, en la segunda legislatura, el Ejecutivo radicaría nuevamente el proyecto de reforma política, cuando espera “que haya, de verdad, un acuerdo con los partidos políticos porque hay que cambiar las costumbres políticas en Colombia”.