Con 130 votos, la plenaria de la Cámara aprobó una proposición para que los representantes sesionen exclusivamente de manera virtual y no presencial durante el aislamiento preventivo obligatorio decretado por el Gobierno y a su vez, no existan riesgos de contagio por Covid-19.
La proposición fue presentada por la bancada del Centro Democrático luego de que, como lo anunció ayer EL NUEVO SIGLO, un puñado de congresistas opositores se hiciera presente en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional argumentando que defendían la democracia.
La sesión, citada para adelantar un debate de control político sobre la crisis carcelaria, comenzó con la evidente molestia del presidente de la Cámara, Carlos Cuenca de Cambio Radical, ante la presencia de los representantes verdes Katherine Miranda, León Fredy Muñoz e Inti Asprilla, así como de María José Pizarro y David Racero, de la Lista de la Decencia, quienes sostienen que las sesiones deben ser semipresenciales.
Los legisladores alegan que el Congreso no está ejerciendo un verdadero control político y por lo tanto, es necesario que la mesa directiva permita que algunos representantes asistan y otros lo hagan de forma virtual.
La proposición uribista, respaldada por congresistas conservadores, de Cambio Radical y Opción Ciudadana, obliga a que la plenaria y las comisiones sesionen “exclusivamente de manera virtual y no presencial durante el tiempo que dure el aislamiento preventivo obligatorio decretado por el Gobierno y no existan riesgos potenciales de contagio de Covid-19. La mesa directiva someterá a votación un protocolo de votación y adoptará las medidas necesarias a fin de garantizar la validez jurídica de las decisiones adoptadas”.
El representante Edwin Ballesteros, del Centro Democrático, dijo que “el Congreso no es un edificio. Es la representación que nos entregaron los colombianos. Hoy existen todas las herramientas tecnológicas para darle uso y poder desarrollar la función congresional”, atendiendo “los esfuerzos del Gobierno para proteger la vida de los colombianos. Los congresistas no tienen inmunidad. Y desde luego, mientras existan las normas que establecen el aislamiento debemos acoger esta proposición”.
Pizarro consideró que “pareciera que hay unas segundas intenciones nefastas con esta proposición. Aquí lo que nos jugamos es la posibilidad de elegir un nuevo Procurador, que de seguir así sería de bolsillo del Centro Democrático. Aquí están aprobando la ruptura del orden democrático de este país. Están limitando poco a poco las funciones del Congreso, hasta que tengamos el Congreso que han propuesto a través de un proyecto de ley: un Congreso limitado”.