El Piloto para que en Bogotá volviera a haber parqueo en vías, terminó en una nueva pelea entre el secretario de Movilidad, Nicolás Estupiñán, y el concejal del Centro Democrático, Andrés Forero, quien la semana pasada citó un debate de control político sobre el tema. El Secretario, poco después, denunció penalmente por injuria y calumnia al cabildante, quien en su debate hizo dos acusaciones concretas:
Primero, que la Secretaría de Movilidad, para evitar un proceso licitatorio, suscribió un convenio interadministrativo con la Terminal de Transportes que tiene un régimen de contratación particular y que puede contratar de manera directa. Y segundo, que el proyecto de parqueo en vía habría beneficiado a una empresa mexicana llamada Compesa, con la que hubo hasta 27 juntas con funcionarios del Distrito, “mientras que con otras empresas solo hubo de dos a cuatro reuniones en el mejor de los casos”.
Moción de observación
Frente a estas dos denuncias, ampliamente expuestas la semana pasada en el debate de control político citado por el concejal Forero, ahora se está adelantando una moción de observación que, de ser aprobada, podría terminar haciendo que la Alcaldía Mayor tenga que decidir si respalda o no a su funcionario.
Para aclaración general, para llevar a cabo una moción de observación primero se debe hacer un debate de control político (que ya se hizo). Posteriormente, se plantea la moción a través de una carta que debe contar con un mínimo de 15 firmas de concejales (que ya está), y después el Concejo la debe votar en una sesión Plenaria (para que sea aprobada debe contar con 23 votos, la mitad más una). De ser aprobada, la moción pasará a la Alcaldía Mayor, quien deberá tomar una decisión al respecto.
Por términos contemplados en el Estatuto Orgánico, el Concejo tiene plazo máximo hasta el miércoles de la próxima semana para que se discuta la moción de observación en la Plenaria de Bogotá.
“Nosotros estamos interesados en que se haga esta moción de censura porque, a ciencia cierta, a mí y a 14 concejales más, e incluso si sumamos a los tres que se retractaron de firmar, a todos nos pareció indebida la manera en la que el Secretario actuó frente a este tema, y nos parecieron indebidas las respuestas que le dio al Concejo de Bogotá y para todas fueron insatisfactorias. Ante esa situación fue que decidimos plantear una posibilidad de que se haga este ejercicio de control político, denominado moción de observación”, le dijo a EL NUEVO SIGLO el cabildante del Centro Democrático.
En esto coincidió la concejala de Colombia Humana, Ana Teresa Bernal, quien le dijo ayer a este Diario que “la forma en la que se hizo el proceso de contratación no ha sido transparente. Consideramos que entre la Secretaría de Movilidad y la empresa de transportes mexicana no hubo la suficiente transparencia en el procedimiento para la selección de la contratación” y debe ser revisada.
Por último, el concejal Forero precisó que en este momento la moción está a 8 votos de que sea aprobada, aunque de acuerdo con él hubieran sido 5 pero Rolando González, Yefer Vega y Luz Marina Gordillo, quienes estaban dispuestos a firmar, se retractaron en el último momento.
Incertidumbre
A este respecto, el concejal del Polo Democrático, Carlos Carrillo, sí fue mucho más enfático al afirmar que 17 concejales inicialmente tomaron la decisión de acompañar la moción de observación al Secretario de Movilidad, pero a último momento tres concejales se echaron para atrás.
“Eso sí que sorprende, porque resulta que la oposición constructiva, con un par de llamadas de la Administración se echa para atrás. Me parece una vergüenza que los concejales se sometan a estas presiones de la Alcaldía, pero me parece aún más vergonzoso, que una Alcaldesa que se dice pura, prístina e impoluta, aplique las mismas tácticas politiqueras de los políticos tradicionales”, precisó el concejal Carrillo, el único cabildante del Polo que firmó la moción.
A su vez, este Medio contactó al concejal Yefer Vega, quien dijo que él apoyó que se detuviera el proceso y no se adjudicara a ninguna empresa hasta que el Secretario diera un informe detallado del procedimiento, “pero para la moción de observación yo nunca manifesté que iba a apoyarla”.
Un precedente importante
Adicionalmente, el Concejal Forero dijo que si bien es cierto “el proceso ya se cayó y esa precisamente es la prueba reina de que aquello que denunciamos tenía asidero y fundamento pues el negocio con los mexicanos no se pudo hacer, las irregularidades estaban y el funcionario tiene que responder por dichas irregularidades porque ese contrato sí se alcanzó a firmar”.
A este respecto coincidió la concejala de la Alianza Verde, Lucía Bastidas, también firmante de la moción, quien refirió que no hubo convenio gracias a las denuncias hechas por el Concejal, “y efectivamente querían hacer una contratación a dedo con una empresa creada en septiembre del año pasado”.
“Con esto se deja un precedente importante porque es como un símil en el que iban a matar a una persona pero no lograron matarla. Eso no borra toda la huella de malas actuaciones que tuvieron con el desarrollo de este convenio y que fueron expuestas gracias a las denuncias del Concejal Forero, quien sin duda ha hecho el mejor debate de control político del año. Que no hubiera convenio de licitación no implica que no hay corrupción o malos manejos”, le dijo ayer a EL NUEVO SIGLO la concejala Bastidas, quien no sabe si esta moción será aprobada, pero este es un precedente muy grande, pese al silencio de algunos concejales.
“Lo que desnudó el concejal Forero es la victoria, no si se aprueba o no. Eso es lo más importante porque queda una lección aprendida para que estemos revisando todo lo que tiene que ver con contratación hacia delante”.
La moción estuvo firmada por toda la bancada del Centro Democrático; por la concejala Carolina Arbeláez, y Pedro Julián López de Cambio Radical. La concejala Lucía Bastidas de los verdes; Juan Javier Baena, de Bogotá para la gente; Sara Castellanos concejala del Partido Liberal; Ati Quigua, concejala del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS); Ana Teresa Bernal, Heidi Sánchez y María Susana Muhamad de Colombia humana.