Como estaba anunciado, una veintena de congresistas independientes y de oposición asistió ayer al Capitolio Nacional para la instalación de la tercera legislatura del Congreso.
Que su asistencia a la sede legislativa estuviera debidamente informada no evitó que fuera cuestionada. Uno de quienes se manifestó fue el senador Ciro Ramírez, del Centro Democrático: “Con todo el respeto por la diferencia de opiniones me parece un completo absurdo los colegas que se fueron hasta el Congreso para sesionar desde un computador”. Además, ponderó como ventajas del Congreso virtual mejor organización, mayor puntualidad y la mejor asistencia, anotando que en el “primer semestre 2020 aumentó los vistos de las sesiones por Youtube y el rating del Canal del Congreso. Cuando las condiciones lo permitan estaremos en el capitolio en las sesiones de manera presencial”.
Entre los legisladores presentes estaban Katherine Miranda, Iván Cepeda, Alexander López, Wilson Arias, Inti Asprilla, David Racero, Carlos Antonio Lozada, León Freddy Muñoz, Sandra Ramírez, Pablo Catatumbo, Angélica Lozano, Roy Barreras, Ángela María Robledo, Sergio Marín, Wilmer Leal, Victoria Sandino, Germán Navas y Benkos Biohó.
También estuvo la representante María José Pizarro, de la Lista de la Decencia, quien sostuvo que con su presencia estaba “cumpliendo con nuestra responsabilidad constitucional. La bancada de oposición lista para asumir la nueva legislatura”.
Por su parte, el senador Jorge Enrique Robledo, del Polo Democrático, expresó que “cumpliendo nuestro deber como representantes de las y los colombianos, hoy 20 de julio hacemos presencia en el Capitolio guardando las debidas medidas de bioseguridad”.
Y por supuesto, la senadora Aída Avella, de la Lista de la Decencia y presidenta de la Unión Patriótica, quien como lo publicó EL NUEVO SIGLO llevó la vocería de la oposición en la réplica al discurso presidencial. Ella indicó que “trabajamos desde el Congreso de la República. Proponemos un pacto social para salir de la crisis”.
Del debate entre virtualidad y presencialidad parlamentaria ha dado cuenta este Diario. Para la oposición, las sesiones remotas han significado un agravamiento de la dependencia del Legislativo al Ejecutivo. Una de las congresistas que más ha abogado por el retorno a las sesiones presenciales ha sido la representante verde Miranda, quien hace algunos días trinó que “me indigna cómo el Congreso se burla de la ciudadanía. Piden a gritos abrir la economía y hasta las iglesias, pero son incapaces de ir a trabajar al Congreso. Yo sí iré el 20 de julio al recinto. No más cuarentena privilegiada”.
Pero en la otra orilla, se considera que hay que aprovechar la tecnología para sesionar de manera remota. “Está vigente el aislamiento obligatorio en Bogotá, está vigente la restricción para los mayores de 70 años y estamos en un momento de pico de la pandemia, por eso creo que lo más prudente es que tengamos sesiones virtuales”, manifestó la senadora María del Rosario Guerra, del Centro Democrático.