La ganadora del premio The Goldman Environmental Prize 2018, considerado el Nobel del Medio Ambiente, Francia Márquez es la primera líder social hasta el momento que figura entre los precandidatos a la Presidencia en 2022. Como víctima de la violencia que ha sido, propone una política que privilegie la vida.
EL NUEVO SIGLO: ¿Mantiene la intención de aspirar a la Presidencia en 2022?
FRANCIA MÁRQUEZ MINA: Efectivamente reafirmamos nuestra decisión de aspirar a la presidencia de este país, hemos estado como organizaciones, como pueblos, como sectores populares dialogando cómo avanzar en ese proyecto político. Hasta ahora hemos decidido que vamos a avanzar de manera independiente, y las razones que nos mueven a impulsar esto es pensar en cómo detener la muerte, es pensar en cómo crear una verdadera democracia que cierre las brechas de inequidad, de desigualdad, de injusticia en las que viven la mayoría de los colombianos.
Creo que es un proyecto a desarrollarse y avanza de manera colectiva desde la periferia colocando en el centro la vida, la necesidad de lograr la paz. Hoy el gran desafío que tenemos como país es poner el amor sobre la vida antes que la seguridad, porque aquí toda la política ha sido sobre el tema de seguridad, y para hablar de la seguridad han generado el miedo, la política de la muerte que lo único que nos ha hecho es someternos al miedo.
El miedo decidió mal en las elecciones y hoy eso se traduce en más muerte, más errores, más barbarie en los territorios, más empobrecimiento, más desesperanza de los jóvenes, más violencia hacia las mujeres y hacia los pueblos.
ENS: ¿Qué importancia tiene en la propuesta de gobierno que construye la defensa del medio ambiente, que ha hecho parte del liderazgo que usted desde hace tiempo ha asumido en su territorio?
FMM: Por supuesto una mujer como yo, mamá, cabeza de familia, que ha sufrido las consecuencias de esa política de la muerte; que hemos sufrido el destierro por esa política que se vende como desarrollo y que mantiene a las mayorías empobrecidas, nos invita a construir de manera colectiva con la gente, con las comunidades, con todo el país, una política que sea capaz de pensarse como una economía por fuera del extractivismo, pensarse una economía basada en la producción de alimento, basada en la producción tecnológica, basada en la producción de otros bienes y servicios que no impliquen la degradación, que no impliquen seguir contribuyendo a la crisis ambiental que hoy ya vive el planeta.
ENS: La conciencia ambiental ha ganado espacio entre los colombianos…
FMM: Creo que hemos entendido y afortunadamente hay una población de niños y niñas dispuestos a hacer sus esfuerzos para seguir cuidando el medio ambiente, para seguir cuidando la casa grande, el útero mayor, el planeta que hoy está en riesgo y que todos los días se está extinguiendo la vida, incluso la vida humana a raíz de los daños. Por supuesto hoy invita no solamente Colombia sino al mundo entero a propiciar escenarios de construcción colectiva desde la diversidad étnica y cultural, desde la diferencia, y viendo la diferencia en los colores del arcoíris, que le hacen bonito precisamente es porque se compone en la diversidad.
Podemos seguir con gobiernos dispuestos a la concentración de la riqueza, dispuestos a mantener la concentración del poder, a mantener la acumulación mientras miles de personas, de niños, mueren de hambre en nuestro país, dispuestos a mantener la mezquindad de decidir no avanzar en un proyecto donde se piense la paz, dispuestos a mantener el extractivismo como la razón principal para avanzar el desarrollo humano.
Eso lo que nos va a llevar es a seguir generando mayores desigualdades, mayores empobrecimientos y por supuesto aumento del conflicto armado, que ha sido consecuencia de alguna manera de esas inequidades y desigualdades.
ENS: ¿Estaría dispuesta a medirse con otros precandidatos a la presidencia en alguna de las coaliciones que se han anunciado?
FMM: Nuestra primera articulación hoy es con los distintos sectores que han sido excluidos históricamente, con las mujeres, con los pueblos étnicos, con los campesinos, con los indígenas, con las mayorías de este país que han sido violentadas y con los trabajadores.
Posteriormente de haber hecho una articulación, de haber construido un programa desde el territorio, pues miramos como seguimos articulándonos con sectores políticos que por supuesto no pueden estar excluidos y tenemos que tener la capacidad de construir en la diferencia.