“Veo que hay partidos débiles que no tienen capacidad de organizar procesos” como las convenciones para escoger sus aspirantes, consideró el exmagistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), Armando Novoa, agregando que además hay “una resistencia a la democracia en la selección de los candidatos”.
El NUEVO SIGLO: Recientemente, varios candidatos a la Alcaldía de Bogotá manifestaron que no se sometían a las consultas interpartidistas porque querían ahorrarle un gasto de dinero al Estado. ¿Cuál es su opinión al respecto?
ARMANDO NOVOA: Esa es una explicación para la opinión pública que tiene cierta razonabilidad. Hacer procesos de consulta popular que no sean nutridos con presencia masiva de ciudadanía en las urnas es una pérdida de dinero. Pero, ¿qué van a hacer a cambio de no utilizar la consulta como mecanismo de selección? ¿Cuáles son los mecanismos internos para escoger candidatos? ¿El bolígrafo? ¿La decisión del jefe supremo? ¿O acuerdos clientelistas por debajo de la mesa en donde no hay siquiera participación de las instancias estatutarias para deliberar democráticamente?
ENS: ¿Por qué la baja cantidad de consultas populares?
AN: Inicialmente varios partidos consideraron la opción de acudir a las consultas interpartidistas o populares. La consulta es un mecanismo para seleccionar los aspirantes de las agrupaciones políticas a cargo de elección popular. Es un desarrollo del principio democrático.
Sin embargo, por el camino hemos visto que en la mayoría de los partidos han abandonado la idea o la han circunscrito a procesos de escogencia muy marginales, lo cual puede interpretarse de distintas maneras. Una, que no hay la fuerza organizativa en los partidos para sostener y utilizar ese mecanismo de participación democrática. Dos, en la mayoría de los casos, aunado a esa falta de organización, no son muy amigos de apelar a mecanismos de selección democrática. Tres, que no tenemos una institucionalidad partidista lo suficientemente sólida para institucionalizar esa práctica, como sí ocurre en otros países que tienen democracias más avanzadas.
Lo importante aquí es si ese tipo de conductas ayudan o no a que la ciudadanía participe en los procesos de escogencia de los aspirantes de los distintos partidos a cargos de elección popular.
Una respuesta negativa nos lleva a la conclusión de que los partidos no son un ejemplo a seguir en materia prácticas democráticas porque cuando no se acude a esos mecanismos entonces lo que operan son los acuerdos por arriba con los directivos de los partidos. Lo cual es más grave en el contexto de los avales para la inscripción de los candidatos.
Después, vienen las sorpresas de candidatos inhabilitados que no tienen las calidades, que no cumplen los requisitos y el Consejo de Estado anula elecciones.
ENS: ¿La encuesta es buen mecanismo para la selección de candidatos?
AN: La encuesta es un primer paso en la dirección correcta, faltaría la reglamentación. Es un mecanismo democrático, como puede ser una convención interna de un partido. Por el conocimiento que he adquirido, veo que hay partidos débiles que no tienen capacidad de organizar procesos de esa naturaleza y una resistencia a la democracia en la selección de los candidatos.
ENS: ¿Cuál es su opinión sobre la reforma política?
AN: No es una reforma política y electoral sustantiva. No creo que contribuya de manera importante a fortalecer nuevas prácticas políticas y electorales. No le encuentro una sustancia que permita hablar de un verdadero cambio institucional en materia de reglas electorales.
ENS: ¿Cree que las listas cerradas son un mecanismo que ayudaría a transformar la política?
AN: Yo creo que sí. Aunque tiene problemas asociados a cómo se escogen los candidatos de los partidos y el orden en que deberían estar ubicados en las listas. Cerrar las listas sin identificar unos procedimientos democráticos puede ser una involución en los mecanismos de participación al interior de los partidos. Mantenerlas abiertas sin estructuras partidistas fuertes es contribuir al individualismo y el clientelismo electoral lo que es lo que tenemos actualmente.
ENS: Varios congresistas han criticado esta opción, especialmente de los partidos que se denominan alternativos, ¿qué considera al respecto?
AN: Yo disiento respetuosamente de esas opiniones. Aunque les encuentro cierta razón. La lista cerrada puede llevar a generar desequilibrios en la competencia. Yo a eso respondería que eso sería cierto siempre y cuando no aclarara el tema de los procedimientos internos de selección de los candidatos. Si usted cierra la lista sin mecanismos democráticos internos de selección lo que va a fortalecer son las cúpulas de los partidos otorgando avales.