| El Nuevo Siglo
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Miércoles, 8 de Mayo de 2019
Redacción Política

EL NUEVO SIGLO: ¿Han aumentado los hechos de violencia contra candidatos a corporaciones públicas?

CAMILO VARGAS: Sí. Sobre todo, la violencia comenzó antes. El año electoral, para nosotros, empezó el pasado 27 de octubre, exactamente año antes de las elecciones. Es un mayor nivel de violencia al que registrábamos hace cuatro años. En febrero de 2015 apenas teníamos amenazas. Este año empezamos con una violencia más letal y más temprana que nos preocupa.

ENS: ¿Cuáles son los departamentos en los que más se han generado estos hechos?

CV: Nosotros medimos la violencia hacia políticos, líderes sociales y miembros de juntas de acción comunal. No solo observamos a los precandidatos sino también a los funcionarios públicos. Ellos trabajan de la mano con líderes sociales. Muchos líderes terminan aspirando o trabajan en campañas electorales. Lo mismo pasa con las juntas de acción comunal, los líderes de las juntas hacen parte integral de las campañas.

El departamento más violento del país es el Cauca, seguido por Antioquia, La Guajira y Valle del Cauca. Si uno quisiera ver un poquito más allá ve otras regiones que tienen un alto número de hechos, encontraría Bogotá, Nariño y Norte de Santander. Esos son las siete regiones donde la violencia está más disparada.

Haríamos especial énfasis en los casos de Cauca, Antioquia, Valle del Cauca, Nariño y Norte de Santander. Esos cinco, de los siete, concentran un alto número de atentados y asesinatos. La Guajira y Bogotá están en nuestros conteos más que todo por amenazas. En Bogotá han amenazado figuras, incluso, de alcance nacional. En La Guajira hemos tenido amenazas masivas, por ejemplo, al Concejo Municipal de Maicao, pero en los otros casos lo que hemos tenido son atentados y asesinatos principalmente contra líderes sociales y comunales, lo que nos ha llevado a emitir alertas en esos territorios donde confluyen economías ilegales y grupos armados.

ENS: ¿Cómo está la situación en los municipios priorizados en el posconflicto?

CV: Las regiones PDET. Nosotros tenemos un especial énfasis en las 16 regiones que concentran los 170 municipios priorizados para la implementación del acuerdo de paz. De las 16 regiones, hay 12 en las que nosotros registramos hechos violentos durante el periodo de la campaña electoral, desde el 27 de octubre pasado. Dentro de esas regiones las más violentas son, en primer lugar, la región que cubre el sur del Valle, toda la zona andina del departamento del Cauca y el norte de Nariño. Esta región concentra la cuarta parte de la violencia. Seguida por la región que cubre todo el departamento de Caquetá. La tercera sería la región del bajo Cauca antioqueño, el nordeste del departamento. También el Catatumbo y la zona del pacifico nariñense.

ENS: ¿Cuáles son los partidos políticos más afectados?

CV: Entre el octubre 27 y abril 28, que fue el último corte que le hicimos a los datos, contamos 144 víctimas entre todos los liderazgos que analizamos, incluidos líderes sociales. De esas hay 51 a las que se les puede determinar afiliación política porque son funcionarios electos a nombre de un partido o porque es pública su afiliación. Es un poquito más de una tercera parta. Lo que vemos es que es variopinto, todos los partidos son afectados. Es este momento el partido más afectado es el Liberal que tiene ocho amenazados y uno asesinado, seguido por la Alianza Verde, que tiene seis amenazados y uno asesinado, también están los partidos Cambio Radical, Conservador, de La U que tienen cinco víctimas.

La violencia política está atacando a todos los partidos políticos. ¿Cuál es el mensaje que nosotros damos a respecto? A nosotros nos preocupa que vemos a los partidos políticos muy poco preocupados por la seguridad de sus militantes. Estos datos los produce la MOE y muchas veces los partidos políticos no están al tanto. Eso es grave porque el partido debería hacerse partícipe de la seguridad de sus militantes.

Percibimos una actitud un tanto negligente. El mensaje que le damos a los partidos es que se comprometan con la protección de sus candidatos. Y también deben existir compromisos frente a la no estigmatización, la no difusión de mensajes y noticias falsas que van tanto de la izquierda a la derecha y que causan un riesgo muy grande. Nosotros ya vimos en las elecciones del año cómo se atacó a los candidatos de las recién desmovilizadas Farc, pero también hubo acciones violentas contra Gustavo Petro en Cúcuta, Álvaro Uribe en Popayán, Iván Duque y Germán Vargas en Caldas. Esa polarización nos preocupa porque es uno de los incentivos para la violencia y consideramos que los partidos políticos podrían contrarrestar esto.