Colombia tomó las medidas efectivas para enfrentar el coronavirus, le aseguró este miércoles a la plenaria del Senado el ministro de Salud, Fernando Ruiz, quien anotó que actualmente el país ha ampliado en cerca de 51% el número de las camas de unidades de cuidados intensivo (UCI) para adultos.
“Las medidas que se tomaron fueron efectivas, lograron aplanar la curva, pero genera un reto para lo que significará la apertura de la cuarentena o la flexibilización de las medidas de cuarentena”, explicó.
Según el ministro Ruiz, se han firmado 162 decretos de lineamientos y protocolos que es “tal vez el conjunto más completo de toda Latinoamérica”.
Ruiz agregó que el “plan que entregamos a los departamentos y en el cual estamos actuando, se diseñó en cuatro fases y la variable crítica de unidades de cuidado intensivo, donde hay dos factores críticos: el primero es la disponibilidad de ventiladores, debido a un cuadro de neumonía que afecta a los pacientes, y la segunda es la disponibilidad de especialistas en cuidado crítico que en Colombia son cerca de mil”.
Explicó que “una primera medida fue la de tratar de liberar las camas de cuidado intensivo que existen en el país. Esa liberación fue lograda por varias estrategias, una de ellas fue diferir las cirugías y eventos programados”.
Otra forme de generar liberación partió de disminuir –gracias al aislamiento obligatorio– “la actual tasa de afectación por accidentes de tránsito y por violencia”, liberación que “nos puede dar aproximadamente 2.560 camas de UCI. Según un estudio de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas el pasado lunes teníamos cerca de 51% de las camas de hospitales de cuidado intensivo de adultos liberadas y cerca del 70% de las camas de cuidado intensivo pediátrico en liberación”.
Continuó diciendo que “en la segunda fase la idea es convertir 2.500 unidades de cuidado intermedio a 5.150 unidades de cuidado intensivo disponibles. Esto solo implica colocar en la habitación un ventilador. La fase tres implica instalar UCI en habitaciones de piso hospitalario regular donde se lograrían 7,650 UCI”.
El ministro Ruiz manifrestó que “en Colombia tenemos una disponibilidad de camas de cuidado intensivo por cada 100.000 habitantes mayor que en muchos países de Europa, en razón que nuestra estructura de servicios ha generado sobreoferta de cuidado intensivo, lo que nos da un ligero colchón frente a cualquier eventualidad. Mientras Colombia tiene 5.600 camas UCI, el Perú está alrededor de las 600 camas, lo cual marca unas grandes diferencias”.
Por último, dijo que “hemos planteado mecanismos para garantizar la financiación de los hospitales; una garantía de flujo corriente a los hospitales; una inyección de $6,6 billones en el marco del FOME” (Fondo de Mitigación de Emergencias).
Por otro lado, Marta Lucía Ospina, directora del Instituto Nacional de Salud, explicó el procedimiento por medio del cual se hacen las pruebas de coronavirus.
“La prueba exacta se llama PCR con una metodología que se llama protocolo Berlín, pero cualquier PCR es aceptada. No hay una restricción. Es importante que sepan que una prueba diagnóstica tiene tres vagones. El primero en el que se extraen los ácidos nucleicos a través de un proceso químico de laboratorio. Eso se hace con unos reactivos y una máquina que acelera el proceso. El segundo vagón amplifica el RNA. Y el tercero es el que es conocido como la PCR. Ahí es donde hay cantidad de ofertas en el mercado y eso es lo que se hace en los termocicladores”.
Ospina les dijo a los senadores que en el mundo para “el primer vagón no hay reactivos de extracción, porque está superada la oferta por la demanda. Las compañías que producen esos reactivos no tienen la capacidad de producir esa gran cantidad de reactivos y todos los laboratorios del mundo estamos haciendo la fila para esos reactivos. Uno puede tener una bodega llena de kits diagnósticos, pero sin reactivos no puede hacer el diagnóstico. Hemos hecho 48.500 pruebas y empezamos una segunda etapa, aprovechando que hay menos posibilidad de transmisión”.