| El Nuevo Siglo
Campos de concentración de las Farc
PANTALLAZO
Lunes, 15 de Marzo de 2021
Redacción Política

Tres exmandos medios de la desmovilizada guerrilla de las Farc admitieron ante la Sala de Reconocimiento de Verdad de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) los tratos crueles e inhumanos que dieron a los militares y policías que permanecieron secuestrados durante años en las selvas de Colombia.

Se trata de las declaraciones que rindieron Marcos Alvis (4 de marzo); Alfonso López Méndez (8 de marzo) y Jhoverman Sánchez (11 de marzo) en respuesta a las observaciones y demandas de verdad de 1.028 víctimas de las 2.476 acreditadas en el Macrocaso 01, de secuestro.

En las versiones participaron abogados de las víctimas y un agente de la Procuraduría, donde los comparecientes hablaron sobre su responsabilidad en el secuestro de militares, policías y civiles y respondieron las preguntas de las víctimas.

La JEP informó que a la fecha han rendido versión Bernardo Mosquera Machado, Héctor Julio Villarraga, Wilmar Antonio Marín Cano y Reinel Guzmán. Hasta el 9 de abril, la Sala de Reconocimiento de Verdad escuchará las versiones de tres comparecientes más: Sandra Patricia Velásquez, Fancy María Orrego y Pedro Trujillo Hernández. 

El pasado 28 de enero de 2021, la Sala de Reconocimiento de la JEP imputó a ochos miembros del antiguo ‘Secretariado’ de las Farc-Ep por delitos de lesa humanidad por privaciones graves de la libertad y toma de rehenes, además de crímenes de guerra humanidad cometidos en relación con los secuestros como homicidio, desaparición forzada, torturas, tratos crueles, violencia sexual y desplazamiento forzado. 



Versión de Marcos Alvis Patiño

Dijo que comandó dos campos de concentración, uno de ellos el que aparece en el documental ‘El Verde Mar del Olvido’, de 2000.

A su cargo tuvo a los policías secuestrados en la toma de Mitú en 1999: “A los policías se les ponía un nylon para sujetarlos”. “A pesar de que tenían diarrea no podían ir al chonto entre las 6:30 p.m. y las 5:00 a.m. una vez se cerraba la puerta; debían hacer sus necesidades en bolsas e incluso en los recipientes donde comían”.

Alvis Patiño pidió perdón a las víctimas. “El daño que hicimos en esta guerra es demasiado grande”, admitió después de que la magistrada Julieta Lemaitre le leyera una solicitud del general Luis Herlindo Mendieta, secuestrado durante 12 años por las antiguas Farc.

“Él quiere que se reconozca que ellos estaban cerca de los marranos, les llegaba el olor constante, y que no tenían agua suficiente y los marranos sí. Tenían sed, se sentían humillados”, le dijo la magistrada. El compareciente admitió la situación.

Y al responder una pregunta sobre el intendente Luis Hernando Peña Bonilla que sufría problemas de salud mental y que sigue desaparecido, Alvis Patiño dijo que lo incluyó en la lista de secuestrados enfermos para ser entregados en intercambio humanitario, “pero luego fue retirado”, afirmó ante la JEP. Se comprometió a averiguar con otros excombatientes en Mesetas (Meta) qué pasó con el uniformado.

En un mapa relató la ubicación del campamento a su cargo, narró cómo llevaban a bañarse a los secuestrados al río Apaporis cerca de Chiribiquete. Y describió el tamaño de los campos de concentración donde permanecían los secuestrados.  

Y concluyó que “el secuestro era inhumano, denigrante y de las peores cosas que ha dejado el conflicto”. 

Versión de Alfonso López Méndez

Fue comandante del frente 27 de las Farc. Reconoció que llegó a tener 500 guerrilleros y 400 milicianos a su mando que hicieron presencia en los municipios de Vistahermosa y San Juan de Arama, Meta.

Dijo que ese frente recibía millonarias sumas de dinero por el “impuesto” a la pasta base de coca y “multas” que cobraban a los campesinos (entre 5 y 50 millones de pesos). Aseguró que esas multas eran precedidas del secuestro a quienes se negaban a pagar o los señalaban de ser informantes del Ejército o los paramilitares.

Dijo que muchos campesinos fueron asesinados, otros desaparecidos, y otros recibieron torturas y tratos crueles e inhumanos por los guerrilleros que él comandaba.



Versión de Jhoverman Sánchez

Fue el tercero al mando del frente quinto hasta 1997 y luego comandó el frente 58 que operaba en Nudo de Paramillo, Urabá y Chocó. Participó en operaciones militares en Riosucio, Murindó, Vigía del Fuerte, Bojayá, Carmen de Atrato y Juradó.

34 víctimas enviaron observaciones y preguntas al compareciente quien reconoció los delitos y pidió perdón.

“Ahí estaba ‘Iván Márquez’. Esa fue una operación del Bloque”, explicó a la magistrada Lemaitre sobre el secuestro en Urrá, Córdoba, en 1994, de dos topógrafos suecos, un ingeniero colombiano y dos conductores, todos contratistas de Skanska.

Uno de los abogados de las víctimas le preguntó por los desaparecidos en la vía Urabá-Dabeiba-Medellín que eran arrojados al río. “Sí, sucedieron esos hechos”, dijo Sánchez al reconocer su participación en el secuestro de 137 miembros de la Fuerza Pública entre militares y policías entre 1998 y 2005.