| El Nuevo Siglo
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Miércoles, 18 de Marzo de 2020
Redacción Política

En 1989 surgió un movimiento de jóvenes, que preocupados por la situación de violencia que vivía Colombia, acordó promover una reforma institucional. Bajo el impulso de Fernando Carrillo, hoy procurador General de la Nación, y Claudia López, hoy alcaldesa de Bogotá, entre otros líderes que actualmente desempeñan cargos relevantes, la iniciativa fue bautizada como la Séptima Papeleta.

Los promotores recuerdan que las elecciones que se iban a realizar en 1990 requerían con urgencia el pronunciamiento de los ciudadanos. Eran elecciones que se acercaban en medio de una enorme falta de legitimidad del Estado, en particular, del Congreso.

El 6 de febrero de este año, Carrillo, entonces profesor de derecho de varias universidades, propuso que los votantes incluyeran en las urnas una Séptima Papeleta para convocar a una constituyente. Esa idea fue aceptada por los liberales y el movimiento estudiantil. Así fue como los estudiantes de las distintas universidades y colegios iniciaron el proceso de socializarla y promoverla.

Ya en las elecciones de marzo fueron depositadas en las urnas miles de papeletas. La Registraduría las recogió, pero no las contó debido a que estas tenían un valor legal.

Para llevar un control, los estudiantes optaron por unos voluntarios que estuvieron presentes al cierre de las urnas. Al final de la jornada, fueron contadas 1.342.000, cifra que, ante la ausencia de datos oficiales, fue reproducida por los medios de comunicación.

Esto se convirtió en un hecho político de gran transcendencia, hasta tal punto que el presidente de la República, Virgilio Barco Vargas, empezó a ambientar la idea de la constituyente, incluso, los candidatos presidenciales expresaron su respaldo a este mecanismo para impulsar una nueva Carta Magna.

Sobre este hecho histórico de gran importancia para el país, el Procurador afirma que la Séptima Papeleta fue “un proceso quijotesco. Ese día se abrieron las puertas para que Colombia tuviera la Constitución más garantista y, en términos de derechos, la más progresista de América Latina”.

Surgimiento de la propuesta

Carrillo afirma que el asesinato de Luis Carlos Galán, el 18 de agosto de 1989, lo marcó. Recuerda que ese día llegó a dar clase de Derecho Constitucional en la Universidad Javeriana. Un día antes habían asesinado a un magistrado y al comandante de la Policía de Antioquia. El jefe del Ministerio Público se preguntó, entonces, qué sentido tenía estar hablando de normas y de institucionalidad cuando estaba ganando la guerra, el crimen organizado  y el narcotráfico.

Después de ese episodio, ocurrió el hundimiento de la reforma constitucional de la administración Barco (que era vista con esperanza), el 15 de diciembre de 1989. Al Ejecutivo le tocó enterrarla en la Comisión Primera del Senado debido a la inclusión de un ‘mico’ que prohibía la extradición.

Entonces, comenzó a formarse el movimiento estudiantil alrededor de unas mesas de trabajo que se hicieron en varias universidades, como la Javeriana, el Rosario, los Andes y La Sabana. La conclusión a la que se llegó era que había que hacer una propuesta. Ahí surgió la idea.

Recuerda Carrillo que previo a las elecciones “fueron tres semanas de locura en las que terminamos en las emisoras, en muchos pueblos de Colombia, enseñándole a la gente cómo podía hacer la papeleta”.

Ante la repercusión que tuvo la Séptima Papeleta, el presidente Barco afirmó que se iba a contar oficialmente en el proceso electoral vigente que culminaba el domingo 27 de mayo de 1990, día de las elecciones presidenciales.

El jefe del Ministerio Público rememora que con la Séptima Papeleta, formalizada en un pomposo tarjetón electoral, tuvo lugar la elección como presidente de César Gaviria, quien como mandatario electo convocó a un gran acuerdo político.

A las dos semanas de posesionarse, Gaviria expidió un primer decreto en el que formalizaba la convocatoria de la Asamblea Constituyente que fue a control de la Sala Constitucional de la Corte Suprema. El alto Tribunal le dio la bendición en octubre y las elecciones se llevaron a cabo el 9 de diciembre de 1990.