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Sábado, 11 de Mayo de 2019
Redacción Bogotá

Ni la oposición a su gestión ni la Ley de Garantías que se cierne sobre las administraciones municipales, son escollos que hagan que el alcalde Enrique Peñalosa se quede frenado. Sin embargo, como si fuera la última cruzada y ante decisiones que se han atravesado a proyectos fundamentales para el desarrollo de la ciudad, el Mandatario distrital ha enfilado baterías para señalar que todo este entuerto se debe a intereses políticos.

En su intervención en el Congreso de la República, en la Comisión Primera de la Cámara, el Alcalde reiteró que hay intereses políticos que se han dedicado a detener proyectos de ciudad que afectan abiertamente el desarrollo, que requiere transformaciones que durante muchos años no se han hecho.

“Yo respeto profundamente la justicia, pero claramente hay intereses políticos, que además firman acciones populares en contra de proyectos no de Peñalosa, yo soy irrelevante, en siete meses me voy, es en contra de la ciudad”, enfatizó.

Reiteró que la Alcaldía de Bogotá es respetuosa de los fallos de la justicia, pero hay un evidente abuso de las herramientas de la justicia con fines políticos para no dejar avanzar a la ciudad.

“Claramente respeto la justicia, pero hay estrategias de políticos de oposición que están dedicados a abusar de nuestro sistema judicial para torpedear el proceso de la ciudad. Es evidente que estamos frente a una situación de abuso de la justicia para bloquear proyectos que son cruciales para la ciudad”, recalcó Peñalosa.

La naturaleza

Además, calificó de asombroso que se opongan a iniciativas como el parque San Rafael, que les brindaría a los bogotanos y vecinos de los municipios un parque espectacular para que tengan contacto con la naturaleza, como no existe en este momento en la ciudad.

“Es asombroso que se quieran parar proyectos como San Rafael, que le cambiaría la vida a millones de bogotanos, un parque espectacular que, si no se hace ahora, jamás habrá los recursos nuevamente para hacerlo realidad”, dijo.

También hizo énfasis en “proyectos clave”, como el Transmilenio Séptima, ya que a su juicio no hay ninguna otra opción para descongestionar este corredor. “Hay muchos que critican esta iniciativa, pero nadie ha propuesto nada distinto que evite el colapso total de esta vía”, reiteró.

Sostuvo además que incluso hay periodistas que ya anuncian fallos judiciales en temas como valorización y el Metro, y esto es una situación preocupante para los 8 millones de ciudadanos de la ciudad. 

Los gremios

Este hecho hizo que el Alcalde recibiera el respaldo de varios sectores. Por ejemplo, los gremios productivos más importantes de la ciudad mostraron su preocupación por las órdenes de suspensión que se han venido dando a varios proyectos y pidieron que se alejen los intereses políticos del crecimiento de la capital.

“Por el bien de Bogotá, esperamos se actúe con sensatez y se tomen decisiones que beneficien el desarrollo de la ciudad y la calidad de vida de los habitantes. Paralizar los proyectos en este momento no les hace daño particular a nuestros sectores productivos o a unos pocos, realmente les hacen daño a todos los ciudadanos. Eso es lo que esperamos que se tenga en cuenta y para que los proyectos se lleven a feliz término”, dijo Martha Cecilia Moreno Mesa, gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca, uno de los gremios firmantes de este comunicado.

El llamado de los gremios es a darle prioridad a los intereses de la ciudad y a respetar la legitimidad y la institucionalidad de un programa de Gobierno que fue elegido democráticamente.

En la comunicación, firmada por más de 13 gremios, señalan que obstruir proyectos representa pérdidas millonarias para las finanzas de la ciudad, ya que se trata de iniciativas que están acompañadas por los debidos presupuestos, además del trabajo de los diferentes equipos humanos de la administración durante estos años.

Una de las mayores preocupaciones es el momento en el que se están impartiendo las órdenes de suspensión, ya que debido a la cercanía a las próximas elecciones de alcaldes y gobernadores, estas decisiones podrían beneficiar los intereses políticos de unos pocos, desconociendo el daño que se le hace a la ciudad.

Tampoco indicaron que este tipo de decisiones que afectan la normal ejecución del Plan de Desarrollo de la ciudad, generan incertidumbre jurídica entre los empresarios, pues afecta la confianza inversionista.

Los gremios firmantes fueron: ANDI Bogotá y Cundinamarca, Acodres, Asocolflores, Camacol Bogotá y Cundinamarca, Cámara Colombiana de la Infraestructura, Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham), Cotelco Bogotá, Defencarga, Asociaciones de Empresarios de la Sabana, Fenavi, Lonja de Propiedad Raíz de Bogotá, Sociedad Colombiana de Arquitectos, Sociedad Colombiana de Ingenieros y Sociedad de Mejoras y Ornato Bogotá.

Los beneficios

De otro lado en el Congreso, el Alcalde explicó nuevamente los proyectos de movilidad que ejecuta su despacho, en un debate de control político sobre la contratación del transporte público.

Allí, el Mandatario destacó la importancia de grandes proyectos como el Metro de Bogotá, Transmilenio por la Séptima y la renovación de la flota de buses de Transmilenio, claves para dar un transporte público de calidad a los bogotanos, asegura Peñalosa.

Asimismo explicó que la licitación pública internacional para la construcción del Metro de Bogotá se abre en junio, se adjudicará en septiembre y se comenzará a construir en marzo del próximo año.

Así mismo, destacó que el Gobierno nacional es el accionista mayoritario del Metro de los bogotanos y que fue el Departamento Nacional de Planeación quien contrató a Sistra para los estudios que sustentan dicha obra.

“Hace mucho tiempo se hizo un estudio para saber cuál debería ser el corredor por donde debería ir el Metro. Ese estudio dio el mismo resultado: del suroccidente al centro y del centro al norte por el oriente. En este proyecto hemos avanzado muchísimo, gracias a unos esfuerzos gigantescos y ya estamos a punto de contratar el Metro de Bogotá”, resaltó Peñalosa.

También reiteró que este proyecto es indispensable para darle solución a este problema de movilidad, asegurando además que llevará inmensos beneficios para los peatones, conductores y biciusuarios.

También argumentó que es vital porque a futuro hacia el norte habrá cientos de viviendas y oficinas nuevas, por lo cual, si no se construye el sistema, colapsaría esta vía: “Si no se hace Transmilenio por la Séptima, sencillamente no se hace nada y esta vía se va a embotellar por completo. La Séptima tendrá ventajas en espacio público, una ciclorruta desde la Calle 100 hasta la 200. Hoy la vía a partir de la 183 hacia el norte es solo de dos carriles, uno por sentido. Si no se hace, no se harían los siete pasos a desnivel que beneficiarán la movilidad de los automóviles. Si no se hace Transmilenio por la Séptima, pierden cientos de miles de personas que van ahorrar horas al año en transporte”, señaló.

Así mismo, explicó por qué un tranvía y un Metro (sin importar si es elevado o subterráneo) no serían la solución para el problema de movilidad de la Carrera Séptima, teniendo en cuenta la complejidad en la ejecución de esos sistemas de transportes: “El tranvía movilizaría 9.000 pasajeros hora sentido mientras que Transmilenio 25 mil pasajeros hora sentido. Ningún tranvía daría la solución, además bloquearía intersecciones. El tranvía no sirve para la Séptima, no tiene la capacidad que requiere la Séptima. Y no hay ninguna posibilidad de que se haga un Metro subterráneo por la Séptima o uno de cualquier tipo en los próximos años, porque no hay cómo financiarlo. Yo pregunto, ¿cuál es la propuesta que hacen para la Séptima, que técnica y financieramente sea mejor? ¡Ninguna!”, afirmó Peñalosa.