El agente de Colombia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Camilo Gómez Alzate, pidió perdón a la periodista Jineth Bedoya Lima por las agresiones físicas, psicológicas y sexuales que sufrió hace más de dos décadas, y reconoció la culpabilidad del Estado por negligencia.
Durante la cuarta y última audiencia ante la Corte-IDH, Gómez Alzate –director de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, se refirió a los hechos ocurridos el 25 de mayo de 2000 frente a la Penitenciaría Nacional Modelo de Bogotá.
“El 25 de mayo de 2000 la periodista acudió a la cárcel La Modelo, de Bogotá, sin haberle informado al Estado como se había sugerido. Teniendo en cuenta lo señalado, la Corte IDH deberá resolver: si a la luz del estándar antes mencionado se puede responsabilizar al Estado por la violación del deber de prevención frente al secuestro, tortura y violencia sexual de los que fue víctima Jineth Bedoya”, explicó.
El funcionario dijo que los relatos de la comunicadora “son desgarradores, sin duda estremecen el alma y representan el dolor de muchas mujeres que han sufrido hechos tan atroces como los que sufrió Jineth Bedoya. También es una voz que se levanta en defensa de la libertad de prensa en Colombia”.
Relacionados: Protocolo de género de Fiscalía en caso Jineth Bedoya “se quedó corto”: experta
En ese sentido, dijo que Colombia no dejará que se mancille la libertad de prensa, y agregó: ningún responsable que involucre crímenes sexuales, violencia y otras graves violaciones de los derechos humanos deben quedar impunes, aún más, si se comprueba la participación de agentes del Estado”, afirmó.
Luego admitió la responsabilidad del Estado colombiano por negligencia. “A nombre del Estado colombiano reconozco la responsabilidad internacional por las fallas del sistema judicial que no realizó una investigación penal digna para la víctima, al recaudar 12 reclamaciones, y le pide perdón a Jineth Bedoya por estos hechos y los daños que le causaron”, dijo Gómez Alzate.
Y añadió que “el Estado reconoce su responsabilidad internacional y le pide perdón a Jineth Bedoya y su señora madre por el incumplimiento del deber de la debida diligencia en la investigación de las amenazas en contra de Jineth Bedoya, a partir del momento en que las conoció el Estado, y por la falta de investigación de las cartas recibidas por Luz Nelly Lima y Jineth Bedoya en el año 99”.
El jurista, que actuó en la audiencia como agente de Colombia, reconoció que estas actuaciones vulneraron derechos a la integridad personal y a las garantías judiciales de la periodista en relación con la obligación de garantizar los derechos consagrados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Relacionados: Caso Jineth Bedoya: CIDH ordenó adoptar medidas provisionales
“Es una bofetada”
Al final, la comunicadora no aceptó el perdón público del abogado Gómez Alzate pues dijo que “es lamentable, teniendo en cuenta la gravedad” de las agresiones que sufrió.
Luego, en una conferencia de prensa en la sede de la Fundación para la Libertad de Prensa, Bedoya Lima dijo que “ese perdón parcial que ofreció el Estado hoy es una bofetada más. Es como el hombre que golpea a su mujer y al día siguiente le dice que la quiere, que es que estaba de mal genio”.
Bedoya Lima le pidió a la Corte-IDH que “se ordene al Estado Colombiano romper el pacto de impunidad que ha rodeado mi caso durante casi 20 años”.
Al respecto dijo que “es esencial investigar la relación entre las redes de criminalidad cuyo funcionamiento en la cárcel La Modelo fue denunciada a través de mi trabajo periodístico, con los hechos de amenazas, agresiones, tortura y violencia sexual que sufrí y sigo sufriendo en la actualidad”, señaló.
Igualmente, Bedoya pidió como reparación la investigación y sanción de todos los niveles de responsabilidad, y medidas de seguridad para ella y su mamá. También demandó el cierre de la cárcel La Modelo de Bogotá, y medidas para la investigación de amenazas en contra de periodistas y la producción de datos oficiales sobre la violencia contra las mujeres y la prensa.
Sin embargo, la defensa reiteró en su intervención que “cerrar la cárcel no es viable” y en su lugar propuso la construcción de un espacio de memoria para las víctimas de violencia sexual, pero en otro espacio.