| El Nuevo Siglo
Enrique Peñalosa, Federico Gutiérrez, Alejandro Char y Dilian Francisca Toro, cuatro de los nombres que integrarían esta nueva alianza
Foto Diana Rubiano, Presidencia, ENS
Miércoles, 17 de Febrero de 2021
Redacción Política

Mucho se viene hablando en las tertulias políticas, que por estos días son virtuales, de las conversaciones que vienen adelantando varios exalcaldes y exgobernadores, presumiblemente sobre movimientos de cara a los comicios presidenciales del próximo año.

A la lista inicial, que incluía a los exalcaldes Enrique Peñalosa (Bogotá), Alejandro Char (Barranquilla) y Federico Gutiérrez (Medellín), se habrían sumado los exgobernadores Dilian Francisca Toro (Valle del Cauca), Jorge Emilio Rey (Cundinamarca) y Luis Pérez (de Antioquia).

Las versiones están a la orden del día. Se dice que Peñalosa y Char fueron vistos el viernes pasado en un restaurante del norte de Bogotá, especulándose sobre una siguiente conversación de ellos con Gutiérrez. También se habla de un encuentro que habría ocurrido ayer en Cartagena entre Pérez, Rey y Toro, quien prepararía una reunión con Peñalosa para dentro de ocho días.

Al decir de los analistas, si a esto se añaden las visitas que Char y Toro le habrían hecho al expresidente Álvaro Uribe semanas atrás se configura toda una serie de posibilidades políticas para la centroderecha en la campaña para las elecciones presidenciales de 2022.

Experiencia

Lo llamativo de la convergencia de estos exmandatarios regionales es, por una parte, la diversidad que dentro del espectro de la centroderecha representan, pero sobre todo que se trata de líderes de comprobada experiencia ejecutiva, que además pueden mostrar una trayectoria política de proyección nacional.



Peñalosa, por ejemplo, fue dos veces alcalde de Bogotá (1998-2000 y 2016-2019), siendo también diputado y representante a la Cámara; en 2006 el movimiento que lideró (Por el País que Soñamos) no logró votación suficiente para que elegirlo senador, pero sí consiguió dos curules en la Cámara (con David Luna y Simón Gaviria).

Char también fue dos veces alcalde Barranquilla (2008-2011 y 2016-2019), siendo además concejal en 1997 y en 2003 gobernador del Atlántico, si bien solo pudo ejercer el cargo siete meses pues debió recurrir al Consejo Nacional Electoral para asumirlo luego de que, originalmente, se diera por ganador de las elecciones al periodista Ventura Díaz.

En cambio, Gutiérrez fue alcalde de Medellín solo en una ocasión (2016-2019), aunque se desempeñó como concejal de la misma ciudad por dos periodos consecutivos (2004-2007 y 2008-2011).

Pérez, por su parte fue alcalde de Medellín (2001-2003) y gobernador de Antioquia (2016-2019). En los 90 fue rector de la Universidad de Antioquia.

Otro de esta baraja con experiencia como mandatario local y regional es Rey, quien fue alcalde de Funza (2008-2011) y gobernador de Cundinamarca (2016-2019). En 2014 asumió como representante a la Cámara, pero renunció ese mismo año a la curul para presentarse como candidato a la administración departamental.

Toro, en este grupo de exmandatarios, también ostenta una de las hojas de vida política más amplia. Viene de ser gobernadora del Valle del Cauca (2016-2019). Antes fue senadora por tres periodos consecutivos (2002-2006, 2006-2010 y 2010-2014), presidiendo la cámara alta en la legislatura 2006-2007, por lo que le correspondió tomarle el juramento e imponerle la banda presidencial a Álvaro Uribe cuando fue reelegido. Pero antes de todo eso fue designada en varios cargos a los que llegó después de ser alcaldesa de Guacarí, Valle (1992-1994), y concejal del mismo municipio (1984-1988). Actualmente preside el Partido Social de Unidad Nacional (La U).

Proyección

Como se ve, se trata de un ramillete de exmandatarios con una importante trayectoria local y regional, pero con proyección nacional que, sin duda, jugará un papel destacado en los 15 meses que faltan para primera vuelta presidencial.

Un detalle adicional es que, aunque ninguno de ellos es militante del Centro Democrático, todos en algún momento han sido cercanos a esas toldas. En todo caso cabrían dentro de la eventual consulta popular que se realizaría en la centroderecha en marzo del próximo año para escoger el aspirante presidencial de ese sector, tal como ocurrió en 2018 cuando salió elegido el actual jefe de Estado, Iván Duque.

Es claro, también, que se trata de exalcaldes y exgobernadores que militan o han militado en distintas colectividades, en donde los ven como cartas a jugar en el corto y mediano plazos.

Pero aún así tienen la ventaja de que a la mayoría de ellos se les considera en la opinión pública liderazgos de proyección nacional que no en pocas ocasiones han sonado para llegar a cargos ministeriales.

De hecho, Gutiérrez y Char no ocultan sus intenciones de participar en la próxima contienda presidencial, en tanto se dice que Peñalosa se debate entre también lanzarse al agua para 2022 o esperar a 2023 e intentar llegar, por tercera vez, al Palacio Liévano.



Derrotero

Todos estos movimientos, por supuesto, encajan con el derrotero trazado en octubre del año pasado por el expresidente Uribe, quien advirtió entonces que “ojo con el 2022”, contraponiendo la defensa de la gestión de Duque a las amenazas que, desde su punto de vista, afronta Colombia y que se deben conjurar en las elecciones presidenciales de 2022.

Como ya se dijo, dada la fuerza política y electoral de las regiones, es cada vez más importante que los dirigentes que destacan en las principales alcaldías y gobernaciones vayan siendo tenidos en cuenta en las campañas presidenciales.

Por ejemplo, en los perfiles de Peñalosa, Gutiérrez y Char es claro que se está apostando a tres de los focos de votación más importantes del país, y también a las tres regiones (centro, Antioquia y Caribe) que son claves para que cualquier candidato pueda allanar el camino hacia la Casa de Nariño.

Esto termina siendo tan cierto que en los corrillos políticos se ha mencionado en los últimos meses a esos tres exalcaldes y a Toro como, mínimo, posibles fórmulas vicepresidenciales, en caso de que despunte un candidato más fuerte en la centroderecha.