Cuando se cumple el primer año de la pandemia por el coronavirus que aún hoy afecta por igual al mundo entero, en medio de sus limitaciones económicas Colombia ha sabido sobrellevar la crisis al punto de que sus esfuerzos han sido reconocidos por la comunidad internacional, considera el exministro Fernando Cepeda Ulloa, quien analiza para EL NUEVO SIGLO los principales efectos de la emergencia sanitaria en la administración del presidente Iván Duque.
EL NUEVO SIGLO: Se cumple el primer año desde que comenzó la pandemia. ¿Qué balance se puede hacer de esta crisis?
FERNANDO CEPEDA ULLOA: Ha sido muy difícil aquí y en todo el mundo. A mí me parece que el Gobierno colombiano actuó con celeridad, a pesar de que hay críticas contra todos los Gobiernos en todos los países del mundo; en todo lado le dicen al Gobierno que se demoró mucho en actuar. También se dice que el cierre de fronteras no se hizo cuando se tenía que hacer, que eso afectó la economía, a mí me parece que dadas las circunstancias se actuó a tiempo, se actuó bien, se ha buscado una coordinación nacional con Alcaldes y Gobernadores.
Yo creo que la emergencia económica que autoriza la Constitución, que revisó la Corte Constitucional y autorizó en la mayoría de los casos, fue una buena herramienta, funcionó, aunque obviamente hay quejas de muchos sectores porque dicen que no se recibieron todos los alivios a tiempo. Pero es muy difícil en un país que no tiene toda la organización social llegar a todos los sectores. Pero no hay ningún país que tenga una situación perfecta para llegar a todos esos sectores, eso se entiende.
Fíjese que hoy sabemos que la segunda dosis de la vacuna Pfizer no tiene que aplicarse necesariamente a los 28 días sino que se puede aplicar tres meses después, entiendo que en Inglaterra decidieron vacunar a más gente antes que guardar reservas para la segunda dosis. En fin, hay aprendizajes todos los días, de manera que los Gobiernos tienen que estar atentos a eso.
Infortunadamente no ha habido una coordinación global, esto fue una crisis de ‘sálvese quien pueda’, de manera que en los países con dificultades se hicieron las cosas hasta donde puede bien, y en Colombia se hicieron bien.
ENS: ¿Políticamente este primer año de la pandemia qué le deja al Gobierno Duque?
FCU: La pandemia pasó a ser el principal problema político en todos los países del mundo, y obviamente hay sectores a favor, sectores en contra, y sectores críticos. En Colombia, yo creo, que la pandemia fortaleció al Gobierno particularmente en los primeros tres meses, luego hubo un deterioro de ese apoyo y después ya hubo variaciones, y así fue en todo el mundo. En Colombia la pandemia le dio gobernabilidad al Gobierno, particularmente le dio facultades de emergencia que le permitieron dictar decretos muy significativos, obtener recursos, repartir subsidios, fue una herramienta muy útil, sobre todo porque al comienzo el Gobierno no tenía las mayorías, hoy parece que ya las tiene.
Se pasó de decir al comienzo que el Gobierno era muy débil, a ser considerado una dictador que nombra Procurador, Fiscal, Contralor, dos o tres magistrados de la Corte Constitucional, etc. Entonces fíjese cómo varió la situación del Gobierno.
Hoy la situación vuelve a ser crítica porque estamos en un año puramente electoral, pero hoy ya comienzan a jugar otros factores muchos más reales porque ya están bien encima las elecciones presidenciales y ya la oposición y las críticas al Gobierno son más duras. Eso es inevitable.
ENS: La MOE advierte del riesgo de que las vacunas se conviertan en ‘moneda de cambio por votos’. ¿Ese temor es bien fundado?
FCU: Yo creo que todas las cautelas frente a la posibilidad de que exista una utilización electorera de la vacuna, debería ser advertida y controlada. Está bien que la MOE lo diga, que todos estemos atentos para que un bien público de esta naturaleza, que es de vida o muerte, se utilice con los más altos, dignos y transparentes criterios. Y en eso creo que vamos bien, ha habido algunos problemas menores pero no como lo que ha ocurrido en Perú, en Argentina, etc. Ojalá eso no ocurra aquí.
ENS: ¿Considera que el Plan Nacional de Vacunación se ha manejado de forma acertada?
FCP: En Colombia no se han presentado esas fallas protuberantes de otros países vecinos, espero que no se produzcan, creo que Alcaldes y Gobernadores han estado muy pendientes. Lo que se critica es que hubo cierto manejo publicitario para algunos eventos que han tenido que ver con la vacunación, pero es que ya lo hemos dicho: la vacuna es una herramienta política descomunal, la más importante hoy, mucho más importante que los tamales, los ladrillos, las tejas, el cemento, los puesto públicos, porque la vacuna es la vida o la muerte. Esperemos que se utilice bien, sin privilegios.
ENS: ¿Qué tanto se afectó la economía y cómo se volverá a recuperar?
FCU: Sin duda ha sido la peor crisis que hemos vivido, pero es un tema global que requiere soluciones globales. Mire, la directora del Fondo Monetario Internacional le pidió al presidente Duque le ayudara para coordinar a otros países de América del Sur, porque Colombia en este momento está presidiendo por lo menos tres grupos subregionales.
Tenemos la semana entrante la reunión del Fondo Monetario Internacional en Barranquilla, la que se aplazó el año pasado, y entiendo que hay todo un debate sobre la capitalización del banco para poder ayudar a otros países.
De manera que yo creo que esto con soluciones puramente nacionales no va a funcionar. Por eso para algunos países se está discutiendo si se perdona la deuda, o se aplaza el pago de la deuda, o si se rebajan algunos intereses, etc. Yo confío en que globalmente se van a encontrar fórmulas para salir de esta situación tan crítica.
ENS: El Gobierno se la jugó toda por el tema migratorio. ¿Cuál es su percepción?
FCU: Este es el mayor éxito de política internacional de Colombia en muchos años, y yo diría que es el ejemplo más admirable de diplomacia humanitaria en el mundo desde que este problema existe. De manera que eso explica las felicitaciones que ha recibido el presidente Duque de todo el planeta, de todos los Gobiernos, de las agencias multilaterales, etc. Paradójicamente en Colombia hemos sido menos generosos con esas felicitaciones, ha habido más silencios, no ha habido un aplauso exultante. Estados Unidos destacó el liderazgo del presiente Duque, creo que este ha sido un momento estelar a nivel internacional para el presidente Duque.
ENS: De hecho esta semana nos visitó la Canciller de España…
FCU: ¡Claro!, no es una cosa menor que la Canciller de España haga un viaje hasta Colombia en plena pandemia, traiga una donación de 145 millones de euros y un buen gesto del gobierno español. Recuerde usted que España es de los países que tienen mayor experiencia en el tema migratorio porque ha manejado cientos de miles de inmigrantes hacia Europa.
Además España tiene un amplio conocimiento de las corrientes migratorias, por ejemplo en el proceso de incorporarlos al sistema de salud, de educación de empleo, de crear empresariado, de envío de remesas, etc. Me enteré hace poco de que el principal organismo migratorio de España lo dirige una colombiana que lleva 30 años dedicada exclusivamente a ese tema.
Con esta visita España lo que está haciendo es abriendo el camino para que la Unión Europea, otros países europeos, Estados Unidos, Canadá, ayuden para que ese Estatuto Temporal de Protección a Migrantes Venezolanos pueda funcionar correctamente porque sin duda Colombia no tiene todos los recursos para atender sola a casi dos millones de venezolanos.
Yo creo que Colombia va a terminar brindando unos lineamientos a países como Ecuador, Perú, Brasil, que están recibiendo una proporción no tan grade de venezolanos, pero sí casi todos de condición muy pobre.
ENS: Recientemente el presidente Joe Biden envió una carta al presidente colombiano felicitándolo por el Estatuto Migratorio y reafirmando la cercanía de los dos países. ¿Qué lectura le hace a esa misiva?
FCU: Yo mencionaría por lo menos tres gestos importantes, significativos, en los últimos quince días de los Estados Unidos hacia Colombia. El primero, la conversación del Secretario de Estado, Antony Blinken, con la canciller Claudia Blum. El segundo, la carta del 17 de febrero del presidente Biden a Duque, que fue amable, generosa, cordial, en la que habla de revigorizar las relaciones bilaterales que sabemos han sido muy buenas por mucho tiempo. Biden recuerda que fue un buen gesto dialogar con Duque en la cumbre de Concordia, y que dice que Colombia es un país “cercano y querido para mí”.
Recuerde que Biden siempre estuvo muy preocupado por el Plan Colombia desde cuando era senador, de las ayudas militares a Colombia, etc. Ahora, Biden es irlandés y católico practicante, por eso su preocupación por el proceso de paz.
ENS: ¿El narcotráfico sigue estando en la agenda bilateral?
FCU: Primero quiero recordar que en la carta de Biden a Duque del 17 de febrero no se mencionó ese tema, es tal vez la primera vez que en un documento de esa naturaleza el tema no se menciona, y no porque el tema no le interese a Biden. Resulta que el 17 de diciembre, después de la elección de Biden se publicó un informe de la Subcomisión de Asuntos Hemisféricos del Comité de Relaciones Exteriores y se integró una comisión con seis comisionados, y de ellos dos con raíces colombianas, muy cercanos a Biden.
Para mí ese informe de 133 páginas es una propuesta de Biden: plantea que en adelante el tema lo debe manejar la Subsecretaría de Asuntos Políticos del Departamento de Estado, no se menciona la DEA. Es decir, al asunto le da una calidad netamente política. Segundo, le dan más importancia al tema del lavado de dinero como una herramienta para controlar el negocio criminal de las drogas, que mueve millones de millones de dólares a través del sistema legal, y a eso es que le apunta.
Y fuera de eso habla de los cultivos ilícitos, donde menciona que bien sea por erradicación manual o por fumigación, hay que darle prioridad a los grandes cultivos de hoja de coca y no tanto a los pequeños cultivos. Es una propuesta muy interesante. También plantea que al tema hay que meterle ciencia y manejo de datos, y una estrategia particular para cada país.
A mí lo que me parece es que nosotros no nos hemos tomado ese documento en serio, tenemos que adoptar una posición frente a ese documento para asumirlo en lo que sea más importante para Colombia, y creo que deben trabajar no solo el Gobierno sino también la academia, la sociedad civil, los empresarios, etc.
ENS: ¿Qué papel seguirá jugando Venezuela en la política exterior de este Gobierno?
FCU: Pues le digo: en política internacional hay tres niveles. Hay un nivel secreto, hay un nivel discreto y hay un nivel público. Yo soy de los que cree que la política internacional no se hace a punta de ruido, la diplomacia es más eficaz en la medida en que sea más discreta.
En segundo lugar, el tema más complejo de la política exterior colombiana se llama Venezuela, que no es solo Venezuela: es también Cuba, es Rusia, es China, es Irán, es Hezbolá, son guerrillas en la frontera etc. Entonces no es solo un problema binacional, es un problema de naturaleza global. Es un problema descomunal, y si a eso se le suma el problema de la droga vinculado con Venezuela, el problema del crimen de organizaciones ilegales armadas, etc. Realmente Colombia no puede tener un problema internacional más grave y que casi requiere otro Plan Colombia. Estamos atravesando uno de los momentos más difíciles de la política exterior colombiana.