| El Nuevo Siglo
Foto archivo El Nuevo Siglo
Jueves, 24 de Septiembre de 2020
Redacción Política

Los más de 4 millones de colombianos que viven en el exterior representan al menos el 10% del Censo electoral y ello se nota en la abstención durante las elecciones, pues tienen dificultades para ejercer su derecho al voto, además de las grandes distancias que a muchos de ellos los separa de nuestros consulados, dijo el exregistrador Nacional, Carlos Ariel Sánchez.

EL NUEVO SIGLO: Se mantiene alta la abstención electoral en el país, ¿cuál sería la explicación?

CARLOS ARIEL SÁNCHEZ: Diría que para medir la abstención hay que saber a qué clase de elección nos referimos, eso quiere decir que hay unas elecciones en donde hay buena participación y otras en donde hay una regular participación, y otras donde no hay casi participación.

Las elecciones donde más participa la gente son las de alcalde, y normalmente fluctúan esas participaciones por el 60% e incluso en ocasiones llegan al 70%. Quiere decir que para la gente es de su interés votar por el alcalde en la medida en que la vida cotidiana de un ciudadano, y eso lo estamos viendo en estos días, está dependiendo de un alcalde o una alcaldesa. Todas las medidas que se toman, las calles que se arreglan, todo eso depende del alcalde.

En segundo lugar, la participación viene a ser alta con el Presidente de la República, que fluctúa si la cosa es reñida se acerca al 60%, si no es reñida baja del 55% o se acerca al 50%. Ya en las corporaciones de elección popular como el Congreso, las asambleas, los concejos y por último las JAL, va decreciendo paulatinamente hasta llegar al caso de la JAL donde han tenido que repetir las elecciones por falta de participación, porque los votos no alcanzan a cubrir lo que se necesita para designación de curules.

La participación viene a ser alta con el Presidente de la República, que fluctúa si la cosa es reñida se acerca al 60%, si no es reñida baja del 55% o se acerca al 50%.

De manera que las JAL tienen muy poca participación, el Senado y la Cámara tienen una participación mediana, pero por ejemplo en las asambleas y concejos no tienen casi participación.

ENS: La ley contempla beneficios a los ciudadanos que voten, aun así esto no ha logrado el propósito. En el proyecto de reforma al Código Electoral hay más incentivos, ¿cree que este sea el camino?

CAS: Creo que los incentivos son buenos, mucha gente vota por los incentivos, si hubiera más incentivos sería mejor. Lo otro es que uno debe tener en cuenta que hay por lo menos entre 3 y 4 millones de colombianos fuera del país. Ese es el 10% del Censo electoral.

Es decir, que se debe partir de que nunca se va a llegar al 100% porque hay muchísimos colombianos que tienen su cédula y no se inscriben en el exterior o si se inscriben no votan por las dificultades logísticas que hay para votar, no de la administración de los consulados, sino como hay tan pocos consulados y las regiones donde están ubicados cubren áreas gigantescas de un país, pues un ciudadano colombiano se tendría que gastar de ocho a diez horas para llegar a su consulado.

La segunda cuestión es que el Censo electoral está -desde el punto de vista de los muertos- bastante actualizado porque todo eso funciona electrónicamente en conexión con las notarías, en conexión con los hospitales.

Un punto que genera un tema complejo en la abstención es la trashumancia electoral porque, por ejemplo, llevan a la gente a votar por Congreso, digamos en el 2018. En el 2019 hubo elecciones locales, entonces vuelven las maquinarias electorales y trasladan esos votantes para que sufraguen donde les interesa para alcaldías y gobernaciones.

De manera que cuando uno ve esos movimientos quiere decir que mucha gente cuando va a volver a votar para Cámara y Senado, pues necesita que alguien, digámoslo así, les financie todo esto. Y luego cuando van a votar por municipios muchos de ellos deben tener temor de la trashumancia y no votan pese a que quedaron inscritos en esos municipios.

De manera que hay una serie de anomalías que se facilitan y que seguramente se van a corregir ahora con la medida que tienen de que simplemente las personas deben hacer una inscripción en el sitio donde realmente residen, y digamos se arranca de ahí.

La única preocupación que me asiste es que tienen que hacer una gran difusión, una gran publicidad para que la gente se inscriba, a sabiendas de que si no se inscribe no va a poder votar.