Se aprobaron los tratados de libre comercio con Israel y Francia que el Gobierno ya habría firmado con esos países.
La Corte Constitucional validó esos tratados, de acuerdo a los negocios entre el Estado y esos países de promover la inversión de estos en Colombia, así como de incentivar garantías y seguridad jurídica de los empresarios colombianos en Francia e Israel.
Sin embargo, el alto tribunal hizo algunas observaciones sobre algunos asuntos puntuales que no implican modificaciones importantes en los tratados pero que si deben ser aclarados por los delegados de esas naciones al Gobierno.
Según la presidenta de la Corte, Gloria Ortiz, estas clausulas pueden generar problemas de constitucionalidad, y están relacionadas con "la afectación de la reciprocidad, igualdad, de la seguridad jurídica, de confianza legítima, que tienen los inversionistas nacionales en Francia o Israel".
Por lo tanto, el Gobierno deberá sentarse, de nuevo, junto con los otros países para aclarar el sentido de las dudas que ha generado la Corte.