La posesión de Soledad Tamayo como senadora del Partido Conservador generó controversia. La mesa directiva explicó la decisión, pero organizaciones como la Misión de Observación Electoral (MOE) la criticaron.
Durante la sesión plenaria del miércoles, el Senado decidió posesionar a Tamayo en reemplazo de Aida Merlano, cuya elección fue anulada por la Sección Quinta del Consejo de Estado.
De acuerdo con el secretario del Senado, Gregorio Eljach, “cuando existe una vacancia definitiva que sea reemplazable hay que llamar al siguiente en votos del partido”. En ese sentido, le correspondía la curul a Tamayo, quien en las elecciones de marzo del año pasado quedó en el puesto 14 de la lista de la colectividad.
Eljach enfatizó en que Tamayo tenía el derecho de ser investida y el presidente del Senado, Ernesto Macías, el deber de posesionarla en esa vacancia absoluta.
Sobre las críticas que manifestaban que en este caso aplicaba la figura de la silla vacía, mediante la cual esta curul no sería reemplazada, dijo que “esto es un tema del Consejo de Estado, derecho electoral. Lo de la silla vacía es algo de orden penal. Lo decidirán las autoridades penales, cuando se dicten las decisiones definitivas. En ese caso sería la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia o la ordinaria si le quitan la calidad foral”.
Según Eljach, esa figura ya se le había aplicado a Merlano, quien fue capturada en marzo de 2018, cuando se desempeñaba como representante a la Cámara por Atlántico. “En el caso de la señora Aida Merlano se le aplicó la silla vacía con la detención provisional, no con sentencia, cuando estaba en la Cámara de Representantes. Acuérdense que ella no se posesionó” como senadora, dijo.
Y añadió: “No queda claro cómo podrían hacerse surtir unos efectos en el Senado sobre algo que ya se materializó cuando ella era representante a la Cámara. Equivaldría a hacerle dos veces el castigo al partido. La silla vacía no es castigo al candidato o al elegido, sino al partido. Entonces el Partido Conservador podría perder dos veces la curul de la señora por una misma causa”.
Sin embargo Alejandra Barrios, directora de la MOE, manifestó que el Presidente del Senado no debió posesionar a Tamayo hasta que no se resolviera el proceso penal de la senadora Merlano, que está en trámite en la Corte Suprema de Justicia.
“La MOE ve con muchísima preocupación la posesión que hizo ayer el remplazo de la señora Aida Merlano, del Partido Conservador. Con esta posesión, el Presidente del Senado no solo desconoció el régimen de responsabilidad política que tienen los partidos, sino que también está enviando un terrible mensaje al validar conductas contrarias a la ley permitiendo que las organizaciones políticas no asuman ningún tipo de consecuencia”, dijo Barrios.
Y añadió: “En pleno proceso electoral, en mira a las elecciones locales de este año, este mensaje que se está enviando en el Congreso de la República es un mensaje terrible que atenta directamente contra el trabajo que estamos haciendo muchísimos colombianos para avanzar en unas elecciones libres, transparentes y honestas”.
La elección de Merlano como senadora en los comicios legislativos de 2018 fue anulada por el Consejo de Estado el 17 de mayo. En su fallo, el tribunal señaló que encontró “demostrado que existió una organización liderada o dirigida por Merlano Rebolledo que tenía como propósito principal afectar la libertad de los electores, principalmente en la ciudad de Barraquilla, a través del ofrecimiento y entrega de sumas de dinero a cambio de su voto por ella al Senado de la República”.