Hace un mes, cuando el Congreso decidió sesionar de manera virtual la discusión sobre si era posible aprobar leyes y reformas constitucionales vía Internet quedó suspendida.
En ese momento, el afán por hacer control político fue un acuerdo tácito entre los congresistas.
Sin embargo, ayer el malestar se volvió a sentir en la Comisión Primera de Senado, donde unos aseguran que las sesiones son plenamente legales y otros sostienen que si algunos colombianos van a salir a trabajar es hora de que el Congreso haga lo mismo.
Según Paloma Valencia, del Centro Democrático, las sesiones del Congreso de forma virtual están estipuladas por la Ley, es solo comenzar a votar. “Debemos dar ejemplo. No podemos decirles a los colombianos “usted quédese en la casa” mientras nosotros no nos podemos quedar en la casa y usar el teletrabajo. Hay que tener solidaridad con los colombianos, con el ejemplo. Hagamos el llamado para que podamos sacar con consensos, ojalá unas propuestas que le sirvan a Colombia”.
Según la Congresista, “aquí nos falta que el Congreso aporte. El Presidente no ordenó cerrar el Congreso, pero mediante un decreto les ordenó a los colombianos no salir para evitar la propagación de una enfermedad y mediante otro decreto habilitó al Congreso para hacer sesiones virtuales. Lo que sería loco es que el Congreso fuera cerrado”.
La Parlamentaria sostuvo que dicha medida estaría “desnaturalizando completamente la acción política del Legislativo. Por eso, propongo que sometamos a votación la decisión de si esta Comisión quiere votar los proyectos de ley y de acto legislativo. Personalmente, creo que tenemos muchos proyectos de acto legislativo que si no se votan en este periodo se van a hundir”.
Valencia indicó que es grave que “se sugiera que el Congreso quede en manos de los voceros. Eso tendría sentido si en Colombia hubiera listas cerradas y entonces, los partidos pudieran recoger la posición de sus afiliados. Pero en un país con listas abiertas, cada uno representa a un núcleo de personas y eso sí sería la democracia corporativa antidemocrática y poco participativa. Pero hay personas que no pueden ir. ¿En serio ese es el concepto de democracia que tienden es a excluir a quienes tienen preexistencias y que esto quede en manos de unos pocos? La democracia es todo lo contrario”.
¿Prevaricato virtual?
Sin embargo, Roy Barreras de La U, expuso que de llegarse a aprobar cualquier cosa de forma virtual sería prevaricato por parte de los congresistas.
“No se les puede pedir a siete millones de colombianos que salgan a trabajar para mantenernos a nosotros tranquilos y nosotros no cumplamos con el deber. ¿Cuál es el nivel de riesgo de 20 personas sesionando en la Comisión Primera frente a siete millones que van a salir el 27 a trabajar? Eso es igual a que los generales digan que los soldados van a la batalla, pero ellos no”.
Barreras aseguró que “los defensores de las sesiones virtuales dicen que no se prohíbe en ninguna parte de la Ley que se pronuncie así el Congreso. Yo quiero recordar que en la Ley se prohíbe hacer todo lo que no está específicamente en ella, de manera que sí prevaricamos y sí nos extralimitamos en caso que sesionemos de manera virtual. Es obligatorio además votar”.
“Yo apelo a que el punto intermedio sea el de las sesiones mixtas”, anotó, agregando que “si algo quisiéramos hacer es controlar políticamente los decretos expedidos. Por eso exigimos sesiones presenciales”.
“Ópera dramática”
A su turno, Iván Name, de la Alianza Verde, sostuvo que lo que no se puede perdonar al Congreso es su irresponsabilidad de no trabajar durante un mes.
“Estamos haciendo aquí una verdadera ópera dramática. Hoy debe primar nuestra responsabilidad como Comisión Primera para dar ejemplo en el Congreso. Yo no sé por qué los que están en desacuerdo con la convocatoria del Congreso no lo dijeron el día de la instalación. Yo fui el único que cuestionó al Presidente porqué duramos un mes por fuera del radar y del escenario, cuando pudiéramos empezar a sesionar a la semana como lo hicieron otras instituciones, esa fue la primera vergüenza de este Parlamento ausente”.
Name juzgó que “el artículo 140 de la Constitución autoriza plenamente para que el Parlamento se reúna en sede virtual. Hay una opción tecnológica que es esta. Yo siento que los sabios están dictando aquí nuevas conferencias sobre técnica jurídica. Tal vez, los que estudiaron tantos años en otros países todavía tengan las añoranzas de lo que allá se hace. Si hiciéramos lo que por allá hacen, a propósito, tendríamos más muertos de los que ya tenemos”.
Y agregó que “aquí no pueden cuestionarse las sesiones virtuales yo fui ponente hace 30 años de la Ley quinta y se pueden hacer sesiones virtuales. Lo que nos va a cobrar la opinión es haber estado ausentes, no estar presentes ahora”.