Aunque Colombia avanzó dos casillas en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2020 con relación al informe de 2019, aún está lejos de llegar a la media internacional de lucha contra este flagelo, considera Transparencia Internacional (TI) en su más reciente estudio que comparó a 180 países en todo el mundo.
El documento revelado este jueves, indica que Colombia está ubicada en el puesto 92 entre 180 países que son medidos cada año por TI, informe que situó nuevamente a América como el cuarto continente con mayores registros de corrupción.
El estudio señala que Colombia obtuvo 39 puntos sobre 100, donde cero puntos significan corrupción muy elevada y 100 ausencia total de corrupción.
La medición la hacen fuentes internacionales a partir de estudios de analistas, académicos e inversionistas extranjeros respecto a qué tanto afecta la corrupción al sector público del país, indica Transparencia por Colombia (TC).
El mismo puntaje de nuestro país lo alcanzó Ecuador, pero aún Colombia está lejos de vecinos como Uruguay que alcanzó 71/100, Chile 67/100, y Argentina 42 sobre 100 puntos.
En peores condiciones están otros vecinos: Brasil 38 puntos sobre 100 y Perú con el mismo puntaje. No obstante, Colombia es el penúltimo entre los 37 países que forman parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), superando únicamente a México e cuanto a altos índices de corrupción.
Una década de rezago
Frente al informe, Andrés Hernández, director ejecutivo de TC, señaló que “estamos cerca de cumplir una década en ese estancamiento. Avanzar en esta calificación dependerá de cómo el país aborde retos históricos que facilitan la corrupción, pero también de nuestra capacidad para proteger los recursos públicos en coyunturas tan difíciles como la pandemia”, explicó.
Y es que si bien nuestro país subió en este informe dos puntos más que en el inmediatamente anterior, el avance es poco significativo para las mediciones estadísticas de TI: desde 2012 Colombia ha estado en las mediciones con puntajes que oscilan entre 36 y 39 puntos, cuando la organización indica altos niveles de corrupción en el sector público de cualquier país.
De hecho, TI indica que la media mundial es de 43 puntos sobre 100, y en esta escala solo dos terceras partes de los países de la medición alcanzan a superar esa cifra.
Claro, hay países que tienen unos índices de corrupción mucho más altos y están en los últimos lugares de la tabla, entre ellos Sudán del Sur y Somalia, cada uno con 12/100 puntos y Venezuela –el último de la región Américas– con 15 puntos, y en el último lugar está Siria con 4 puntos.
Los primeros lugares los siguen ocupando Dinamarca y Nueva Zelanda cada uno con 88/100 puntos, Finlandia, Singapur, Suecia y Suiza con 85 cada uno.
“La calificación de 2020 nos pone en un lugar bastante bajo en comparación con otros países que también han venido avanzando en la lucha contra la corrupción. Esto representa un estancamiento para el país en esta calificación, que recordemos es una percepción de empresarios, analistas y académicos sobre qué tanto afecta la corrupción al sector público del país”, agregó Hernández.
A su juicio, a pesar de los esfuerzos de los últimos años, estos no parecen ser suficientes para salir del estancamiento. “No estamos logrando unos resultados contundentes y por eso la percepción sigue siendo negativa pues evidencian altos niveles de corrupción en el sector público del país”, advirtió.
En cambio, dijo Hernández, los países que lograron unos niveles mucho más bajos de corrupción evidencian “un mayor respeto por los procedimientos democráticos, la separación de poderes, frente a los países donde varias de estas reglas mostraron debilitamiento”.
En conclusión, para el director de TC, para subir esta calificación en futuros informes dependerá de “la capacidad para proteger los recursos públicos en coyunturas tan difíciles como la pandemia”, pues así lo evidencian los países con mayores calificaciones: invirtieron más recursos, de forma más transparente, en sus sistemas de salud y estuvieron en mejores condiciones para proporcionar una cobertura universal en ese servicio.
Foto: A pesar de los esfuerzos, Colombia tiene un alto nivel de percepción de corrupción en el sector público./ENS