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Foto Diana Rubiano/ El Nuevo Siglo
Miércoles, 10 de Febrero de 2021
Redacción Política

Desde hace 16 años, la Universidad del Rosario creó el Observatorio de Venezuela, de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos, que hace seguimiento a la relación con el vecino país y ahora al fenómeno migratorio. Su vocero, el investigador Ronal Rodríguez, dialogó con EL NUEVO SIGLO.

EL NUEVO SIGLO: ¿Qué opina de la expedición del Estatuto Temporal de Protección para migrantes venezolanos?

RONAL RODRÍGUEZ: Lo que ha planteado el Gobierno colombiano es una ruta hacia la constitución de ese Estatuto que permitiría la regularización y administración del fenómeno de movilidad proveniente de Venezuela. En este momento hay un borrador de decreto que estará en discusión hasta el 23 de febrero para comentarios de los interesados.

De materializarse esta iniciativa se convertirá en una de las políticas más importantes en el manejo de la migración no solo en la región sino en el mundo. Es la primera vez que un país del sur que recibe la migración sur-sur, está constituyendo una respuesta de recepción a ciudadanos que han tenido que salir del país por la dictadura venezolana y que lo hacen en un contexto muy difícil como es la pandemia.

El mensaje que Colombia está enviando es que a pesar de los retos socioeconómicos que tiene el país, producto de la pandemia, incluye a la población venezolana en condición de movilidad.

ENS: ¿Cómo está Colombia en materia de flujos migratorios frente a otras regiones del mundo?

RR: En el mundo en este momento hay tres grandes fenómenos migratorios: uno, el que se dirige a Europa producto de la situación en Siria, Irak y Afganistán; el segundo en Myanmar, producto del golpe de Estado, y ahora el venezolano que ha desplazado a 4,5 millones de venezolanos. Hay otros menores como el centroamericano hacia Estados Unidos, otros en el África Subsahariana, pero yo creo que ahora el venezolano es el primer fenómeno migratorio en el mundo.

Y el país se ha convertido en receptor de ese fenómeno con más del 30% de esa población, casi dos millones de personas en condición de movilidad, aunque pueden ser más porque con el cierre de fronteras se perdió esa capacidad de registro.

Colombia, entonces, en temas de migración no es un actor más sino que por sus circunstancias va a jugar un papel determinante en la formulación de políticas globales en materia de recepción, atención e integración de la migración.

ENS: En derechos humanos es una decisión afortunada para los migrantes venezolanos. ¿Pero políticamente es una decisión acertada?

RR: Sí, claro, de hecho cuando uno evalúa los efectos del fenómeno de movilidad humana existen dos grandes alternativas: entender que el fenómeno existe y generar políticas de integración e incursión, o generar política para la contención y disuasión. Algunos países como Estados Unidos con la administración Trump lo que hicieron fue construir un muro, o  Chile que estudia una ley para expulsar a los migrantes irregulares, son países que van en dirección de esa política de contención.

Colombia fue uno de los países de donde en el pasado más ciudadanos salieron a otros países, se calcula que alrededor de ocho millones de personas. Los colombianos tenemos familia en el exterior, lo que nos llama la atención es que ahora sea al revés. La política pública diseñada con criterio de integración e inclusión lo que busca es entender que este es un fenómeno que no se puede contener.

ENS: ¿Qué impacto tendrá esta decisión en nuestro país?

RR: Obviamente este fenómeno tendrá unos impactos muy grandes en materias de salud y educación. Es un proceso que comienza de cero, porque toda la población migrante será empadronada. Esto significa costos para el Estado en materia de organización y funcionamiento, pero será el inicio de un proceso de identificación de los ciudadanos venezolanos con biometría y eso, de paso, frenará el accionar ilegal de las bandas de trata de personas.

Lo que toca es evitar que esto se pueda utilizar políticamente, que no se construyan discursos y narrativas alrededor de esta política pública.

ENS: Analistas económicos dicen que este Estatuto Migratorio traerá beneficios al país. ¿Qué piensa el Observatorio?

RR: Nosotros pensamos lo mismo, porque una de las características del fenómeno de movilidad es que cuando se logra dar estabilidad a los migrantes, ellos son de los más cumplidos en el pago de impuestos, los que aportan al sistema de seguridad social, los que buscan devolver con buen comportamiento lo que han recibido del Estado receptor.

Además el componente migrante se convierte en un gran sector en consumo de bienes y servicios, y ayudan a dinamizar la economía de un país.