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Lunes, 6 de Mayo de 2019
Redacción Política
Este problema sigue a la cabeza de las preocupaciones ciudadanas. ¿Qué hizo Peñalosa? ¿Qué proponen candidatos?

 

En una ciudad que se caracteriza por los interminables y desesperantes trancones, que la ciudadanía considere que la inseguridad es, en una relación de 4 a 1 frente a la movilidad vial, el problema más grave que afronta Bogotá, pone de presente hasta qué punto los capitalinos están preocupados por el accionar de los delincuentes.

Según la encuesta de Invamer, revelada ayer por la revista Semana, Blu Radio y Caracol Televisión, casi la mitad de los consultados señalaron la inseguridad como el flagelo más difícil en su día, mientras que solo uno de cada 10 ciudadanos señaló a los trancones como el lío más complicado. Otras falencias en transporte público, la corrupción y el desempleo quedaron más atrás en el top de preocupaciones citadinas.

Sin embargo, el mismo sondeo puso de presente que este es el problema que más preocupa a los habitantes de Medellín, Barranquilla, Cali y Bucaramanga, las otras grandes ciudades del país, lo que permite generar una tendencia nacional al respecto.

Es claro, entonces, que faltando seis meses para la elección de Alcalde Mayor la decena de candidatos que aspiran a la sucesión de Enrique Peñalosa deben poner sus propuestas de seguridad urbana como la prioridad en su estrategia para allanar apoyos en las urnas.

 

El homicidio tuvo una reducción histórica en 2018 con una tasa de 12,8 por cada 100.000 habitantes

 

¿Percepción o realidad?

Lo primero que deben preguntarse los aspirantes al Palacio Liévano es qué tanto esa creciente sensación de inseguridad en los bogotanos responde a una percepción subjetiva o si en realidad la tasa de delitos y victimización ciudadana está disparada.

No es la primera vez que es necesario ahondar en este dilema, ya que la opinión que reflejan los sondeos respecto a un tema tan cercano a cada persona muchas veces está más influenciada por lo que le ocurre a determinado ciudadano en su entorno particular, que a las realidades que arrojan las frías estadísticas generales que manejan las autoridades.

Una prueba de ello es que los cortes de cuenta de la gestión de Enrique Peñalosa sobre la materia lo que evidencian es una disminución en la inseguridad, sobre todo en algunos delitos de alto impacto. Ello gracias a una inversión que estaría por encima del billón de pesos en el cuatrienio y la mayor eficiencia de las autoridades.

Por ejemplo, según el último reporte de la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia el principal indicador de seguridad en la ciudad, el homicidio, tuvo una reducción histórica en 2018 con una tasa de 12,8 por cada 100.000 habitantes, la más baja en 40 años.

De igual manera, mientras que en 2017 las riñas fueron 6.169 (siete casos por cada 100.000 habitantes), el año pasado esta cifra disminuyó hasta 5.941 (un 3,7%).

Solo el año pasado se invirtieron en equipos de movilidad $310 mil millones. Además, mientras en 2016 había 377 cámaras, de las cuales solo el 60% funcionaba, en diciembre de 2018 se pasó a 3.254.

Más datos: el año pasado la tasa de esclarecimiento delictiva en Bogotá fue de 32% según la Fiscalía. Una cifra más reciente: durante la Semana Santa se logró reducir a la mitad los homicidios en la capital colombiana, en un 45% los reportes de lesiones personales y en un 32% los registros de hurtos a personas. Un récord en los últimos cinco años.

Asimismo, las operaciones a gran escala se han multiplicado, como la “Metrópoli” que a comienzos de abril dejó más de 260 capturados. Asimismo, el mes pasado entraron 1.500 nuevos policías a reforzar la seguridad. Igualmente días atrás 340 policías se destinaron a garantizar la seguridad para biciusuarios. Es más, el hurto de bicicletas redujo en 3% entre enero y marzo, en comparación con el primer trimestre de 2018. Igualmente, al comparar las cifras de delincuencia juvenil de 2015 con 2018 se evidencia una disminución del 32%.

“Cabe recordar que en 2015 la tasa de homicidios era de 17,4%, mientras que en 2018 logramos reducirla a 12,8%. La meta es bajarla a 12% al finalizar este año. Estos indicadores nos demuestran que vamos por buen camino”, dijo el alcalde Peñalosa recientemente.

Aun así, Bogotá cuenta con el menor número de uniformados comparado por cada 100.000 habitantes. Mientras que Bucaramanga tiene 675 policías por esa rata poblacional y Tunja 610, la capital del país cuenta apenas con 221.

La Alcaldía también ha insistido en penalizar el porte de armas cortopunzantes y en una reforma penal que evite la excarcelación rápida de reincidentes atracadores, ladrones de celulares, jíbaros y otros delitos de alto impacto.

Propuestas de candidatos

El exsecretario Miguel Uribe, del movimiento Avancemos y el Partido Liberal, anunció que “vamos a hacer una política de seguridad a la medida”, precisando que “tenemos mapeada la ciudad, de tal manera que vamos a responder al delito. Vamos a priorizar los delitos por localidad, por barrio, por UPZ, vamos a hacer un patrullaje inteligente, vamos a tener una capacidad de reacción apropiada para cada uno de esos delitos, vamos a priorizar la lucha contra el microtráfico”.

El exsenador Carlos Fernando Galán, quien recoge firmas bajo la consigna ‘Bogotá para la gente’, ha manifestado que un Alcalde capitalino “debe dedicarse más a la seguridad. No percibo al Alcalde preocupado por la seguridad, que esté encima de los actores, de la Policía, cuadrante por cuadrante, localidad por localidad mirando semana a semana qué se ha hecho. Hay que pasar la seguridad al tablero. Que el Alcalde mismo pase al tablero y diga a los actores, bueno, muéstreme, ¿qué pasó en esta localidad? ¿Cuántos hurtos hubo?”.

Por su parte, la exsenadora Claudia López, de la Alianza Verde, ha dicho que “vamos a crear grupos de reacción móvil que concentrará su accionar contra el crimen en días, horas y zonas donde ya conocemos se localiza la mayor parte de crímenes. Estamos en capacidad de trabajar con la Policía y el Gobierno nacional para financiar la formación de 3.000 nuevos policías para Bogotá. Esto nos cuesta $60.000 millones, una inversión que nos traerá enormes beneficios”.

Para la concejala Ángela Garzón, aspirante del Centro Democrático, “la inseguridad hay que trabajarla de diferentes formas. Lo primero que hay que hacer es prevención. Aquí desafortunadamente la mayoría de delincuentes son menores de edad que, además, son reclutados alrededor de los colegios. Hay que trabajar en la prevención para que los niños y jóvenes tengan oportunidades y no se conviertan en delincuentes”.

Sobre este tema, el también concejal Hollman Morris, que cuenta con el aval del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), ha expresado que “es clave una seguridad humana y una seguridad técnica. En la seguridad humana, que es propia del progresismo, la mejor política contra la inseguridad es la inversión social. Una muestra de eso lo hizo Lucho Garzón cuando en Bogotá tuvimos el programa Hambre Cero. También cuando dimos educación gratuita. Eso son ejemplos de políticas de seguridad humana”.

El exalcalde Luis Eduardo Garzón, quien busca volver al Palacio de Liévano con el respaldo del movimiento Actitud Bogotana, consideró que el tema clave es cuál va a ser la relación con el presidente Iván Duque y declaró: “Yo me siento en condiciones porque negocié con Uribe”.