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Jueves, 11 de Marzo de 2021
Redacción Política

La satisfacción de los colombianos con la democracia cayó a su nivel más bajo en los últimos 17 años, según el último informe del Observatorio de la Democracia, de la Universidad de los Andes: Colombia 2020, un país en medio de la pandemia.

En ese estudio, divulgado ayer, solo el 18,2% de los encuestados se mostró satisfecho, frente a años anteriores en que el porcentaje estuvo en 29% y 31,4%.

En 2015 los encuestados satisfechos con la democracia eran el 35,9% del total, en 2016 bajó a 31,4%, en 2018 cayó a 29% y en 2020 llegó a 18,2%.

“Eso de alguna forma muestra un sentimiento antisistema político muy grande en Colombia que podría ser aprovechado por líderes antipolíticos que agraven la situación”, explicó Juan Carlos Rodríguez, codirector del Observatorio.

Los informes correspondientes a 2004 de ese centro de investigación mostraban una satisfacción del 57,7% y una caída leve entre 2012 y 2013, pasando del 55,4% al 31,9%. Sin embargo, el resultado de 2020 revela una reducción histórica.

Junto a este resultado también se registran niveles bajos de confianza en tres ramas del poder: el presidente, el sistema de justicia y el Congreso. Ninguno de los resultados alcanza un porcentaje del 40%.

Esta actitud en contra de la política tradicional, de los partidos y de las instituciones es, sin duda, un campo fértil para las propuestas populistas en época de elecciones, afirmó Rodríguez, quien puso sobre la mesa la importancia de que las instituciones recuperen la legitimidad, al igual que los partidos políticos para que no se abran espacio propuestas antipartidos para 2022.

Salud

La muestra nacional 2020 adelantó 3.200 entrevistas a personas en seis regiones del país: Caribe, Bogotá, central, Pacífica, oriental y Amazonía-Orinoquía; durante los meses de agosto a noviembre del mismo año. Se trata, entonces de una muestra representativa de toda la población colombiana mayor de 18 años.

A la pregunta “¿cuál es el principal problema del país?”, el 35,6% de los encuestados respondió la salud, lo que muestra cómo la situación por el covid-19 copó las preocupaciones de la ciudadanía y su impacto en la economía. De hecho, esta última es la segunda preocupación que exponen los colombianos, con un 22,9%.

El conflicto armado y la corrupción que ocuparon los primeros puestos años atrás hoy son apenas nombrados por el 8,6% y 15,8%, respectivamente.

Sin embargo, a pesar de que la salud es lo que más preocupa, un 50% de los encuestados se mostró optimista frente a la posibilidad de recibir una atención médica adecuada si contraían el virus, lo que difiere con las respuestas que históricamente han mostrado poca confianza con el sistema.

Paz

Desde la firma del acuerdo de paz, 2020 fue el año con el porcentaje más alto de apoyo con un 51%.

El 41% de los encuestados en 2016 secundaba el acuerdo, proporción que ascendió al 48% en 2018 y a 51% en 2020.

De ese apoyo, tres componentes reciben el más alto nivel de aprobación: la implementación de los PDET (Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial), las curules de paz y los programas de sustitución de cultivos. Sin embargo, el nivel de apoyo a la participación política de las Farc es apenas del 26%.

“El acuerdo es un hecho cumplido, pero los colombianos no están satisfechos sobre cómo se está implementando. Además, son conscientes de los hechos violentos que se vienen presentando y hay conciencia sobre la situación de los líderes sociales”, explicó Rodríguez.

Otro de los hallazgos es el alto nivel de aprobación a creer en el perdón y reconciliación de los excombatientes: un 66% respondió que ve posible esta salida. Un punto alto desde 2013, donde el porcentaje de personas apenas llegaba al 42%.

Xenofobia

Aunque la mayor parte de los encuestados respalda que el Gobierno colombiano les tienda la mano a los migrantes venezolanos, el estudio también muestra un nivel muy alto de xenofobia, que si se cruza con la poca satisfacción con la democracia podría ser un síntoma preocupante de que Colombia estaría a punto de convertirse en un caldo de cultivo para el aventurerismo populista.

A la pregunta “¿está de acuerdo con que se ofrezcan servicios sociales a los venezolanos?”, fueron afirmativos casi la mitad, el 49,6% de los encuestados (dijeron estar muy de acuerdo el 17,9% y algo de acuerdo el 31,7%).

En cambio, el 38,8% tomó el camino xenofóbico (dijeron estar muy en desacuerdo el 19,3% y algo en desacuerdo el 19,5%), guarismo que si se suma con los indiferentes (11,7% respondió que no estaba de acuerdo ni en desacuerdo) da un preocupante 50,5% de encuestados inclinados a la xenofobia.

En ese triste contexto, tres de cada cuatro colombianos creen que la llegada de migrantes venezolanos impacta negativamente la economía nacional y un 68% no duda en afirmar que la inseguridad se incrementó por su presencia. Además, más de un 70% asegura que la cultura colombiana se debilita con la llegada de esta población.

No obstante, algunas respuestas muestran actitudes más positivas frente a esta situación: un 55% aseguró que no le molestaría tener de vecino a una persona venezolana y un 31,7% se mostró algo de acuerdo en que se les ofrezcan ayudas gubernamentales.

El análisis del Observatorio de la Democracia explica también que esas actitudes xenófobas no son tan espontáneas, sino que se relacionan con discursos de las élites y los medios de comunicación que refuerzan los estereotipos.

Género

En un nuevo capítulo, el Observatorio incluyó preguntas sobre los roles de género y la masculinidad. Las respuestas indican que los roles de género tradicionales recaen más sobre hombres, que en mujeres y el tradicionalismo es más de los mayores, que de los jóvenes. Los roles también son más fuertes en zonas rurales que urbanas.

Dos preguntas dan muestra de eso: un 60% de hombres respondió que ellos siempre deben ser físicamente fuertes y un 63% que los niños deben jugar con carros y no con muñecas.

En un porcentaje más alto ellos también respondieron que la mujer se preocupa por su apariencia para atraer hombres (37%) y que solo las mujeres se realizan cuando son madres (37%). Sin embargo, en este último aspecto el 42% de las mujeres contestó afirmativamente a esta creencia.

En este último análisis se reiteró que son las mujeres jóvenes y más educadas las que tienen actitudes menos machistas y que deben ser consideradas agentes de cambio de la sociedad.