Por considerar que fue una excusa válida el hecho de que 'Jesús Santrich' no se pudo posesionar en su curul en la Cámara de Representantes por estar detenido por el presunto delito de narcotráfico, el Consejo de Estado dejó en firme la investidura del excomandante exguerrillero.
Cabe recordar que la mesa directiva de la Cámara de Representantes insistió en que no es pertinente que una captura con motivo de un pedido de extradición por narcotráfico, en este caso de Estados Unidos, sea considerada como un argumento de fuerza mayor para justificar su inasistencia a la posesión, que es una obligación de todos los congresistas.
En el fallo del Consejo de Estado dos magistrados presentaron salvamento de voto al considerar que la privación de la libertad no es un motivo de fuerza mayor y por estos hechos no tiene justificación alguna que no se hubiese posesionado.
Esta decisión del Consejo de Estado es clave porque definiría que es la Corte Suprema de Justicia la que tiene que investigar a Santrich ya que sigue teniendo fuero por ser congresista de la República y no sería la justicia ordinaria la que siga el caso por el que el exguerrillero está en la mira de la Fiscalía.
En marzo pasado la sala especial de decisión del Consejo de Estado había decidido mantener la investidura del exjefe guerrillero por considerar, como lo ratificó la Sala Plena, que la situación por la que Santrich no pudo tomar posesión de su cargo se debió a una situación de "fuerza mayor" que no estaba en sus manos, pues había sido capturado en el proceso que se sigue en su contra por el supuesto envío de cocaína a los Estado Unidos.
En su momento, la Procuraduría había pedido también mantener la investidura de 'Santrich' al considerar que esto podría afectar sus derechos políticos.
El Ministerio Público había pedido a los consejeros en la diligencia que no le decreten la pérdida de investidura, invocada por la Cámara de Representantes, en la medida en que "no están dados los elementos" de esta figura, en este caso debido a que no se posesionó por un hecho ajeno a su voluntad.