Los 325 observadores de Bogotá y 165 internacionales de la Misión de Observación Electoral (MOE), Regional Bogotá, se encargaron de hacerle seguimiento a la forma en la que se desarrolló la primera vuelta presidencial, y a lo largo de la jornada identificaron un total de 89 registros, que se distribuyeron de la siguiente manera:
Hubo 16 irregularidades en el voto libre, relacionada con la función pública; 12 irregularidades en publicidad y medios de comunicación; 53 irregularidades por parte de las autoridades electorales, y cuatro en Soacha. Además, se registraron dos problemas con el material y logística electoral en la capital y otro en el municipio de Soacha.
Esta cifra, en comparación con el número de irregularidades que se han presentado en otros años, así como el número de votantes y el comportamiento que tuvieron durante la jornada, de acuerdo con la directora de la Misión en la capital colombiana, Aura Elizabeth Rodríguez, es una buena noticia para la ciudad.
“Vimos una jornada tranquila con un gran afluente de personas en toda la ciudad y eso toca resaltarlo porque esto se reflejó en un nivel de participación por encima del promedio nacional. Y aunque se presentaron irregularidades en la ciudad, 89 reportes, no ha sido lo mismo que en otras oportunidades. Hemos tenido elecciones en donde superamos los 500 reportes y tener 89, comparativamente, es una buena noticia”, comenzó por referir a EL NUEVO SIGLO la coordinadora de la Misión de Observación Electoral-Regional Bogotá, Aura Elizabeth Rodríguez.
Advirtió que es probable que haya más afluencia de personas en la segunda vuelta en la capital, que históricamente tiene más participación por parte del electorado.
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Principales irregularidades
Así mismo, explicó que lo primero que encontró la Misión de Observación fue el constreñimiento al elector por parte de empresas, algunas de las cuales no dejaron ir a sus trabajadores a votar. “Eso es la negación de un derecho y es un delito”, indicó.
Lo otro tuvo que ver con empresas obligando a votar por uno u otro candidato. “Eso también lo vimos”, resaltó, y añadió que hubo publicidad extemporánea en las afueras de los puestos de votación y la MOE llamó la atención sobre cómo algunas sedes de votación no tenían las condiciones para funcionar. “Especialmente identificamos algunos en la localidad de Suba en donde no había suficiente luz para que los jurados pudieran ver los votos”, añadió la coordinadora.
Ahora bien, con respecto a esos 89 reportes, las localidades que más sumaron a este número de irregularidades fueron Suba, Usaquén y Teusaquillo, y las que menos reportes presentaron fueron Barrios Unidos y Mártires.
También el nivel de votación nula y de tarjetones no marcados disminuyó en la ciudad, especialmente en las localidades en las que se habían hecho estas alertas, tales como Ciudad Bolívar, Bosa, Usme y San Cristóbal Sur.
“En términos generales estas localidades presentaron un comportamiento muy bueno y esto también se debe a que estas son elecciones más sencillas para la ciudadanía porque es un solo tarjetón, son pocos candidatos y eso hace que para la gente sea más sencillo y se cometan menos errores”, indicó.
De hecho, indicó que hace cuatro años el reporte fue mucho más elevado y las irregularidades estuvieron más ligadas a tachaduras del E-14, pero en esta ocasión no fueron tan significativas.
“Lo que sí es muy importante que se gestione y se garantice es la auditoría de software, y eso no es un tema cualquiera. Hemos venido haciendo alertas sobre el tema y es algo que no se ha atendido por parte de las autoridades. La auditoría internacional e independiente, especialmente en materia de escrutinio, que consolida resultados, es una preocupación”, finalizó.
Vale referir, por último, que como sociedad civil la MOE es la única organización que recibe reportes de la ciudadanía.