Casi dos años y medio pasaron entre el atentado a la Escuela de Cadetes de la Policía General Santander, de Bogotá, que dejó 23 muertos y un centenar de heridos, y el carrobomba accionado en la Brigada 30, en Cúcuta, que dejó 36 heridos.
Todo apunta a que la autoría de la acción terrorista de esta semana, como en aquella ocasión, corresponde al Eln.
¿Qué ha pasado en este tiempo con este grupo guerrillero?
Acciones criminales
Según el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), “en los primeros cinco meses de 2021 registramos 33 muertes atribuidas a la violencia de esa guerrilla, cifra que representa un aumento del 43% frente a las muertes registradas en el mismo periodo del año anterior”.
“En lo corrido de 2021 hemos registrado 35 acciones ofensivas y 16 combates con participación directa del Eln, una reducción del 52% en las acciones ofensivas y del 41% en los combates, frente a los registros del mismo periodo de 2020 (73 acciones ofensivas y 27 combates). En mayo, se presentaron 10 acciones violentas de las cuales no se conocen los responsables y que ocurrieron en zonas de presencia violenta reciente del Eln. En estas acciones murieron ocho personas, cuatro de ellas en una masacre ocurrida en El Tambo, Cauca”.
Abatido ‘Uriel’
En este tiempo, uno de los golpes más importantes propinados por las autoridades contra el Eln ocurrió en octubre cuando en Novita, Chocó, fue abatido el jefe guerrillero Andrés Felipe Vanegas, alias ‘Uriel’ o ‘Pedro’, que era mano derecha del venezolano Ogli Ángel Padilla, alias ‘Fabián’, ‘Rosemberg’ o ‘Sandino’, comandante del Frente de Guerra Occidental del Eln, a su vez muy cercano a Gustavo Aníbal Giraldo, alias ‘Pablito’, miembro del Comité Central (COCE) del grupo guerrillero, opuestos todos ellos a las conversaciones que adelantó la organización ilegal, primero en Ecuador y luego en Cuba.
Refugio cubano
Por cierto que luego de romperse los diálogos, precisamente a raíz del atentado de hace dos años y medio, el gobierno cubano se niega a extraditar los cuatro jefes elenos como lo ha solicitado Colombia: Nicolás Rodríguez, alias ‘Gabino’; Israel Ramírez, alias ‘Pablo Beltrán’; Luz Amanda Pallares, alias ‘Silvana Guerrero’ o ‘Ana María’; y Juan de Dios Lizarazo Astrosa, alias ‘David Piñata’ o ‘Alirio Sepúlveda’.
Alerta de atentado
El tema volvió a estar en primera plana en febrero de este año cuando las autoridades cubanas informaron a las colombianas sobre un posible atentado que se habría estado fraguando en Bogotá.
Acercamientos
Sobre la posibilidad de retomar los diálogos, en mayo el entonces alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, informó que se hicieron 28 reuniones, 22 en la sede de la Nunciatura Apostólica y seis en la Casa de Nariño, pero que el Eln no ha avanzado en las decisiones necesarias que hagan posible un espacio de diálogo, al negarse a cumplir las condiciones establecidas por el presidente Iván Duque.
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Extradición
En marzo, Colombia anunció una lista de 11 guerrilleros del Eln que por primera vez pretende extraditar a Estados Unidos por narcotráfico.
"Esta es la primera vez en la historia de Colombia que se extradita a un miembro del Eln por razones vinculadas con el narcotráfico a los Estados Unidos", declaró Ceballos.
Ceballos indicó que la diligencia "hace parte de una solicitud más amplia de varios fiscales y jueces de los Estados Unidos".
La primera extradición firmada por el presidente Duque fue la de José Gabriel Álvarez, requerido por la Corte del Distrito Sur de Texas por tráfico de drogas y señalado de ser un narcotraficante al servicio del Eln que comerciaba cocaína a través de Venezuela.
También ya están listas las extradiciones de Henry Trigos, el encargado del almacenamiento y distribución de estupefacientes en Cúcuta, y Yamit Picón, jefe financiero del frente nororiental del Eln.
Narcotráfico
En octubre, un informe de la Fundación Ideas para la Paz (FIP) señaló que el Eln ha incursionado en los distintos eslabones de la cadena de producción y comercialización de cocaína, y otros más que se financian indirectamente del narcotráfico, cobrando impuestos y proporcionando seguridad a estructuras dedicadas al negocio de la droga.
Sin embargo, en una entrevista Víctor Orlando Cubides, alias ‘Aureliano Carbonell’, sostuvo que “el Eln no tiene cultivos ni laboratorios, ni pistas, ni rutas, como tampoco negocios de precursores químicos, mucho menos construimos, ni cuidamos pistas o infraestructura alguna que tenga que ver con el narcotráfico”.
Reclutamiento forzado
Esta guerrilla, anotó la FIP, es responsable de reclutar menores entre los 14 y los 17 años y, en las zonas fronterizas, estaría reclutando migrantes venezolanos y miembros de las comunidades indígenas.
Según los reportes de la Defensoría del Pueblo, el 80% de los casos se presentaron en zonas rurales, 33% de las víctimas tenía 14 años. Este año, señaló la Defensoría, “se han emitido cinco alertas tempranas que advierten sobre riesgo de reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes. Estas cinco alertas se concentran en los departamentos de Caquetá, Amazonas, Valle del Cauca, Norte de Santander y Vichada”.
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Campos minados
La instalación de minas antipersonal es también una estrategia del Eln para proteger sus campamentos y limitar el acceso de la Fuerza Pública. Además, la FIP alertó sobre el confinamiento de las comunidades, quienes no pueden salir a los centros poblados a abastecerse o a sus lugares de trabajo.
Protestas infiltradas
Para la Fiscalía es claro que el Eln ha estado involucrado en los desórdenes y hechos vandálicos que se registraron en Cali en el contexto del paro nacional.
En Venezuela
Según la ONG Insight Crime, “al aumentar su poder sobre distintos estados en Venezuela, el Eln podría consolidarse como el primer grupo guerrillero binacional en Suramérica”.
“Esto no solo le daría una inmensa presencia a lo largo de múltiples territorios, sino que también aumentaría su poder económico al controlar la minería ilegal, el contrabando y el narcotráfico en algunas zonas de Venezuela”, además dificultando la persecución desde Colombia porque “su accionar estaría impedido por la frontera y, dada la nula comunicación con el gobierno de Venezuela, no parece haber voluntad del otro lado de la frontera para combatir al grupo”