Hoy se realizará la audiencia virtual de alegatos finales en la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el pleito contra el Estado colombiano por las agresiones que sufrió en el año 2000 la periodista Jineth Bedoya Lima.
Ayer se reanudó el caso luego de que la Presidencia de la corporación internacional rechazara la impugnación que presentó el director de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, Camilo Gómez Alzate, en su calidad de agente de la nación colombiana.
La semana pasada los jueces Eduardo Ferrer Mac-Gregor y Eduardo Vio Grossi, los dos que no fueron recusados por Gómez Alzate, rechazaron la solicitud y dispusieron reanudar la audiencia, y expresaron su confianza en que Colombia “respetará la decisión y seguirá en el proceso”.
En la audiencia de ayer participaron varios testigos propuestos por las partes, entre ellos el actual Editor General del periódico El Espectador, Jorge Cardona, jefe de la comunicadora para la época de los hechos.
Cardona dio detalles de cómo sucedieron los hechos ese 25 de mayo de 2000 frente a la cárcel La Modelo de Bogotá y el periplo legal que ha tenido que afrontar Bedoya Lima durante estos 21 años.
Contexto: El Estado colombiano pidió perdón a Jineth Bedoya en la CIDH
También respondió a una pregunta sobre la presencia de Bedoya en La Modelo, que ese centro de reclusión, por entonces, era e centro noticioso para todos los medios de comunicación por la crisis interna que se presentaba.
Y contó que tras las agresiones a la comunicadora él como Editor Judicial del periódico recibió un esquema de protección, y sus colegas Hollman Morris e Ignacio Gómez tuvieron que exiliarse por un tiempo.
Protocolo de género
El Estado colombiano presentó como testigo a María del Pilar Ospina, fiscal adscrita a la Dirección Especializada para los Derechos Humanos de esa entidad, quien explicó el procedimiento del organismo frente a los casos de violencia sexual y mencionó el protocolo que se expidió en 2016, más de tres lustros después del caso Bedoya Lima.
Consultada por uno de los magistrados, Ospina no supo responder cuántos casos han sido priorizados y resueltos porque, dijo, no disponía ene se momento de la información.
Mientras, la periodista y abogada chilena Daniela Kravetz, experta en derechos humanos, legislación criminal internacional y violencia de género, invitada a la audiencia como perito, dijo que la violencia sexual “es empleada tanto por parte de actores estatales, como no estatales en contra de periodistas y defensoras, con distintos fines, incluyendo una forma de represalia o castigo en razón de su trabajo, como una forma de silenciar y deslegitimar su trabajo”.
La experta aseguró que el protocolo de la Fiscalía colombiana “se quedó corto”. “Ante un hecho de violencia de género contra una mujer periodista o defensora de derechos humanos, debe operar desde el inicio de la investigación una presunción de que los hechos de violencia podrían guardar relación con la labor de la persona, y se deben tener en cuenta los riesgos diferenciales de la víctima”, dijo.
Y agregó que el protocolo descrito por la delegada de la Fiscalía “se queda corto, pues no es posible determinar su efectividad en los procesos de la justicia ordinaria”.
Al cuestionar la efectividad del protocolo, la chilena afirmó que “queda pendiente por saber si las víctimas se han sentido más escuchadas en sus denuncias desde que se creó este protocolo y en qué medida ha servido para disminuir las tasas de impunidad”.
En la audiencia se hoy se tiene prevista la intervención pericial de Clara Sandoval, solicitada por las partes, y luego vendrán los alegatos finales.
Al término de esta audiencia la etapa de juzgamiento quedará cerrada y la Corte-DIH programa una nueva audiencia para dictar sentido de fallo.