A mediados de la semana el Proyecto de Acuerdo que buscaba que Bogotá hiciera parte de la Región Metropolitana Bogotá–Cundinamarca, el 163 de 2022, fue retirado del Concejo de Bogotá. ¿Cuál fue la razón?
“Pese a la voluntad del Concejo de Bogotá de adelantar los debates democráticos, subsisten diferencias de interpretación del reglamento interno del Concejo que ha dificultado este trámite, las cuales esperamos resolver en un trabajo conjunto en las próximas semanas”, justificó el secretario de Gobierno de Bogotá, Felipe Jiménez.
Esas diferencias, vale referirlo, estaban relacionadas con un aspecto central: ¿en qué comisión se debe analizar este tema? Aunque este proyecto de Acuerdo fue radicado desde el pasado 28 de marzo en la comisión de Gobierno, algunos concejales se habían referido a cómo este es un debate propio de las competencias de la comisión del Plan.
Por qué debe analizarse en Gobierno
Lo primero que hay que tener presente es que el proyecto se radicó por esta comisión y, en consecuencia con eso, su presidente, el concejal conservador Nelson Cubides, dijo que el retiro de este proyecto fue un resultado de trabas que se dieron, cortesía de una recusación del concejal de la Alianza Verde, Luis Carlos Leal, pero no por desinterés de la administración.
“Están usando las mismas mañas que se pudieron haber utilizado en el estudio del Plan de Ordenamiento Territorial y esperamos que el Gobierno no se desestimule a seguir presentando el proyecto que, por supuesto, deberá volver a radicar por la comisión de Gobierno, pues la creación de una entidad y darle las competencias, en absoluto tiene ninguna relevancia con la comisión del Plan”, le dijo a EL NUEVO SIGLO el concejal Cubides.
Añadió que así se tramitó la Región Metropolitana en la Gobernación de Cundinamarca, en su respectiva comisión de Gobierno, “y no tendría sentido que nosotros lo tramitáramos por otra comisión en Bogotá”.
Por último, y frente al hecho de que la Administración tiene que volver a presentar este proyecto, de acuerdo con Cubides este mismo debería presentarlo en sesiones ordinarias porque así tendrá dos meses y medio de discusión. Y de esta manera, si vuelve a haber una recusación podría haber plazo suficiente para resolverla y avanzar.
“Pero si esperan a finales de las sesiones ordinarias, tendrían que llamar a extraordinarias y en 15 días podría no dar el tiempo para sacar adelante el proyecto si usan la misma estrategia que usaron de mandar una recusación en la última etapa”, indicó.
Por su parte, el concejal y ponente del proyecto que fue retirado, Julián Espinosa, considera que la razón por la cual el proyecto fue retirado no se debió a la interpretación de en qué comisión se debía analizar “puesto que en la Ley de RM quedó establecido que esta misma era un proceso asociativo y en el cambio reciente que le hicimos a nuestro reglamento quedó establecido que estos procesos se definirían en Gobierno”, sino por la forma en la que se están asumiendo las recusaciones en los cuerpos colegiados colombianos.
“Cuando haya un proyecto con algún tipo de impacto que no guste de alguien, simplemente con un proceso de recusación se puede frenar en su totalidad. Eso fue lo que pasó, y al haber diferencias de interpretación sobre cómo afrontar la recusación a pocos días de dar la discusión, el Gobierno decidió retirarlo: para buscar un consenso político frente a esa recusación”, le dijo a esta redacción el concejal Espinosa.
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Por qué debe analizarse en Plan
Por otra parte, EL NUEVO SIGLO habló con la presidenta de la comisión del Plan, quien comenzó por advertir que el presidente del Concejo decidió que se radicara y tramitara en la comisión de Gobierno; sin embargo, hay un artículo del reglamento que establece que cuando la ciudad capital va a adelantar algún tipo de asociación se puede discutir en dicha comisión pero, ¡ojo!, también hay un artículo que dice que los temas de desarrollo y de integración regional se deben discutir en la comisión del Plan.
“Yo considero que por ser una ley especial, una ley nueva, de carácter orgánico, y siendo tan importante, el proyecto debería ser de la competencia de la comisión que yo presido. Ahí hay una discusión que no está totalmente terminada”, le dijo a EL NUEVO SIGLO la concejal y presidenta de esta comisión, Ana Teresa Bernal (coalición Colombia Humana-UP-MAIS), quien radicó una carta a la corporación solicitando que en un futuro, cuando la Administración la vuelva a radicar, sea por este organismo.
Añadió que, en toda su historia, el Concejo de Bogotá jamás ha discutido el tema de Región Metropolitana, “y al ser un tema de semejante envergadura, debe haber absoluta claridad frente a en dónde y cómo debe debatirse. Por esa razón yo solicité que se discutiera en la comisión del Plan” y habrá que esperar a que haya una respuesta a este requerimiento.
Otra persona que compartió esta postura fue el concejal del Polo Democrático Alternativo, Carlos Carrillo, quien ya había advertido que no existía claridad sobre la Comisión en la que debería adelantarse su respectivo debate en primera instancia y lo explicó ayer a EL NUEVO SIGLO.
“Lo retiraron porque ya estaba hundido. La polémica de en dónde se debería haber radicado este proyecto de Acuerdo sigue, pero qué pasa: yo propuse que en la discusión del reglamento quedara taxativamente escrito, en el artículo 34 del mismo, que esto lo atendiera la comisión de Gobierno. Esta sería la que definiría si Bogotá ingresaba o no a la Región Metropolitana. No lo aceptaron y dejaron viva la culebra”.
Agregó que esa polémica sigue dándose “y hay que decirlo claramente: esa comisión es de la Administración. Si presentan este proyecto de Acuerdo por la comisión de Plan se va a enredar porque allí no tienen las mayorías abrumadoras que sí tienen en Gobierno. Y si te fijas, los cuatro concejales verdes que están en dicha comisión son verdes mansos, no son verdes emancipados. La comisión es de ellos. ¿Y por qué lo retiran? Porque ya estaba hundido por términos”, precisó el concejal Carrillo, aludiendo a la recusación del concejal Juan Carlos Leal y los cinco días que tenía para responder.
Además, dijo que, a diferencia de lo que pasa con el Plan de Ordenamiento Territorial, con relación a este tema la Administración Distrital tiene que volver a presentarlo “pero yo no sé si lo haga este mes porque seguimos en campaña presidencial. Gustavo Petro ha sido absolutamente claro frente a lo inconveniente que sería este proyecto, que de acuerdo con él va abiertamente en contra del espíritu de la Constitución, así que habrá que ver”.
“Pero sí es difícil de explicar cómo 15 concejales van a tomar una decisión sobre 11 millones de personas. Está tan mal hecho, que terminan siendo ocho concejales (la mayoría necesaria en comisión) de Bogotá los que deciden sobre 11 debates en el Congreso de la República y un mensaje de urgencia del Presidente”, concluyó el concejal del Polo.