El anuncio sobre el no retorno a las aulas y la extensión virtual de las clases, ha colocado a este sector en una situación muy difícil, con grandes pérdidas reales, y con el riesgo de desperdiciar 10 mil empleos. Esto debido a que tras los informes oficiales entregados a finales del año pasado sobre el regreso a clases de manera presencial o por lo menos con alternancia, se generaron grandes expectativas en el sector de papelerías y útiles escolares y desplegaron de inmediato toda la cadena de suministro asociada, para que con el tiempo suficiente se tuviera todo lo requerido para el retorno a clases y poder recuperar pérdidas de la fallida temporada escolar de mitad de año.
Solo en inventarios, el sector adquirió gran número de productos que evidentemente no van a tener salida. Adicionalmente, dado que el año pasado tampoco hubo mucha rotación de inventario, por el tiempo de almacenamiento los productos se vuelven obsoletos y en muchos casos se dañan y esto impacta económica y ambientalmente porque son artículos que pierden su vida útil y se deben eliminar.
Asimismo, a la fecha se había realizado cerca del 50% de la contratación temporal para impulso, mercadeo, logística y producción que recibieron entrenamiento en cada línea de negocio, así como en temas de bioseguridad, pero la situación actual obligó a cancelar más del 80% de dicho personal. Además las empresas deben asumir los costos como los asociados al plan de entrenamiento y la dotación que se les entrega, sin que se vayan a utilizar.
Juan Esteban Orrego, director de Fenalco Bogotá-Cundinamarca, aseguró que históricamente “las temporadas escolares representan para las compañías del sector el 80% de sus ventas anuales, además generaban alrededor de 13 mil empleos temporales en Bogotá de los cuales el 40% se convertían en empleos permanentes. Con la actual situación vamos dos temporadas escolares perdidas, ahondando en el desempleo no solo en el sector comercio sino en toda la cadena de producción y distribución. Se calcula que se perderán cerca de 10 mil empleos”.
Según un sondeo realizado a los empresarios del sector, las ventas caerán entre un 40% y 60%. Además más del 50% de los mayoristas que distribuyen a papelerías más pequeñas como las de barrio, no van a realizar compras para esta temporada incierta, “en la que además de la cancelación del regresos a las aulas, hay restricciones para la apertura de los establecimientos al ser considerados “no esenciales” generando una afectación aún mayor e innecesaria”, indica el líder gremial.