| El Nuevo Siglo
Patrulla Púrpura de la Policía Metropolitana de Bogotá. /Alcaldía Mayor
Alcaldía Mayor
Viernes, 13 de Enero de 2023
Redacción Nacional

El 24 de noviembre de 2022 nació la Patrulla Púrpura, en el marco de las políticas del Gobierno Distrital dirigidas en particular a implementar acciones para la prevención y eliminación de todas las formas de violencia contra las mujeres.

EL NUEVO SIGLO habló con la mayor María del Carmen Clavijo, comandante al frente de la Patrulla Púrpura de la Policía Metropolitana de Bogotá, y con la patrullera Crys Maldonado Barraza, quien hace parte de esta unidad, sobre el impacto de esta estrategia en la sociedad.

La creación de la Patrulla

La mayor Clavijo señaló que este grupo especial se consolidó a partir del trabajo mancomunado de la Policía Metropolitana de Bogotá en cabeza del comandante, brigadier general Carlos Fernando Triana, y la Alcaldía Mayor, en el marco de la estrategia Bogotá Ciudad Púrpura, dirigida a luchar contra toda expresión de violencia hacia la mujer. 

“Además de ser una patrulla especial de color púrpura, es la articulación de las capacidades de inteligencia, vigilancia policial, investigación criminal y la oferta de prevención de la Policía Nacional para contrarrestar la violencia contra la mujer, en coordinación con las entidades competentes del orden nacional y distrital”, explicó la mayor.

Una patrullera

Crys Maldonado Barraza, integrante de la Patrulla Púrpura, habló con este diario sobre lo que representa para ella hacer parte de este escuadrón.

“Es la oportunidad perfecta para defender y salvaguardar a la mujer de la violencia que sufre en el país. Asimismo, la Patrulla Púrpura me permite hacer valer las leyes y normas que están estipuladas para acabar con ese tipo de actos”, explicó Crys. 

Un día habitual para la agente se desarrolla en medio de actividades pedagógicas e implementación de diálogo con las mujeres de las diversas localidades de Bogotá, a partir de la concientización de sus casos y brindando una atención inmediata. 

“Desde la Patrulla Púrpura trabajamos con mucho esfuerzo en la construcción enmarcada contra la discriminación y violencia de género. Quiero invitar a las mujeres a que generen conciencia para prevenir y eliminar esta gran problemática que nos aqueja en los últimos años”, enfatizó Maldonado. 



Líneas de acción 

La Patrulla Púrpura tiene la función de prevenir y atender los casos de violencia contra la mujer. En este sentido, las 4.000 mujeres en Bogotá están a disposición para atender a las víctimas de violencia, según explicó la comandante.

La prevención ha sido la base de las uniformadas para enseñar, orientar y difundir información sobre los momentos en los que una mujer se encuentra en situación de violencia y cuál es la ruta de atención correcta.

“Se cuenta con 20 patrullas en cada una de las localidades de Bogotá y otra en el Sistema de Transporte Masivo. También tiene patrullas motorizadas de reacción inmediata que pueden ser diferenciadas por su color púrpura y signos distintivos presentes en nuestros vehículos y motocicletas” explicó la mayor Clavijo. 

Alerta M.E.R.I

En situaciones de violencia, se activa la alerta M.E.R.I (Mujer En Riesgo), que consiste en orientar todas las capacidades de Policía y del Distrito para atender los casos de violencia contra la mujer, una vez se tenga conocimiento a través de la línea púrpura, la línea 123, los puntos púrpura o cualquier forma o mecanismo de denuncia. 

Para contrarrestar el delito, mujeres policías adelantan actividades de inteligencia e investigación criminal, con el ánimo de conocer a profundidad del fenómeno y capturar a los delincuentes vinculados a estas expresiones de violencia.

La mayor señaló que la motivación de la Patrulla es el sentir de la mujer, toda vez que consideran que la confianza y empatía ante diferentes situaciones facilitan la atención.

Proyecciones 

La proyección principal durante el año en curso es la creación de un código QR que se instalará en los edificios públicos, estaciones, CAI y patrullas de Policía. Asimismo, estará visible en los buses de transporte público, portales, vagones, y hospitales, con información preventiva y educativa al alcance y disponibilidad de todos los habitantes.   

El código incluirá el “violentómetro” como herramienta interactiva para dar a conocer sobre cómo y cuándo una mujer está en situación de violencia.

Adicionalmente, la institución contempla la creación de una Red Digital de Protección, que funcionará como un frente de seguridad virtual. El objetivo es generar unión, confianza, solidaridad y comunicación entre las mujeres víctimas de violencia con las instituciones, mediante la difusión de mensajes de prevención y de la oferta distrital de atención, aunado a la activación de las alertas frente a situaciones de peligro. 

Se creará un código de alerta denominado “Alerta M.E.R.I”. Con este código se pretende activar de manera urgente la actuación institucional del Distrito y la Policía frente a los casos de violencia contra la mujer.

El impacto en la sociedad

Luisa Luque, socióloga de la Universidad Santo Tomás, habló con este medio sobre la incidencia de la acción de este grupo de mujeres uniformadas en la sociedad.

“Por la sociedad machista en la que nos encontramos, estas fuerzas recaen en discursos machistas, lo que genera que las mujeres desconfíen y se sientan violentadas debido a que no están siendo protegidas y mucho menos sus situaciones se toman con la seriedad que merecen. Es importante reconocer el esfuerzo que demuestra la Policía, ya que es una medida que responde a las necesidades de las mujeres y a lo que siempre se ha esperado de la institución y es que pueda atender los casos con conocimiento, respeto y pueda tener un seguimiento diligente a cada caso”, explicó la socióloga. 

Agregó que “el impacto puede ser positivo o negativo, pero esto dependerá específicamente de la preparación de dichas mujeres para atender los temas de género, especialmente las violencias basadas en género”. 

De igual manera, la socióloga recalcó que el hecho de que sean mujeres puede crear una sensación de mayor confianza debido a que hay una sensación implícita de empatía.  

“Las mujeres policías pueden reconocer el problema de una forma más empática y esto hace que las mujeres, presuntas víctimas, no se sientan juzgadas o señaladas por las problemáticas que viven. Sin embargo, esta empatía se obtiene a través del estudio y conocimiento de los temas de género, porque en algunas situaciones es muy fácil señalar a la víctima cuando existe todo un contexto detrás. Lo principal y lo que se espera es que estas mujeres policías tengan, aparte de su entrenamiento en la entidad, el conocimiento y  la pedagogía para tratar los temas de violencia de género”, concluyó.