| El Nuevo Siglo
La edad mínima para dejar salir a la mascota con un paseador es de cuatro meses, mientras que los animales mayores de siete años deben tener una certificación médica / IDPYBA
IDPYBA
Sábado, 8 de Abril de 2023
Redacción Nacional

Con la creciente introducción de animales de compañía a los sistemas familiares de la ciudad, crece también la demanda de prestaciones de servicios que involucren su tenencia en espacios distintos al habitual, como lo es el hogar. En Bogotá se ha venido evidenciando que una de las modalidades altamente solicitadas es el paseo de caninos. 

Esta actividad surge como una necesidad del propietario, que en la mayoría de los casos por la falta de tiempo no le puede ofrecer a su mascota la cantidad necesaria de actividad fuera de casa para satisfacer sus necesidades básicas. Esta labor beneficia a los propietarios y a los animales de compañía a través de ejercicio físico, actividad cognitiva, socialización y esparcimiento.

Bajo esta premisa, EL NUEVO SIGLO habló con Alejandro Rico, propietario de Moving Paws, una compañía que se define como un equipo de trabajo amante de los peludos y con el que se puede contar para sus paseos. 

“Soy paseador canino hace aproximadamente dos años y medio. El motivo por el cual ejerzo esta labor tan bonita es porque en algún momento de mi vida tomé la decisión de hacer algo laboral y personalmente que realmente me llenara, algo que me motivara y que amara. La respuesta era el trabajo con los peludos, con las mascotas. Soy administrador de empresas y tomé el riesgo de dedicarme a esta labor”, relata Alejandro. 

La rentabilidad del oficio 

Alejandro explicó que el valor aproximado de ingresos de un paseador puede ser entre tres y cinco millones de pesos, dependiendo del tiempo que emplee haciendo este oficio diario.

“Suponiendo que un paseador tiene entre cinco y seis perros por cada paseo de una hora, podemos decir que se gana 50 mil pesos en una hora. Si hace cuatro o cinco rutas solo en la mañana, podría generar un ingreso de 250 mil pesos por día y un millón doscientos mil pesos por semana, aproximadamente”, señaló. 

Las condiciones para los paseadores

Según un estudio realizado por el Instituto de Protección y Bienestar Animal (Idpyba), los paseadores de perros ejecutan esta actividad como parte de un trabajo informal que aún no está reconocido por la ley. Sin embargo, el Instituto ha desarrollado un ‘Protocolo de Paseadores Caninos’ de 2019, donde se establecen unas condiciones generales no obligantes para este tipo de labor, pues al ser una opción de ingresos para los paseadores, muchas veces no se manejan prácticas apropiadas para el cuidado de los perros, por lo que es muy importante que los cuidadores tengan en cuenta algunos parámetros de calidad o garantía del servicio y competencia laboral adecuada.

La primera recomendación corresponde a reducir el número de animales que se pasean al mismo tiempo. El Idpyba recomienda un máximo de ocho perros en una salida. Según Paola Sánchez Cuadros, profesional universitaria de la Subdirección Cultura Ciudadana y Gestión del Conocimiento del Idpyba, “el Protocolo recomienda que el número de animales no exceda la capacidad física de los paseadores. Debe haber un punto medio para que el paseador desarrolle su labor y un punto medio para que los animales no se vean afectados”.



Por su parte Alejandro, a través de Moving Paws, ofrece un servicio de máximo cuatro perros por paseador, dando cumplimiento a las garantías impuestas por la Alcaldía Mayor de Bogotá y con base en las necesidades y capacidades de la mascota. 

“No todos los paseadores cumplen con estas sugerencias, por eso es muy importante saber a quién se le entrega el peludo. No solo porque el perrito llega cansado quiere decir que el paseador hizo bien su trabajo. Con el tiempo cada uno aprende cuáles son los requisitos mínimos para ejercer su labor”, sostuvo. 

La velocidad y la dificultad de la caminata deben estar limitadas al canino con la menor capacidad física del grupo del paseo. Asimismo, el Protocolo recomienda que los paseadores usen arnés a cambio de collares de ahogo para los perros. Y deben contar con los elementos indispensables para el manejo del perro que faciliten el paseo.

Se sugiere que los paseadores tengan conocimientos de veterinaria, por lo menos que tengan manejo de caninos y adiestramiento. También que tengan conocimientos en primeros auxilios y de comportamiento animal. “En las manos del paseador están las vidas de varios animales de diferente temperamento, razas o dominancias y por ello la persona debe tener unas habilidades muy bien establecidas”, dice Paola Sánchez.

El paseador canino debe estar identificado como tal, puede ser una chaqueta, uniforme o un color específico que les dé a los cuidadores o dueños la garantía de su trabajo. Así mismo, deben ser mayores de edad.

Ya que los paseadores de perros acostumbran a trabajar solos, el Protocolo del Idpyba recomienda tener un celular por si llega a pasar algo y deben trabajar con alguien más para que haya un apoyo.

Además, deben tener una herramienta de anclaje a la cintura, con el fin de brindar la seguridad necesaria y que tengan las manos libres por si llega a suceder algo.

Recomendaciones para los cuidadores

Antes de acordar los servicios de un paseador de perros, los cuidadores o tenedores deben conocer a la persona que se encargará de pasear al animal. El Idpyba recomienda que el paseador deba conocer al cuidador del perro y acordar con la familia cómo va a ser la prestación del servicio.

Hay que tener en cuenta que no todos los animales son aptos para el paseo. “Esto no es un tema económico, es un tema de llevar una vida vulnerable. El paseador debe hacer una evaluación propia del animal, para eso hay unos formatos que el Idpyba ha creado, en los que se establecen las horas de salida del perro, observaciones o antecedentes de su salud física y emocional”, afirma Paola Sánchez.