A partir de este jueves estará abierta al público la nueva versión de la Feria del Libro del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, y en esta ocasión aterrizó en Bogotá con el lanzamiento de seis nuevas publicaciones que, como todas las muestras que le ha traído el IDPC a la ciudadanía, resaltan la belleza, historia y tradición de la capital colombiana.
Durante una semana, hasta el próximo 15 de diciembre de 2021 en la sede Palomar del Príncipe, ubicada en el Centro de la ciudad, el IDPC realizará la novena versión de la Feria del libro para dar a conocer a la ciudadanía las novedades y el catálogo de su Sello Editorial, cuyas reflexiones, cuestionamientos, debates y encuentros se centran en temas sobre el patrimonio capitalino.
Las personas interesadas en adquirir las novedades y los títulos que conforman el catálogo podrán hacerlo con importantes descuentos, además de conocer a profundidad las nuevas publicaciones a través de los lanzamientos que contarán con la presencia de autores e invitados especiales. Las seis nuevas obras del Sello Editorial del IDPC dentro de la Feria del libro 2021 son:
“Las raíces del Sagú. Recorridos, regocijos y amasijos”
Esta publicación traza las rutas del intercambio constante que se da entre el campo y la ciudad, a través del valor de la semilla del Sagú, su siembra y el de sus cultivadores: campesinos que han resguardado el conocimiento de la cosecha, de su mantenimiento y de la paciente transformación que la planta debe atravesar hasta convertirse en el almidón con que se preparan arepas, panes, achiras y coladas, entre otros deliciosos amasijos.
“El arte de la zapatería en el Barrio Restrepo en Bogotá”
Explora el arte de la zapatería, como el eje que estructura las relaciones de quienes habitan, trabajan y visitan el Barrio Restrepo en la capital. Los autores dan cuenta del lenguaje particular del oficio; de los procedimientos y técnicas de producción del calzado que se transmiten generacionalmente; de la caracterización de los espacios de las fábricas, viviendas, talleres y almacenes; y del propio barrio, en donde los usos mixtos y la zonificación comercial, junto con otros patrimonios identificados, enriquecen la manera en que el patrimonio cultural es perceptible en un contexto urbano.
“José Domingo Rodríguez. La tranquila expresión de una fe revolucionaria”
Este libro aborda a un artista cuyo nombre no ha ocupado un lugar relevante en los libros de historia del arte local, aun cuando parte de su obra escultórica se encuentra en el espacio público de nuestra ciudad, y otra más es constitutiva de la colección del Museo Nacional. La inexistencia de estudios sobre este escultor ha conllevado no solo el desconocimiento de su trabajo en el campo de las artes, sino a la ausencia de una valoración seria de su legado escultórico en el ámbito del patrimonio cultural.
Mediada por discusiones aparentemente distantes de nuestro tiempo, pero definitivamente tan actuales como las de la pureza de la raza y los nacionalismos, en la obra de José Domingo descansa una fuerza revolucionaria. Su participación en el sindicato de artistas, su actuar independiente con respecto a cualquier grupo o movimiento artístico, y la generación de obras que retoman figuras campesinas, alegorías indígenas o de corte agrícola nos sitúan en un campo fértil para construir su memoria en el olvido.
- Le puede interesar: Por tiempos se hundió Plan de Ordenamiento Territorial de Bogotá
“Huertas urbanas en Bogotá”
A través de doce huertas de distintas zonas de la capital, la publicación da cuenta de un conjunto diverso alrededor de la apuesta por integrar, a la vida de la ciudad, conocimientos y rasgos culturales que giran en torno al cultivo de la tierra. Sus historias hablan de zonas comunes en barrios y edificios; de proyectos de mediación en museos; de terrazas, patios, emprendimientos locales y defensa de derechos. Por su parte, el calendario nos muestra los ciclos lunares, equinoccios y solsticios, y se acompaña de algunas recomendaciones para el cuidado y el mantenimiento de las siembras. La agenda es una invitación a reflexionar acerca de los conocimientos y prácticas asociados a la tierra, como vínculos que posibilitan nuevas maneras de habitar el territorio y expandir la noción del patrimonio cultural.
“Coser con un río. El Parque Nacional Olaya Herrera en Bogotá”
Esta obra da cuenta de cómo el parque Nacional, concebido como espacio público hace más de ochenta años, ha permanecido en la memoria y en la cotidianidad de los habitantes de la ciudad bajo esa misma vocación, la de estar abierto a múltiples usos, nuevas relaciones y diversas prácticas que permiten que hoy sea percibido como propio por parte de la ciudadanía.
Lo anterior se alía con la motivación de propiciar un cambio de perspectiva respecto a la percepción que predomina en cuanto a su distribución en sentido sur-norte sobre la carrera Séptima de Bogotá para observar al parque a partir de otra perspectiva espacial: la de oriente-occidente, en donde la cuenca del río Arzobispo, que atraviesa el espacio desde los cerros, es la que cose, nutre y da soporte a la existencia de este gran espacio en Bogotá.
“La rueda de la fortuna en Bogotá. 1910-1934. Parques de diversiones y renta urbana en el Lago Gaitán y el Luna Park”
Más allá de un estudio alentado por la nostalgia de rememorar la vida de dos espacios desaparecidos que otrora fueran significativos para la ciudad, esta publicación propone un análisis que devela las lógicas económicas y políticas que propiciaron el aprovechamiento rentable de los terrenos sobre los cuales se habían asentado tanto el Luna Park como el Lago Gaitán. En este sentido, más que exhortar a la historia en razón a la idealización de aquello perdido, la investigación se sitúa en una indagación histórica por el comportamiento de las lógicas, entramados y connivencias a partir de las cuales se dio forma al crecimiento de la capital desde el siglo pasado.