| El Nuevo Siglo
AFP
Viernes, 18 de Noviembre de 2022
Redacción Web

Una nueva masacre se presentó en el país, esta vez en Tame (Arauca), en el sitio conocido como Rinconhondo, en la vía que va a Puerto Rondón.

Según versiones de testigos los cuerpos de las víctimas fueron dejados en plena vía y al costado de ella con algunos metros de distancia. Aunque no está confirmado, se informó que los cuatro cuerpos presentaban impactos con armas de fuego.

Hasta el momento se desconoce quiénes serían los responsables de esta nueva masacre y las autoridades que llegaron al lugar de los hechos investigan lo ocurrido.  

Ante los hechos, se conoce que las autoridades convocaron a un consejo extraordinario de seguridad en Tame, e incluso se interrumpió la sesión del Consejo Municipal de Paz.

En el transcurso de la semana, Alirio Barrera, del Centro Democrático, había denunciado el asesinato de dos personas en Arauca. El senador escribió: "Les decimos ‘no están solos’, pero nos vamos y otra vez quedan desprotegidos. En las últimas horas una mujer asesinada en Saravena y un muchacho en Tame. Qué es esto, por Dios!!! ¡Queremos soluciones de verdad y no saludos a la bandera!".

Reporte de masacres

Según el reporte de Pares, entre el 7 de agosto –fecha de la posesión de Petro– y el 27 de octubre ocurrieron 32 masacres, mientras que el Ministerio de Defensa apenas llevaba 25 en su cuenta. En agosto ocurrió el pico de masacres de este periodo: 16 casos. La cifra se redujo a la mitad en septiembre y bajó a siete en octubre.

Los departamentos con más casos fueron Cauca y Valle del Cauca, con cinco masacres, respectivamente, seguidos por Atlántico (cuatro casos), Bolívar y Bogotá (tres casos en cada uno). En total, hubo masacres en 14 de los 32 departamentos del territorio nacional y las zonas más vulnerables fueron las de costa y la frontera.

Además, el número de casos y víctimas de masacres y desplazamientos forzados también va en aumento. En el caso de los confinamientos forzados, el número disminuyó a nivel nacional pero está concentrado –y en aumento– en tres departamentos, principalmente en regiones habitadas por poblaciones indígenas y afrocolombianas.


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Para Pares, la situación de violencia en estos 100 días no habría cambiado mucho en los territorios. En general, señaló el informe, “ninguna de las experiencias previas de sometimiento a la justicia, ni tampoco los procesos de paz anteriores en Colombia, han logrado evitar que nuevas violencias organizadas se conformen. Esto fue claro en grupos que se conformaron después de procesos de desmovilización o sometimiento, como el Clan del Golfo o AGC”.

Laura Bonilla, gerente de proyección para América Latina e Incidencia Pública de Pares, afirmó que “desafortunadamente en los últimos cuatro años se ha visto un registro muy preocupante concentrado en 14 de los 32 departamentos del país”.

De acuerdo con el informe, “desde la posesión del gobierno de Gustavo Petro y Francia Márquez, han ocurrido masacres en 14 de los 32 departamentos del país. Siendo este el hecho de violencia que se presenta en más regiones del territorio nacional. Las zonas de frontera son las áreas más impactadas, por la relevancia del control de población en la frontera y por la facilidad para la instalación de la violencia organizada”.

Más violencia

Sobre esto Bonilla aseguró: “son 39 municipios los que tienen patrones altísimos de violencia, hay zonas donde un solo grupo armado está presionando la comunidad para que sean afines a sus agendas, cualquier situación se convierte en un escenario para la violencia armada”.

También señala el documento: “urge que la forma en la que se está construyendo la política de 'paz total' condicione su implementación al cese de hostilidades contra la población civil y permita un alivio humanitario en las zonas más afectadas por la violencia. El no insistir en ello puede aumentar los riesgos contra las organizaciones sociales, con un gobierno que negocia ceses bilaterales al tiempo que el grupo armado, por un lado, se acoge a la Paz Total y por el otro sigue asesinando personas defensoras de derechos humanos”.

Sin embargo, la organización destacó los esfuerzos que se han adelantado para el restablecimiento del orden, la implementación de los acuerdos con la extinta guerrilla de las Farc y los acercamientos con grupos armados de orden político, como el Eln.