| El Nuevo Siglo
Foto Asociación Médica Colombiana
Domingo, 5 de Marzo de 2023
Redacción Web

En un reporte de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi) se advirtió que hay 1.242 medicamentos desabastecidos en el país.

De acuerdo con el reporte, de este número de medicamentos destaca los que se usan para tratar la hipertensión arterial (como Amlodipino, Valsartan o Enalapril) son los que menos encuentran disponibles los ciudadanos. Siguen en el listado, los usados para tratamientos de salud mental (como la quetiapina, la trazodona o la risperidona) y los que usamos comúnmente para tratar el dolor (acetaminofén, diclofenaco e ibuprofeno).

“Nos preocupa de manera especial la disponibilidad de múltiples principios activos clave para garantizar el adecuado tratamiento de personas con condiciones crónicas, especialmente los medicamentos para el tratamiento de trastornos mentales y algunos antibióticos y analgésicos”, explicó Paula Acosta, presidente ejecutiva de Acemi.

Oreos medicamentos con baja disponibilidad están aquellos que se usan para el tratamiento de problemas cardiovasculares, cáncer, epilepsia, diabetes, VIH, hipertensión pulmonar, anticoagulantes y anticonceptivos.

De acuerdo a los análisis de Acemi, los problemas de abastecimiento permanecen desde mediados del año pasado y en al menos la mitad de referencias sobre las que se reportó alerta en el informe anterior de las EPS. La situación solo habría sido controlada en el 15 % de estos medicamentos.

Vale recordar que el Invima define el desabastecimiento farmacéutico como “la situación en la cual se presenta una insuficiente oferta para satisfacer la demanda de un producto farmacéutico que ya ha sido aprobado por el Invima y comercializado en el país”.

El desabastecimiento de medicamentos no es un fenómeno nuevo ni exclusivo de países de bajos ingresos: afecta tanto a Colombia como a Canadá, España y Estados Unidos. A través de diversas estrategias legislativas o normativas, las agencias regulatorias (EMA, FDA, Invima) y el ministerio de Salud han intentado mitigar el impacto del desabastecimiento sobre la salud pública, pero al parecer estas han resultado insuficientes.

Excluyendo la pandemia del covid, en la cual se justifica el desabastecimiento de algunos medicamentos por un aumento inusitado de la demanda, otros casos parecen más relacionados con asuntos económicos como la rentabilidad o exigencias demasiado estrictas por parte de las agencias regulatorias, según expresaron industrias farmacéuticas.

Por iniciativa de algunos senadores se está tramitando ante el Congreso una ley de seguridad farmacéutica que permita la fabricación de medicamentos en Colombia para mitigar la dependencia de otros países.