La aprobación del proyecto de ley de Delitos Ambientales, que pasa a sanción presidencial para convertirse en ley de la República, resaltó el ministro de Ambiente, Carlos Eduardo Correa, quien dijo que con esto "se fortalece la estrategia nacional de defensa de nuestros recursos naturales" y es "un hecho histórico para el país".
La iniciativa, que cuenta con el apoyo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, así como de los ministerios de Justicia y del Interior, y de la Fiscalía General de la Nación, fortalece las medidas para salvaguardar el patrimonio natural colombiano.
"Hay personas que están atentando contra nuestros bosques y nuestra biodiversidad; por eso trabajamos, respaldamos e impulsamos esta ley que aumenta las penas y considera la deforestación como un delito. Esta iniciativa tiene el color de Colombia", aseguró.
El proyecto de ley busca modificar el Código Penal en su título de Delitos Ambientales, incluyendo nuevos crímenes contra el medio ambiente para que sean penalizados, como la promoción y financiación de la deforestación, el tráfico de fauna y la financiación de la invasión de áreas de especial importancia ecológica, entre otros.
Además, la iniciativa también pretende otorgar herramientas a la Fiscalía General de la Nación para que judicialice a los responsables de degradar los ecosistemas colombianos; el aumento de penas, la pérdida de posibilidades de constituir personerías jurídicas y de abrir locales de servicio público.
"Este es el resultado de un trabajo articulado entre el Gobierno y el Congreso de la República; es la traducción del compromiso por la protección del medio ambiente. Nuestros recursos naturales son la mayor riqueza que tenemos y seguiremos trabajando por su protección", puntualizó el ministro Correa.
Así las cosas, la aprobación de la ley de Delitos Ambientales consolida la estrategia nacional de defensa de los recursos naturales y la lucha contra la deforestación, acciones en las que el Ministerio de Ambiente ha venido trabajando.
Entre estas se destacan el Consejo Nacional de Lucha contra la Deforestación y el Plan Nacional de Reforestación, que tiene una meta de siembra de 180 millones de árboles al 2022, de los cuales se han plantado más de 62 millones en todo el país.