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Claudia López, alcaldesa mayor de Bogotá. /EL NUEVO SIGLO
EL NUEVO SIGLO
Lunes, 26 de Diciembre de 2022
Redacción Bogotá

El 29 de octubre de 2023 se llevarán a cabo las elecciones locales de Bogotá, jornada en la que los ciudadanos podrán elegir al nuevo alcalde o alcaldesa de la capital. Bajo esta premisa, la actual administración en cabeza de Claudia López tiene los meses contados para obtener resultados en cinco pilares: seguridad, el metro, movilidad, ley de garantías estatales y economía.

Esto sugiere un reto para la alcaldesa mayor, no solo por la premura de cada enfoque, sino también por la percepción de la ciudadanía frente a su gestión. Solo para marzo de este año, una encuesta de Invamer reveló que la mandataria calificó con la peor aprobación en toda su administración. 

Seguridad

Este aspecto fundamental para la capital ha sido uno de los pilares más criticados por parte de la ciudadanía en lo que respecta a la gestión de la alcaldesa Claudia López. Los residentes de Bogotá han señalado la necesidad de mejorar los índices de seguridad. 

La Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia señala en uno de sus informes más recientes que en lo corrido de 2022 se han presentado 306 hurtos a automotores, 414 hurtos de motocicletas, 432 delitos sexuales, 833 hurtos a comercio, 4.371 hurtos de celulares y 8.692 hurtos a personas, entre otros indicadores. 

Frente al tema y las preocupantes cifras, la Administración Distrital ha implementado diversas estrategias, como aumentar la capacidad de policías en diferentes zonas de la ciudad e incluso la construcción de un nuevo comando para la institución. No obstante, las cifras continúan en aumento, razón por la que la seguridad es el factor principal en el que la alcaldesa debe enfocarse. 

Cumplimiento de cronogramas del Metro

La construcción del Metro de Bogotá ha suscitado múltiples reacciones en la ciudadanía por los constantes cambios en el proyecto y las repercusiones para la movilidad por los retrasos en la construcción. 

Una de las últimas actualizaciones de las líneas del metro corresponde a que la Empresa Metro de Bogotá (EMB) informó que el concesionario Metro Línea 1 (ML1) completó los documentos para acreditar el cierre financiero de la Primera Línea del Metro de Bogotá (PLMB), de acuerdo con el periodo de cura otorgado, que vencía el pasado 20 de diciembre.

En ese sentido, la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público del Congreso de la República emitió el concepto único favorable para que la Nación otorgue garantía soberana a la Empresa Metro de Bogotá (EMB) para contratar operaciones de crédito internas y externas hasta por $7,84 billones constantes de 2021, o su equivalente en otras monedas.

Esto les permitirá financiar el diseño, construcción y puesta en operación de la línea 2 del sistema de transporte, incluidas sus obras complementarias. La decisión daría luz verde para abrir la licitación de la segunda línea en 2023, sin embargo, es injerencia de la Administración Distrital velar por el cumplimiento de los cronogramas de tiempos establecidos. 


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Movilidad

Según cifras del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), actualmente en Bogotá se están ejecutando 631 obras, situación que ha generado descontento en los bogotanos por el estado de diversas vías de la ciudad y la aparente falta de organización en la movilidad. 

De hecho, recientemente la Secretaría de Movilidad dio fin a las especulaciones frente a las directrices del Pico y Placa para el año 2023. A partir del 10 de enero del próximo año la medida de restricción vehicular empezará a rotar, la medida del carro compartido se acabará y las tarifas del Pico y Placa solidario aumentarán. 

EL NUEVO SIGLO habló con Fernando Rey, ingeniero civil, docente de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Santo Tomás y consultor en sistemas de transporte,; sobre las repercusiones de los cambios en la medida de restricción vehicular. 

El experto señaló que las ciudades que han adoptado el sistema de Pico y Placa tienen como experiencia que es una medida poco acertada porque la gente busca la forma de evadir y conseguir otro vehículo. En el caso de Bogotá, incrementó de manera desmedida la cantidad de vehículos que transitaban por la ciudad.

“Es una medida antipática que en nada mejora el sistema de movilidad de la ciudad, porque los vehículos aumentan en mayor volumen y en desproporción con la malla vial. En Bogotá se ha jugado con el Pico y Placa y se les están acabando las opciones a las autoridades.”, enfatiza Fernando Rey.

En ese sentido, señala que la gente se acostumbró a esta medida pese al costo social y económico que representa. Agrega que el panorama de movilidad en Bogotá es oscuro y deplorable, puesto que no se vislumbra una solución a mediano plazo.

Ley de Garantías 

La Ley de Garantías prohíbe a los gobernadores, alcaldes, secretarios, gerentes y directores de entidades estatales del orden municipal, departamental y distrital celebrar convenios interadministrativos para ejecutar recursos públicos durante los cuatro meses anteriores a cualquier elección. 

Bajo esta premisa, la alcaldesa mayor debe agilizar su gestión frente a las diversas contrataciones necesarias para cumplir a cabalidad con los proyectos. De no hacerlo y tomar más tiempo del permitido por la ley, que en este caso corresponde al mes de julio de 2023, podría incurrir en prevaricato. 

Economía

El año en curso ha impactado de diversas maneras en la economía del país. En lo que respecta al Producto Interno Bruto (PIB), el equipo técnico del Ministerio de Hacienda y Crédito Público revisó al alza el crecimiento esperado de 2022 a 8,2 %. De cara a 2023, sin embargo, se espera una desaceleración del ritmo de crecimiento a 1,3 %, como consecuencia de un entorno internacional adverso. 

Bogotá cobra relevancia en el tema por su aporte económico a la nación y las repercusiones que podría traer una posible inestabilidad. 

En un encuentro que adelantó la Secretaría de Desarrollo Económico se reveló que durante el tercer trimestre del año (julio-septiembre) la economía bogotana registró un crecimiento del 9.3 % con respecto al mismo período del año anterior, lo que implica que la economía de Bogotá superó al crecimiento de Colombia (que se ubicó en el 7 %) por 2,3 puntos porcentuales.