Gremios insisten en que POT de Bogotá se vuelva a presentar en 2022 | El Nuevo Siglo
Foto El Nuevo Siglo/Alejandro Avendaño.
Martes, 14 de Diciembre de 2021
Universidad Nacional

Ha sido intensa la tormenta que dejó el trámite que no se dio en torno al Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Pese a que la alcaldesa dejó ver que el Palacio Liévano aprobaría el POT por Decreto pero con modificaciones, los sectores privados y los gremios de la ciudad siguen insistiendo, al igual que las voces mayoritarias del Concejo, en que este documento se vuelva a presentar el año entrante.  

Por ejemplo, desde Camacol Bogotá & Cundinamarca el llamado fue a que este proyecto se archive y vuelva a ser presentado en el 2022 para que tenga un proceso menos convulso y llegue a buen puerto por vía de acuerdo de ciudad.

“Desde nuestro punto de vista, sacar por decreto el POT originalmente planteado es la opción más mala, en la que todos perderemos, pero sobre todo pierde la ciudad”, dijo a este medio el presidente de Camacol Bogotá & Cundinamarca, Alejandro Callejas.  

Por lo mismo celebró esa ventana que abrió la alcaldesa la semana pasada, en la que indicó que la Administración está evaluando todos los caminos, precisamente para “analizar con mucho cuidado cómo podemos lograr que Bogotá tenga un POT en el que se incorporen muchas de las sugerencias, muy oportunas, de la ciudadanía, de las organizaciones sociales y de los concejales para este documento urgente que necesita Bogotá”.

Ahora, el presidente Callejas añadió que lo ideal sería que la Alcaldía considerara, con miras a las modificaciones y concertaciones que se hicieron desde el seno del Concejo, las ponencias que presentaron los concejales ponentes del partido Liberal y de Cambio Radical, Germán García y Pedro Julián López Sierra, “porque hubo la oportunidad de que se recogieran muchas de las voces disonantes y a las que nosotros nos sumamos con algunas observaciones técnicas”.

No obstante y ante el hecho de que en este momento nadie sabe qué será lo que la Administración hará, indicó que si la Alcaldía adopta este u otro documento, “habría que revisar el contenido de dicho documento. Sin embargo, nosotros creemos que la mejor forma para que esto tenga una participación ciudadana robusta, tenga una capacidad técnica completa y pueda servir de mapa y guía para la ciudad en los próximos 12 años, lo ideal es poderlo discutir y presentar en debida forma en el año 2022”.

Considerando que el jueves de la semana pasada la alcaldesa se refirió a “muchas de las sugerencias”, en la misma dirección que Camacol, EL NUEVO SIGLO también habló con ProBogotá y, nuevamente, el llamado y la invitación de esta entidad es a que retire el proyecto y vuelva a presentarlo el año entrante.  

“Desde ProBogotá región hemos dirigido comunicaciones a la señora alcaldesa mayor de Bogotá, en el ánimo de invitarla a que el proceso de expedición del Plan de Ordenamiento Territorial recoja la participación democrática, es decir, todas las recomendaciones ciudadanas que, desde las tres sesiones que se llevaron a cabo a instancias del Concejo de Bogotá en diferentes barrios y localidades, así como las observaciones presentadas por más de 700 personas en el cabildo distrital, puedan ser incorporadas al texto que regirá por los próximos 12 años el futuro de nuestra capital”, sostuvo la presidenta de ProBogotá.  

En otras palabras, ante el estado actual en el que se encuentra este proyecto de Acuerdo, ProBogotá hizo una recomendación concreta y en la misma dirección que Camacol: a que presente nuevamente este documento el año entrante para que, “ese instrumento de planificación de ciudad sea de todos y recoja los intereses colectivos como lo dice la ley, que sea un consenso de ciudad".   

“El llamado que hemos hecho a la señora alcaldesa es a que no saque a la ciudadanía de esa conversación. Expedir por decreto el texto radicado el 10 de septiembre es un retroceso en la conversación pública, en el avance y en el análisis sobre la visión colectiva que de Bogotá tenemos todos. Nuestra invitación a la alcaldesa es a que podamos dar ese debate el año entrante y que ProBogotá está presta a acompañarla en esa discusión ciudadana”, finalizó diciendo a este medio la presidenta María Carolina Castillo.

A este respecto, vale mencionar que ProBogotá ya se había referido a una serie de “grietas”, por así decirlo, contenidas en este documento, tales como el modelo de ocupación que, de acuerdo con esta entidad, pondrían en jaque a 36 barrios legalizados e incorporados a suelo urbano en las últimas cinco décadas y que quedarían clasificados como suelo rural, afectando la prestación de servicios públicos y las tipologías de la infraestructura urbana como las vías y transporte.

Vale referir que también la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, ANDI, dijo que el Plan de Ordenamiento Territorial debe ser un esfuerzo concertado. "En Bogotá existe la oportunidad de contar con un Plan de Ordenamiento Territorial concertado, pues será la hoja de ruta para los próximos 12 años. Hacemos un llamado a la alcaldesa Claudia López para que lidere ese proceso. Es un hecho demasiado importante para no hacer el esfuerzo de lograr acuerdo", indicó el pasado sábado el presidente de la ANDI, Bruce Mac Master, quien lamentó que durante 90 días no lograra concertarse una hoja de ruta que genere beneficios y condiciones jurídicas para que las empresas puedan operar en la ciudad. 



Asobares pide concertación

Un cuarto gremio que condenó que el POT no hubiera logrado llegar a buen puerto fue la Asociación de Bares de Colombia. 

El presidente de su junta directiva, Camilo Ospina, sostuvo a este medio que es una vergüenza que Bogotá, nuevamente se hubiera quedado sin un Plan de Ordenamiento Territorial “de su época”, y se refirió a cómo Asobares trabajó enormemente y ha venido trabajando especialmente en los últimos tres intentos de Plan de Ordenamiento Territorial, de la mano con los entonces alcaldes Gustavo Petro, Enrique Peñalosa y ahora Claudia López, tratando de incorporar la visión del gremio a esta hoja de ruta.  

“La economía nocturna también necesita un espacio y mucho se habla de cómo la ciudad debe ser incluyente, pero eso a veces no se demuestra en términos de territorio y de políticas públicas. Esos son los espacios que hemos abierto para la economía nocturna formal en el país”, pero precisó que hasta que no se defina una hoja de ruta clara este será uno de los sectores que seguirá en vilo.

Añadió, por último, que Asobares trabajó en este tercer intento por sacar un POT de la mano con la secretaria de Planeación, María Mercedes Jaramillo, y llevando propuestas como la de diversificar la categoría de los servicios especiales, “en donde solicitamos que se diferenciara el entretenimiento nocturno en términos de bares, gastrobares y discotecas, y diferenciarlo de los temas de contenido sexual”.

Ante este escenario, el mensaje del presidente de la Asociación de bares de Colombia fue claro: “Si la alcaldesa lo va a aprobar por decreto, pues definitivamente que incorpore las modificaciones que enriquecieron el debate con los tres ponentes y que hicieron la tarea consultando a los líderes sociales, a las fuerzas vivas de la ciudad y a los gremios como el nuestro. Solicitamos que si se va a expedir por decreto, que efectivamente sean tenidas en cuentas las modificaciones sugeridas e incluidas por los tres ponentes”, señaló Ospina.