| El Nuevo Siglo
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Jueves, 7 de Enero de 2021
Redacción Bogotá

Frente a las medidas decretadas por el Gobierno nacional y distrital para Bogotá, el gremio de los comerciantes manifestó su preocupación dada la situación y le solicitó al Gobierno que emita un paquete de medidas con carácter urgente y con la misma prioridad, para mantener el mínimo vital y gastos de operación del comercio.



A este respecto Juan Esteban Orrego, el director de Fenalco Bogotá Cundinamarca, advirtió que si bien la ciudad regresó a las medidas de marzo del año pasado, el tejido empresarial no está en las mismas condiciones.

“Los comerciantes vienen andando en los rines y estas restricciones terminarán acabando a muchos comercios. Nuestro llamado es a que aprendamos las lecciones del primer pico y no se tomen medidas que afecten en vano al comercio; el camino debe ser sensibilizar a las personas sobre el autocuidado y no castigar a los que siempre cumplen”, precisó el director Orrego.

Adicionalmente, dijo que su solicitud es que se entreguen ayudas reales que compensen el no funcionamiento en enero, un mes en el que históricamente los empleados tampoco tienen dinero.

Entre otras cosas, los comerciantes necesitan subsidio para gastos fijos y esenciales como los arriendos, servicios públicos y nómina. Además, “es evidente que si los empresarios no tienen dinero para los gastos mínimos, tampoco lo tendrán para los impuestos. Es por esto que el calendario tributario se debe congelar y aplazar”, aseguró Orrego.

El programa de subsidio a la nómina del Gobierno nacional termina en marzo, y Fenalco Bogotá Cundinamarca solicitó que se amplíen los meses y se aumente el porcentaje de ayuda por lo menos el 60% de un salario mínimo y que el Distrito apoye este subsidio para todos los sectores económicos de la ciudad.

El líder gremial solicitó a la Alcaldía que en el Decreto que se expida, se mantengan las ventas no presenciales, o por comercio electrónico y a domicilio de todos los bienes que requieran las personas, tal como sucedió el año pasado.

En 2020 y según cálculos del gremio, cerca de 58.000 establecimientos comerciales (31% del total de empresas del sector) cerraron sus puertas de manera definitiva. Sin embargo, el restante no quedó en las mejores condiciones y apenas estaban en proceso de recuperación. Si no se priorizan las ayudas muchos empresarios deberán cerrar, incrementando el desempleo y ahondando la crisis humanitaria.