| El Nuevo Siglo
Foto AFP
Domingo, 31 de Enero de 2021
Redacción Nacional

La semana pasada la Jurisdicción Especial para la Paz reveló que enero de 2021 ha sido el comienzo de año más violento en el país desde que se firmó el Acuerdo de Paz con la desmovilizada guerrilla de las Farc.

El Monitoreo de Riesgos de Seguridad de la JEP, que analizó los primeros 24 días de enero, concluyó que cada 41 horas fue asesinado un líder social.



Sin embargo, el estudio de la JEP parece quedarse corto a juzgar por las cifras que maneja el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, Indepaz, ONG que se ha especializado en el análisis de las causas del conflicto armado en el país.

La conclusión de Indepaz  es que “las cifras son muy preocupantes”, como advierte su director, el exministro Camilo González Posso, pues muestran una realidad más cruda de la que registró la JEP en su estudio.

Indepaz dice que entre el primero y el 22 de enero de este año se registraron siete masacres –en la última semana no se denunció de homicidios múltiples– que dejaron 24 personas asesinadas: 3 masacres en Antioquia, cada una con igual número de homicidios (una en Betania y dos en Tarazá); dos en Valle (3 muertos en Cali y 5 en Buga); 3 muertos en Solano, Caquetá, y 3 en Popayán, Cauca.

Pero no solo eso. Indepaz agrega en su estudio que al cierre de enero se registraron los crímenes de 18 líderes sociales, defensores de derechos humanos y firmantes del Acuerdo de Paz.

Pero a esa cifra Indepaz agrega un dato adicional: en cinco casos, junto a firmantes de paz asesinados también perdieron la vida de forma violenta cinco de sus familiares.

González Posso explica que “el hecho de que este año hayan sido asesinados 18 líderes sociales, defensores de derechos humanos y desmovilizados es una  situación muy preocupante, más cuando en 2020 hubo 91 masacres”.

De hecho, Indepaz concluye que durante todo el año pasado se registraron en todo el país 381 víctimas mortales en 64 municipios impactados de 22 departamentos.

“Esto es una tendencia escandalosa. En 2016 el fenómeno se alcanzó a controlar. Todas las estadísticas, incluyendo las del Ministerio de Defensa, coinciden en que hay un desbordamiento de generalidades que está controlando la violencia en 60 municipios del país donde la situación es muy crítica: Norte del Cauca, bajo Cauca antioqueño, Catatumbo, Chocó y Nariño, especialmente”, dice el experto.

Medidas extraordinarias

El director de Indepaz sostiene que si bien el narcotráfico sigue siendo una de las principales causas de la violencia en diferentes regiones del país, no es la única.

Otras razones como disputa de corredores estratégicos, control territorial, control político, acumulación de riqueza por las armas, son otras explicaciones a la violencia que se registran en esos 60 municipios, explica el director de Indepaz.

“Es una prolongación de conflictos endémicos en Colombia que disminuyeron con proceso de paz de las Farc pero que mantiene algunos coletazos, incluso más graves que los que se registraron hace varios años”, agrega.

Ahora, el director de Inpepaz concluye que la tendencia violenta y la multicausalidad se han mantenido inmodificables, por ello afirma que “algo no se está haciendo bien”.

Y ese “algo” en su criterio, es dejar la solución exclusivamente en la salida militar. “Se necesitan medidas extraordinarias, nuevas alternativas, distintas, porque con los viejos métodos no se está solucionando el problema”, dijo.