En medio de una lluvia persistente que duró buena parte del día, el Distrito desplegó todo un operativo conformado por miembros de la Secretaría de Gobierno, de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), de la Personería de Bogotá y de la Defensoría del Pueblo, y logró el traslado efectivo de otros 108 indígenas ubicados en el Parque Nacional y el desmonte de unos 46 cambuches.
Considerando que durante el fin de semana 475 personas fueron reubicadas en casas de apoyo temporales (230 el día sábado y 245 el domingo), ya son 583 las personas que se han trasladado en forma voluntaria en 72 horas y la intención del Distrito es seguir avanzando en este traslado hasta que se les puedan garantizar condiciones dignas a todas las personas que ya cumplieron nueve meses prácticamente a la intemperie.
“El Distrito capital ha venido dando cumplimiento a los acuerdos alcanzados el día viernes con las comunidades indígenas que ocupan el Parque Nacional. Producto de un alistamiento logístico y operativo, el Distrito dispuso del traslado voluntario de 475 personas, aproximadamente, con destino a sus redes de apoyo. Redes que se ubican en diferentes localidades de la ciudad y en donde se proveen condiciones alimentarias, de salubridad y de seguridad”, indicó ayer en horas de la mañana el subsecretario de Gobierno, Daniel Camacho.
Añadió que “el día de hoy continuaremos realizando los traslados voluntarios que se han visto obstruidos por las condiciones climáticas y el exceso de lluvia en el Parque Nacional y también desmontaremos los cambuches de aquellas comunidades que ya desocuparon las inmediaciones del parque”, precisó el subsecretario Camacho, quien también se refirió a los lugares a los que se han ido los indígenas mientras el Gobierno nacional se encarga del retorno efectivo a sus territorios.
“El Distrito ha puesto todo el interés para que este traslado se dé en condiciones seguras, se brinden las condiciones necesarias y se otorgue la asistencia alimentaria debida a las comunidades indígenas mientras son trasladados a sus territorios por parte de la Unidad Nacional para las Víctimas”, aseguró Camacho. Agregó que los indígenas que han salido del Parque Nacional por voluntad propia, con sus redes de apoyo definieron los sitios a los que fueron trasladados.
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Punto aparte, vale referir que, poco después de que se hiciera el traslado de ayer, la Uaesp comenzó a adelantar una jornada especial de recolección de residuos en este parque “para limpiar y habilitar el espacio público que había sido ocupado por varias comunidades indígenas”, indicó la entidad.
Y por último a este respecto, el secretario de Gobierno, Felipe Jiménez Ángel, fue enfático en reiterar que este ha sido un traslado de carácter voluntario. “Estamos facilitando todos los elementos, instrumentos y herramientas que se requieren para efectuar el traslado y que es de naturaleza voluntaria. Estamos dando todas las garantías y las comunidades están accediendo a depositar sus enseres en los vehículos que se tienen destinados para ellos y que han salido a lugares denominados como redes de apoyo”, indicó durante el fin de semana el secretario de Gobierno, Felipe Jiménez Ángel.
Diálogos y caracterización
Es de recordar que este traslado se logró después de dos días de negociaciones que tuvieron lugar el jueves y viernes de la semana pasada entre el Gobierno Distrital, el Ministerio del Interior y la Unidad para las Víctimas, con la mediación de la Comisión de la Verdad y el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la Nación, el Ministerio del Interior y la Personería de Bogotá, con los líderes de la comunidad indígena Bacatá.
Esta es una población que está asentada en el Parque Nacional desde el 29 de septiembre de 2021 y, de acuerdo con una caracterización que logró adelantar la Unidad de Víctimas el pasado 24 de marzo, tras dos intentos fallidos, quedó establecido que en las inmediaciones de este espacio público había, datos preliminares, 275 familias emberá chamí y katío (747 personas) y 261 familias de otros grupos (838 personas). Así las cosas, 536 familias hicieron el proceso de caracterización para un total de 1.585 personas.