El 2021 fue crucial para diseñar estrategias para mejorar la calidad del aire de la ciudad. El compromiso de la Administración de la alcaldesa Claudia López en articular un proceso de construcción colectiva para cumplir las metas propuestas se dio gracias al trabajo de todos los actores: Distrito, academia, ciudadanía y empresas.
“2021 fue el año de la calidad del aire en Bogotá. Logramos proponerle a la ciudad un nuevo plan de gestión integral de calidad del aire, construido sobre la base de un pacto, el pacto 'Unidos por un nuevo aire', en el que más de 100 organizaciones y más de 1.000 ciudadanos ya se han anotado y se han puesto un propósito para poner de su parte y mejorar la calidad del aire de la ciudad”, aseguró la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.
Precisamente, esta estrategia de gobernanza busca involucrar a empresarios, colectivos y academia para realizar una gestión integral y adecuada de la calidad del aire. Desde abril, fecha del lanzamiento, se han sumado el doble de ciudadanos y un 20% más de empresas. En la actualidad ya son 101 organizaciones y 1.533 personas.
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Gracias al compromiso y esfuerzo de todos los ciudadanos y las organizaciones, de las entidades públicas, al cambio de las tecnologías en el transporte público, a los operativos de control y algunos impactos propios de las restricciones de movilidad por causa de la pandemia, al cambio de hábitos, entre otros, durante 2020 y 2021 se ha presentado una disminución de las concentraciones de Material Particulado (PM) 2,5, pasando de 19,7 a 18,10, lo que representa una reducción de cerca del 8% de este contaminante, en comparación con 2019.
“Este esfuerzo colectivo, sumado al esfuerzo del sector Movilidad, de sacar los buses más viejos que usaban diésel y traer nuevos buses limpios a gas y, en la medida de lo posible, eléctricos, nos han llevado a mejorar en 8% el material particulado de la ciudad (durante 2020 y 2021). Esperamos, por supuesto, mantener esa mejoría y también trabajar con nuestras metas del Plan de Desarrollo, mejorando la calidad del aire en el suroccidente de la ciudad en un 18% y en el resto de la ciudad en un 10%”, agregó la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.
Mejorar la calidad del aire contribuye también a mitigar las consecuencias del cambio climático y a solucionar problemas de salud, especialmente en niños y adultos mayores, como poblaciones vulnerables ante los eventos de contaminación.