A lo largo de sus casi 57 años de existencia son muchos los momentos en que ha estado en el foco de la opinión pública el Eln, señalado como grupo armado organizado (GAO) por el Gobierno nacional y como organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.
Pero hoy completa ocho días en el ojo del huracán gracias a incidentes que involucran a otros tres países: Ecuador, Cuba y Venezuela.
Ayer, el Grupo de Puebla, un foro que aglutina a expresidentes latinoamericanos de izquierda, rechazó lo consideró un "intento de vincular" al candidato presidencial ecuatoriano Andrés Arauz con una presunta financiación procedente de ese grupo guerrillero.
La protesta tiene que ver con una reunión sostenida el viernes en Quito por los fiscales de Ecuador y Colombia, Diana Salazar y Francisco Barbosa, para compartir información encontrada en los dispositivos digitales del abatido jefe guerrillero Andrés Felipe Vanegas, alias ‘Uriel’ o ‘Pedro’.
El 4 de febrero, la fiscal Salazar le había pedido oficialmente a Barbosa el intercambio de los elementos hallados, en el marco del Acuerdo de Cooperación Interinstitucional entre los Ministerios Públicos y Fiscales Generales miembros de la Aiamp (Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos), suscrito el 6 de septiembre de 2018, entre los que se encuentran detalles sobre un "aporte préstamo" por 80.000 dólares para la campaña de Arauz.
- Lea también: Tecnología, el activo más eficaz contra el crimen
Elenos
Muy pocas lágrimas se derramaron en el Chocó en octubre del año pasado por la muerte de Vanegas, entre otras cosas porque la presencia del GAO al que perteneció en vida significó que a ese departamento, como a otras regiones del país en similares circunstancias, nunca llegara la paz.
Se dice que Vanegas fue mano derecha del venezolano Ogli Ángel Padilla, alias ‘Fabián’, ‘Rosemberg’ o ‘Sandino’, comandante del Frente de Guerra Occidental del Eln, a su vez muy cercano a Gustavo Aníbal Giraldo, alias ‘Pablito’, miembro del Comité Central (COCE) del grupo guerrillero, opuestos todos ellos a las conversaciones que adelantó la organización ilegal, primero en Ecuador y luego en Cuba.
Fue en abril de 2018 que esas conversaciones se trastearon de Quito a La Habana, diálogos que se suspendieron indefinidamente nueve meses después, cuando el Eln ejecutó el atentado con carrobomba contra la Escuela de Cadetes de Policía General Santander (17 de enero de 2019). Solo unas semanas antes (noviembre de 2018), Nicolás Rodríguez, alias ‘Gabino’, máximo jefe del grupo guerrillero viajó secretamente a La Habana, Cuba, para someterse a un tratamiento médico para tratar un supuesto cuadro de depresión que padecía, al tiempo que la organización armada ilegal lo designaba como negociador de paz. Desde entonces se desconoce el estado de salud de Rodríguez, que el 25 de enero cumplió 71 años de edad.
Sin embargo, su nombre volvió a ser mencionado por ser uno de los cuatro jefes guerrilleros que se encuentran en Cuba y que el gobierno de la isla se niega a extraditar como lo ha solicitado Colombia. Los otros tres son Israel Ramírez, alias ‘Pablo Beltrán’; Luz Amanda Pallares, alias ‘Silvana Guerrero’ o ‘Ana María’; y Juan de Dios Lizarazo Astrosa, alias ‘David Piñata’ o ‘Alirio Sepúlveda’.
Cuba
Tanto la solicitud como la negativa volvieron a ponerse como temas bilaterales luego que la semana pasada la Embajada cubana en Bogotá informara de un posible atentado que estaría preparando el Eln.
Por cierto que también ayer, el gobierno cubano manifestó su "sorpresa" por la inmediata filtración a la prensa colombiana del informe sobre ese ataque guerrillero.
La información fue recibida por la Embajada de Cuba en Colombia y trasladada tanto a la delegación de paz del Eln presente en La Habana, que afirmó que no estaban al tanto de la misma, como al gobierno colombiano ante "un posible hecho que pudiera poner en riesgo la vida de inocentes", explicó el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano en un comunicado.
El embajador de Cuba en Colombia, José Luis Ponce, solicitó el sábado 6 de febrero una entrevista con la canciller colombiana Claudia Blum, reunión que no se produjo hasta el lunes 8 de febrero por la tarde. "Observamos entonces con sorpresa que un asunto de seguridad, de la mayor sensibilidad, tratado con la mayor discreción y urgencia por parte de nuestro país, fuera entregado inmediatamente en manos a los medios de comunicación. Veinticinco minutos después de presentado el Memorando por Cuba, ya la prensa de Colombia utilizaba la información y publicaba una copia del propio documento", ha explicado La Habana.
Efectivamente, hace ocho días el ministro de Defensa, Diego Molano, anunció que, según información enviada por el embajador Ponce, el frente Oriental del Eln planeaba un atentado terrorista contra varias ciudades del país.
Extradición
En su comunicación de ayer, Cuba se refirió a la "exigencia" de extraditar a las cuatro personas ya mencionadas, advirtiendo que "cumplirá rigurosamente su obligación, como garante y sede del diálogo de paz, la garantía del retorno seguro de la delegación de paz del Eln, establecida en el protocolo de ruptura de esa negociación, acordado y suscrito entre el Estado colombiano y el Eln, junto a seis estados, el 5 de abril de 2016".
Lo que pasa es que la negativa cubana llevó a que el expresidente estadounidense Donald Trump incluyera de nuevo a Cuba en su lista de países patrocinadores del terrorismo.
En junio, un comunicado de la Cancillería cubana consideró que la conducta de Colombia "ha servido y facilitado los argumentos para los propósitos agresivos de los Estados Unidos contra nuestra nación y que ha brindado su 'espaldarazo' a las infamias estadounidenses", a lo que la ministra colombiana de Relaciones Exteriores, Claudia Blum, respondió que "las relaciones de la República de Colombia y la República de Cuba deben estar por encima de las pretensiones del grupo terrorista Eln que, con sus actuaciones, se interpone en la implementación de los acuerdos con las Farc y obstaculiza la anhelada paz para los colombianos".
Mientras tanto, se dice que Giraldo (‘Pablito’), señalado de estar detrás del atentado a los cadetes en enero de 2019, sería el responsable del ataque denunciado en la información cubana.
Giraldo, quien según las autoridades colombianas opera desde Venezuela en la zona fronteriza, es solicitado en extradición por Estados Unidos por los delitos de tráfico de armas y por el secuestro de periodistas norteamericanos.