El médico colombiano Andrés Enrique Ayala, quien trabaja actualmente en los Estados Unidos, fue uno de los primeros en recibir la vacuna de la farmacéutica Moderna. Aun así, dice que es necesario seguir cumpliendo con el uso de tapabocas, distanciamiento social y lavado de manos.
EL NUEVO SIGLO: ¿Cómo ha sido su trabajo en primera línea en esta pandemia?
ANDRÉS ENRIQUE AYALA: Mi trabajo es de Medicina Familiar de servicio primario, o Medicina General. Con los servicios hospitalarios al borde del colapso estamos disponibles para ser reasignados a diferentes áreas en los diferentes hospitales. También por la falta de camas UCI hemos participado en la evaluación de pacientes vía telefónica, videollamadas y visita en persona para no solo tratar a los pacientes de covid con síntomas leves sino también para dar mucha educación a las personas y ayudar a eliminar la ansiedad producida por esta enfermedad.
EL NUEVO SIGLO: ¿Qué ha sido lo más complejo de esta pandemia?
AEA: No creo que sea solamente un factor. Podría decir que al principio era la velocidad en que los casos se multiplicaban y tener un entendimiento claro del mejor manejo de la enfermedad. Luego el saber que en cualquier momento nos tocaba ir a apoyar las UCI y el miedo de contagiarnos y contagiar a mi familia.
Después el miedo porque las personas empezaron a relajar las medidas de prevención y los casos se empezaron a elevar nuevamente.
También mirar el número de pacientes, familiares, amigos y compañeros de trabajo que han tenido covid y algunos han muerto, otros sobreviven pero quedan con secuelas.
EL NUEVO SIGLO: ¿Desde hace cuánto está por fuera de Colombia?
AEA: Yo salí de Colombia en 1997 pero he tenido la suerte de regresar frecuentemente. Trabajo directamente con las comunidades más necesitadas del área metropolitana de Detroit atendiendo principalmente a la comunidad latina y a todos aquellos que no tienen un seguro médico, o si lo tienen es un seguro médico no muy completo.
EL NUEVO SIGLO: ¿Usted se convirtió en el primer colombiano en recibir la vacuna?
AEA: No el primero, pero sí uno de los primeros en recibir la vacuna, gracias a que soy trabajador de la salud y fuimos escogidos como el grupo de personas que necesitan recibir la vacuna en el primer grupo. Detroit fue una de las ciudades con tasas altas de infección en un principio y por ende el Gobierno decidió que Michigan sería uno de los estados que recibirían las primeras vacunas.
EL NUEVO SIGLO: ¿Cuál vacuna recibió y que sigue para usted?
AEA: Recibí la vacuna de Moderna. Es la más práctica para la clínica en la que trabajo porque la temperatura de almacenamiento es acorde al equipo disponible. Ahora lo que me espera es que en 28 días reciba la segunda dosis. Seguiré trabajando prestando los servicios de salud requeridos por la comunidad hispana en la ciudad de Detroit.
EL NUEVO SIGLO: ¿Qué indicaciones hay que seguir una vez vacunado?
AEA: Después de recibir la vacuna estamos diariamente conectados por el internet al CDC, ingresando detalles para que se pueda vigilar posibles efectos secundarios y para obtener aún más información de los posibles efectos de la vacuna y/o de otras posibles complicaciones a corto plazo.
Creo que la vacuna seguirá cambiando ya que las cepas de la enfermedad también están cambiando.
EL NUEVO SIGLO: ¿Qué síntomas ha tenido una vez vacunado?
AEA: La verdad es que no he tenido ninguna reacción, el brazo solo me molestó un poco pero nada diferente a cualquier otra vacuna.
EL NUEVO SIGLO: ¿Tiene que seguir con tapabocas?
AEA: Sí claro, el tapabocas es una nueva prenda obligada de todos. Y seguirá por mucho tiempo aun cuando la mayoría de la población esté vacunada. También la vacuna ha mostrado un nivel de protección del 94.5% lo cual significa que tenemos que seguir haciendo el esfuerzo para protegernos todos.
Aun con la vacuna, la persona puede todavía transmitir la enfermedad. El propósito de esta es disminuir los efectos causados por la enfermedad para la persona vacunada únicamente.
EL NUEVO SIGLO: ¿Qué se espera para Colombia en este 2021?
AEA: Esta pandemia nos ha demostrado que la enfermedad no distingue condición social. Vemos la importancia de tener buena salud, un buen servicio de salud pública, de red hospitalaria, de ofrecer servicios especializados a las regiones más apartadas, y la necesidad de contar con el personal idóneo para manejar estas situaciones a nivel nacional.