María Mercedes Jaramillo, le explicó a EL NUEVO SIGLO qué contempla el Plan de Ordenamiento Territorial que deberá radicarse ante la CAR el primero de mayo
EL NUEVO SIGLO: La meta es entregar el POT al Concejo de Bogotá este año. ¿Cómo va el cronograma, lo lograrán?
MARÍA MERCEDES JARAMILLO: Para poder lograr esa meta, el compromiso que tenemos es radicar el proyecto completo a la CAR para iniciar la concertación con esta corporación el primero de mayo.
La CAR exige que se les radiquen con cierta anterioridad los estudios básicos de riesgo, que son un determinante muy importante para la comprensión de las minucias ambientales del Plan y esa radicación se hizo hace cuatro semanas.
Nos estamos reuniendo con ellos cada 15 días para poner sobre la mesa todos los temas técnicos que tienen que ver con el ambiente y el riesgo, y poder subsanar aquellas inquietudes desde ya, de modo que cuando sea la concertación formal en mayo ya hayamos acogido las recomendaciones y solicitudes de ajuste. Si todo nos sale bien creemos que podríamos estar presentándolo al Consejo Territorial de Planeación el primero de julio y estar radicando el POT en agosto.
ENS: ¿Cómo le explicaría a las personas que no tienen muy claro lo que significa actualizar el POT vigente (del 2004) que esto es apremiante?
MMJ: Los planes de ordenamiento territorial se hacen para un periodo de 12 años y en Bogotá ya llevamos prácticamente 20 años con las mismas reglas. Evidentemente en esas dos décadas la ciudad ha cambiado; las dinámicas sociodemográficas han cambiado de manera radical, como nos lo indicó el último censo, y cuando estas cambian pues deben cambiar también las políticas de ordenamiento. Y deben cambiar en tanto que deben satisfacer necesidades que la ciudad antes no tenía.
Hay que ajustar el ordenamiento a las dinámicas propias del momento y las que estamos estimando que van a regir la ciudad por los próximos 15 años y que definitivamente no son las mismas que tenía Bogotá hace 20 años.
ENS: ¿Cuáles son esas necesidades que hoy tiene Bogotá?
MMJ: Bogotá en este momento tiene muchos problemas. Y los tiene en parte porque las reglas del POT no le están ayudando a resolverlos. Hay unos sectores de la ciudad que son muy densamente poblados como la periferia suroccidental (Ciudad Bolívar, Bosa), y tienen un déficit importante en espacio público, equipamientos sociales, educativos, hospitalarios.
Eso está claramente diagnosticado pero las reglas que tiene el POT vigente para efecto de implantar esos equipamientos en el territorio son supremamente restrictivas y no le han permitido a Bogotá organizar esa provisión de nuevos equipamientos en el territorio.
Otra cosa que no es específicamente de Bogotá sino del planeta, es el cambio climático. Este fenómeno de variabilidad climática pone en riesgo los equilibrios ecosistémicos y eso, en una ciudad a 2.600 metros de altura y que depende de un agua que nos toca cuidar como el bien más preciado que tenemos, exige respuestas urgentes.
Bogotá es una ciudad supremamente vulnerable en relación con el clima, por el agua, y necesitamos tomar medidas urgentes en este POT para proteger ese bien y organizar una forma de desarrollo de la ciudad que pueda adaptar el territorio para ese cambio climático. La estructura ecológica principal tiene que ordenar el territorio y en eso este POT va a hacer una apuesta muy fuerte. Una tercera cosa que te diría, es que las mujeres necesitamos una ciudad más amable.
ENS: ¿Este POT tiene alguna relación con la generación de empleo?
MMJ: Sí. De hecho el último tema que te mencionaría es que la pandemia nos ha puesto en evidencia una cosa que ya sabíamos pero que se ha vuelto obvia y apremiante: no existen en Bogotá todos los empleos que necesitamos para la población que aquí habita.
Tenemos la necesidad imperiosa de organizar el territorio de manera que podamos acoger a todas las empresas del futuro que produzcan empleos de calidad y poder potenciar todas las áreas industriales y de aglomeración artesanal que tenemos. Este es un foco de este POT: cómo proveer empleos de calidad para todos los ciudadanos.
- Implementación del POT
ENS: Superamos favorablemente el trámite y este POT se aprueba. ¿Qué viene después?
MMJ: Dos cosas. Si este POT nos queda bien armado tendremos una hoja de ruta para las tres administraciones siguientes en términos de cuáles son los proyectos estructurantes de ciudad que se deben ejecutar durante los próximos 12 años.
Y por otra parte, la gente tendrá la claridad absoluta sobre qué puede y qué no puede hacer en sus predios o qué pueden hacer sus vecinos. El POT determina las reglas bajo las cuales los curadores urbanos tramitan las licencias de construcción y de urbanismo, que en últimas son las primeras reglas de sana convivencia en la ciudad y estas tienen que ser claras. Habrán reglas de juego claras para los presentes y futuros funcionarios públicos; y habrán reglas de juego claras para los actores privados.
ENS: ¿Hay algo que este plan este buscando evitar?
MMJ: El POT vigente estableció unas reglas y buenas intenciones para el futuro (que ya es pasado), que no se concretaron. Del POT que tenemos ahora se ejecutaron muy pocas cosas y nosotros no queremos que eso pase. Por ejemplo ese plan preveía que se debía urbanizar la zona que hoy denominamos Lagos de Torca y no fuimos capaces de sacarlo adelante y tenemos que hacerlo en la vigencia del próximo plan.
El POT no puede volver a ser lo que fue: una compilación de buenas intenciones. Tiene que ser capaz de darle a la ciudad las herramientas para que ese plan sí se concrete.
ENS: ¿En qué se diferencia este POT al Plan del exalcalde Enrique Peñalosa?
MMJ: Me gustaría que me vuelvas a preguntar esto el primero de mayo porque ahí tendremos el panorama completo. Pero qué te puedo decir: el POT de Enrique Peñalosa estuvo muy sustentado en la necesidad de urbanizar la zona rural del norte, incluso re-alinderando la reserva Van der Hammen y eso casi que monopolizó la discusión del Plan.
Este POT protege de manera contundente la reserva tal y como se aprobó, tal y como se alinderó con su plan de manejo y eso es un diferenciador muy claro. Este Plan quiere reverdecer a Bogotá de manera más consistente que el anterior y quiere mejorar las condiciones de uso de la ciudad para las mujeres y las personas que son sujeto de cuidado.
Pero te aclaro, la ciudad ya está construida en un 90% y por lo tanto el plan tampoco va a ser radicalmente distinto al anterior porque la ciudad es la misma y hay que ocuparse de la ciudad construida. Pero en lo que te acabo de mencionar es evidente que estamos planteando una visión distinta de la ciudad. El primero de mayo te daré los detalles de qué quedó incorporado en este POT.
ENS: ¿Este Plan incluye elementos macro del anterior?
MMJ: Sí. Muchas cosas. Por ejemplo la idea del desarrollo orientado por el transporte es compartida. De las apuestas importantes del plan anterior aquí estamos manteniendo la necesidad de organizar unas piezas urbanas esenciales en Lagos de Torca y el Tunjuelo, y la visión de la bicicleta es una constante en ambos planes. Esos son algunos elementos comunes a los dos planes, pero hay más.