El Jardín Botánico, en articulación con el Instituto Distrital de Turismo (IDT) y la Mesa Técnica de Aviturismo de Bogotá, se sumará a la cita anual de avistamiento y conteo de aves más importante del mundo: el Global Big Day, puesto que es el día dedicado a las aves migratorias, aunque la celebración se ampliará para dedicarles todo el mes.
Desde el amanecer y aguardando la salida del sol, expertos y aficionados se reunirán en el Jardín Botánico para conocer y reconocer, disfrutar e identificar aves en sus entornos naturales. De esta manera la Entidad está haciendo un llamado científico y turístico para las personas apasionadas por este tema pero ¿cuál es la trascendencia de estos escenarios de promoción del turismo de naturaleza para la capital?
Comenzando por advertir que Colombia es el país con el mayor número de aves en el mundo, la bióloga e investigadora de conectividad e interacciones ecológicas de la Subdirección Científica del Jardín Botánico, Mónica Novoa, indicó que este es un centro de investigación y de conservación de la biodiversidad urbana, cuyo interés es poder avistar las aves que llegan y hacen uso de las coberturas verdes de la ciudad.
“Bogotá es una urbe pero con ecosistemas estratégicos que han permitido el avistamiento no solo de nuestras aves residentes, y que están a lo largo de todo el año, sino de aves migratorias que aún se avistan. Este es un evento mundial que recoge a diferentes avistadores, sean ornitólogos profesionales o aficionados que aman la actividad. Nosotros hacemos un registro de las especies que están en el territorio y cada persona decide cuál es el ecosistema estratégico para que nos ayuden a registrar las aves. Es un evento importante porque no solo se atraen visitantes sino que incide en la concientización sobre la biodiversidad que nos rodea”, le dijo a EL NUEVO SIGLO la investigadora Novoa.
Este registro, añadió, será clave pues aportará un mayor conocimiento sobre la distribución, la abundancia y el uso de hábitat que hacen las aves en un determinado ecosistema.
En paralelo, un equipo de educadores del Jardín liderará otra actividad de avistamiento en el sendero San Francisco-Vicachá, en los Cerros Orientales, donde se reconocerán las principales especies de aves que migran a la ciudad y encuentran en estos espacios alimento para su desarrollo y sustento.
Los participantes podrán apreciar el canto de aquellas especies que anuncian la transición de la oscuridad a la luz y que, con variados tamaños, picos y alas, convierten el amanecer en una verdadera fiesta de vida y color. Además de listar las aves, la actividad permitirá entrar en contacto con sus vocalizaciones, llamados, cantos, colores y formas maravillosas que hacen de estos organismos un grupo encantador.
Cabe recordar que Bogotá alberga a cerca de 176 especies de aves, la mitad de las cuales están acogidas por el Jardín Botánico, convirtiendo sus espacios, senderos y colecciones en hábitat temporal o permanente de muchas de ellas.
La jornada incluirá, además, espacios de capacitación en las plataformas universales de aves eBird y Merlín y un taller para la construcción de aves en 3D, a través del cual se busca implementar un enfoque de accesibilidad a la actividad de avistamiento para personas con limitación visual.
“Queremos hacer del Jardín Botánico un referente para los amantes de las aves, acercar a las nuevas generaciones al conocimiento y valoración de estos hermosos animales, y desde luego, un ícono de turismo de naturaleza en el que se den cita anualmente no solo expertos y aficionados, sino todos aquellos que encuentren en nuestros bosques, senderos y colecciones una oportunidad para aprender, conocer y reconocer especies y propender por su cuidado y protección”, afirmó ayer Martha Liliana Perdomo, directora de la Entidad.
- Le puede interesar: Así va la cruzada para descontaminar cuatro ríos de Bogotá
Aviturismo en la capital
Por lo mismo, el aviturismo es una práctica relativamente nueva en Bogotá, pese a que la capital cuenta con alrededor de 176 especies clasificadas como imperdibles, viajeras, acuáticas y terrestres, y cada vez está más desarrollada la infraestructura para su avistamiento.
De hecho, en Bogotá los lugares recomendados para su observación están agrupados en humedales, parques urbanos, Cerros Orientales y zonas de páramo, con sus diversas condiciones de acceso. Para motivar y facilitar el conocimiento y las visitas a su alrededor, el Instituto Distrital de Turismo ha venido consolidando una cultura respetuosa y responsable frente a los ecosistemas naturales de la ciudad, mediante la promoción del turismo de naturaleza.
Los sitios más representativos para realizar aviturismo son humedales como el Córdoba, Santa María del Lago, Juan Amarillo, La Conejera y Jaboque, senderos ecológicos en los Cerros Orientales como Quebrada Vieja, Cerro La Aguadora, Quebrada Las Delicias y Río San Francisco Vicachá, entre otros parques como el PNN Chingaza, Parque Chicaque y el Parque Simón Bolívar. Otro de los sitios de interés es el Páramo Sumapaz, ecosistema ubicado en la localidad que lleva su nombre.
“Estamos comprometidos con el turismo de naturaleza dando a conocer lugares aptos para esta actividad, respetando sus límites y capacidad de carga, a la vez que promovemos la conservación de la biodiversidad y las buenas prácticas por parte del sector turístico”, indicó el Instituto Distrital de Turismo a comienzos de este año.
De hecho, de acuerdo con el Instituto, el número de visitantes a las áreas protegidas abiertas con vocación ecoturística del Sistema de Parques Nacionales Naturales (SNPP) de Colombia fue de 1.977.882 personas, mostrando un incremento de 8% respecto a 2018.
Así mismo, el número de avituristas fue de 30.337, de los cuales 17.425 llegaron de otros países y 12.952 fueron nacionales. Vale referir que el 32,5% de los extranjeros provinieron de Reino Unido; el 17% de Estados Unidos; el 12,6% de España; el 9,3% de México; el 8,4% de Ecuador; el 6,1% de República Dominicana; el 4,6% de Bélgica; el 2,7% de Brasil y el 7% de otros. Habiéndose constituido como un segmento de crecimiento, el avistamiento representó el 1% del gasto total de los turistas en Bogotá.
- Le puede interesar: Fernando Gaviria segundo en sexta etapa del Giro de Italia
Aves migratorias por la capital
Por último, y con relación al día que se celebrará mañana, por su ubicación geográfica en dos ocasiones al año Bogotá se convierte en hogar de aves migratorias gracias a la presencia histórica de ecosistemas de humedal y áreas verdes que, pese a la transformación y urbanización del Distrito, siguen facilitando hábitats adecuados y en buenas condiciones para su llegada.
En ocasiones la ciudad ha presenciado las rutas de los gavilanes migratorios que pasan por la cordillera central, pero también es testigo de la llegada de aves pequeñas que la gente cada vez está notando más en los parques urbanos, en los humedales y en los bordes de la urbe como los cardenales y las tinguas azules.