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LAS PERSONAS mayores de 65 años son las de mayor riesgo de letalidad por covid-19. Así lo demuestran las cifras.
Foto archivo AFP
Martes, 2 de Febrero de 2021
Unidad de Data EL NUEVO SIGLO

DE LOS 53.983 fallecidos por covid desde que se inició la pandemia en el país (primer caso oficial de contagio el 7 de marzo hasta el domingo pasado) el 68% (36.672) fueron personas mayores a 65 años.

Desde la irrupción del poderoso virus en el mundo, las autoridades científicas y médicas corroboraron que el grupo etario expuesto a una mayor letalidad era el de los llamados adultos mayores (de 65 años en adelante), básicamente porque presentan patologías de base (comorbilidades) que complican su cuadro clínico y hace muy difícil superar el proceso infeccioso que desencadena.

Vale recordar que los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En éstos últimos hay varios que causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) o el que desde hace un año tiene arrinconada a la humanidad: el covid-19 originado en la ciudad china de Wuhan.

Generalmente las clasificaciones para los grupos etarios hacen corte cada 10 años. Sin embargo, el aumento en la expectativa de vida, la productividad intelectual y laboral, así como los avances médicos, lo que se evidencia en una mayor y mejor calidad en la salud, abrió el debate sobre a qué edad se entra en la vejez o a partir de cuál se considera a una persona “mayor”. Se consideraba que ello ocurría al superar la barrera cronológica de los 65 años.

El Centro Internacional sobre el Envejecimiento, Cenie, desde hace un lustro adoptó esta clasificación: entre 55 y 64 años se considera a una persona adulto mayor joven; entre 65 y 74 es un adulto mayor maduro; de 75 a 84 años, es adulto mayor y de allí en adelante se determinan, nonagenarios y centenarios.

Bajo esta óptica y diferente a los grupos etarios determinados por el Instituto Nacional de Salud (INS) en sus reportes de seguimiento a la pandemia en el país, EL NUEVO SIGLO lleva las estadísticas con base en tales informes pero clasificando el grupo, tanto de contagios como de fallecidos, sobre el rango de 65 años hasta 99 y los centenarios.

De esta forma, del total de decesos por el coronavirus en el país con corte al pasado 31 de enero, del rango etario de adultos mayores maduros, adulto mayor y nonagenarios fueron 36.533 mientras que los centenarios fueron 139. Y, en contravía lo que sucede en los contagios, donde la mayor afectación se da en los hombres, la letalidad en los que sobrepasan los 100 años es mayor en las mujeres.

La letalidad de los mayores de 65 años tuvo el siguiente curso en el país: en marzo y abril fueron 752; mayo a julio (5.741); agosto (6.190), septiembre (4.267), octubre (3.680), noviembre (3.875), diciembre (4.405) y enero de este año (7.647).

En cuanto a los centenarios fue marzo y abril (24), mayo a julio (24), agosto (9), septiembre (17), octubre (17), noviembre (7), diciembre (17) y enero (24).  El colombiano de mayor edad fallecido por el coronavirus en el país fue un hombre de 112 años, en Riohacha (Guajira, ocurrido el 16 de septiembre.

Los datos confirman que los meses con mayor letalidad en el país fueron agosto y el pasado enero. El primer mes por darse épico de la primera ola, específicamente en cuanto a fallecidos ya que en contagios tuvo lugar la tercera semana de julio;  y este enero, producto de la anunciada segunda ola del covid que estuvo atizada por la inobservancia de los protocolos de bioseguridad y aglomeraciones dadas las festividades decembrinas.

De los 9.558 fallecidos en agosto, el  64.76% fueron personas del rango etario objeto de este informe, mientras que de los 10.770 ocurridos en enero, 71% correspondió al mismo.

Y, contrariamente a lo que ocurrió con el grupo de mayores de 65 años, la cifra de centenarios fallecidos fe alta al comienzo de la pandemia, entre marzo y julio (48), y 24 el primer mes de este año.

En cuanto la letalidad en los otros rangos de edad, entre mayo y enero fue así: 61 entre los 0 y 9 años de edad; 79 entre 10 y 19 años; 535 entre 20 y 29; 1.313 entre 30 y 39 años; 2.883 entre 40 y 49 años; 6.569 entre 50 y 54 años y 5.411 entre 60 y 64 años.

A punto de completar 11 meses de la pandemia de covid en el país se confirma, igualmente dos cosas: que la letalidad se concentra en los grupos anteriormente mencionados y que la patología con mayor incidencia es la hipertensión arterial (HTA), seguida por las enfermedades coronarias y accidentes cerebrovasculares, aunque no son las únicas.

Ello tiene su explicación: a medida que aumentan los años y si no se ha llevado una vida con buenos hábitos alimenticios y ejercicio, es muy común padecer enfermedades crónicas no transmisibles. La hipertensión arterial es una de ellas y es más común de lo que se cree. Según la Organización Mundial de la Salud, afecta a un tercio de la población adulta y es el detonante de la mayor causa de muerte en el mundo: las enfermedades cardiovasculares.

La HTA que es la fuerza de presión que ejerce la sangre sobre las arterias de forma sostenida, es conocida también como tensión arterial alta o elevada, generalmente no presenta síntomas o cuando los hay generalmente las personas lo asocian con cualquier otro tipo de dolencia, que puede ir desde una gripa simple hasta una migraña.

Adicional a ello las personas no acostumbran a que les realicen la toma de tensión si no cuando van al médico, lo que generalmente no ocurre con frecuencia, y de allí que desconozcan tanto los rangos en que deben tenerla para el buen funcionamiento del organismo, como que es un ‘asesino silencioso’, que con el paso de los años complica gravemente la salud.

El rango normal de la tensión en una persona adulta es de 120/80 y cualquier indicador, tanto hacia arriba como hacia abajo, es grave.

Hay que tener en cuenta que cuánto más alta es la tensión arterial, mayor es el riesgo de daño al corazón y a los vasos sanguíneos de órganos principales como el cerebro y los riñones. De allí que quienes la sufren estén constantemente en alto riesgo de sufrir un infarto, deficiencia cerebrovascular e insuficiencia renal, entre otras patologías.

Y aunque la HTA es prevenible, es una de las enfermedades con más alta incidencia en Colombia y el mundo. Esta comorbilidad tiene una incidencia de casi el 40% en el total de decesos ocurridos por el covid-19 en el país.

El ministro de Salud, Fernando Ruiz, confirmó ayer que los primeros vacunados serán los octogenarios y nonagenarios ya que tienen un riesgo 600 veces mayor de morir si contrae el coronavirus que una persona que esté entre los 18 a 25 años y se infecte.