| El Nuevo Siglo
AFP.
Domingo, 9 de Octubre de 2022
Redacción internacional

Durante los últimos días se activó una especie de llamada de auxilio para hacerle frente al estallido social derivado del incremento en el precio de la gasolina el pasado mes de septiembre.

Ante este hecho, que llevó a que se incrementara la inseguridad afectando la vida de los ciudadanos de a pie, enfrentados a restricciones de movimiento, saqueos, violencia sexual y otros horrores (además de un incremento en los casos de cólera), tres llamados internacionales de urgencia confluyeron en los últimos días.

El primero de ellos lo hizo el propio gobierno haitiano, que solicitó durante el fin de semana, a la comunidad internacional, una intervención de fuerzas militares para controlar la crisis.

Un segundo llamado lo hizo la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que pidió que se estableciera un corredor humanitario alrededor del país isleño para sortear el accionar de las bandas criminales y atender a la población civil que está en medio de las confrontaciones.

En específico, a este organismo le preocupa sobremanera un aumento en los casos de cólera, puesto que “sin combustible no hay agua limpia, y sin agua limpia habrá más casos de cólera y será muy difícil contener este brote".

Y el tercer llamado lo hizo la Organización de Estados Americanos (OEA), entidad que se comprometió a atender la crisis que atraviesa el país centroamericano al cerrar el pasado viernes su asamblea anual que se llevó a cabo en Lima.

La solicitud del gobierno

El viernes Haití pidió "formalmente" asistencia armada internacional para enfrentar la grave crisis de seguridad generada por bandas criminales. Esta, vale referirlo, fue una solicitud que hizo el país al margen de la asamblea anual de la OEA.

De hecho, solicitó a todos sus socios un apoyo para que haya un “despliegue inmediato de una fuerza armada especializada”, admitiendo que su país no está en condiciones ni tiene las capacidades para hacerle frente a la crisis de seguridad que atraviesa.

"Puedo confirmar que hemos solicitado asistencia a nuestros socios internacionales, pues para Haití este es un asunto de seguridad que nuestra policía nacional no puede manejar por sí sola", dijo el embajador de Haití ante Estados Unidos, Bocchit Edmond, quien, no obstante, aclaró que esta solicitud no debe presentarse como “una fuerza extranjera para la ocupación del territorio haitiano", sino como "un llamado a la solidaridad".

Desde que Haití anunció alzas en el precio de la gasolina, el pasado 11 de septiembre, el país más pobre de las Américas atraviesa disturbios, saqueos y manifestaciones, y la terminal de importación de combustible más grande del país está bajo el control de robustas pandillas armadas.

Tras hacer la solicitud formal, Haití confía en que esta ayuda se pueda concretar pronto. "No podemos esperar más", subrayó Edmund.

Canadá fue uno de los primeros países en reaccionar. "Trabajaremos juntos para ayudar a restaurar la paz y la estabilidad en Haití", trinó la ministra de Exteriores canadiense, Mélanie Joly.

Además del aumento en el precio de los combustibles, la situación en Haití empeoró en forma notable después de que fuera asesinado el presidente Jovenel Moise, en julio de 2021.

La solicitud de la ONU

Paralelamente a la solicitud del gobierno haitiano, la Organización de las Naciones Unidas pidió que se establezca un corredor humanitario en el país caribeño en el cual, además de la crisis económica, la inseguridad y un brote mortal de cólera, se ha visto forzado a cerrar hospitales y centros de salud por la escasez de combustible.

Por lo mismo, la ONU solicitó la creación de un espacio de tránsito para poder acceder a la principal terminal de combustible, ya que las bandas armadas lo tienen bloqueado, impidiendo la distribución de servicios básicos como la salud, la seguridad y el agua.

Esta situación ha provocado una escasez de combustible que ha obligado a cerrar muchos hospitales y centros de salud y ha afectado a la distribución de agua, dijo Ulrika Richardson, representante especial adjunta de la ONU en el país.

Vale aclarar que la terminal de Varreux, situada en Puerto Príncipe (la capital), es el principal punto de entrada de combustible en el país, pero las bandas han bloqueado la entrada desde mediados de septiembre.



Controlar el brote de cólera

"Hemos pedido que se establezca un corredor humanitario para que el combustible llegue a la ciudad y al resto del país, de modo que podamos garantizar nuestra respuesta. Sin combustible, no hay agua limpia. Sin agua limpia, habrá más casos de cólera y será muy difícil contener este brote", indicó la Organización.

Desde que las autoridades haitianas confirmaron dos casos positivos de cólera hace una semana, se han producido 11 casos, siete muertes y unos 111 casos sospechosos, aunque las cifras podrían ser mayores.

De hecho, la ONU teme que pueda haber "un aumento bastante exponencial, si no explosivo, de los casos de cólera, dadas las condiciones actuales. Incluso se podría decir que tal vez se den las condiciones para una tormenta perfecta, por desgracia".

El Consejo de Seguridad de la ONU celebrará una sesión a finales de este mes sobre la situación de seguridad en Haití, y todo el sistema de la Organización en el país está colaborando en la respuesta al brote de cólera.

De hecho, bajo el paraguas de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, sus agencias están haciendo un esfuerzo colectivo, junto con socios locales e internacionales, en específico con la distribución de medicamentos y equipos esenciales, la creación de centros de tratamiento del cólera y el aumento en las capacidades de desinfección. 

Por último, la Organización Panamericana de la Salud también está trabajando con sus homólogos de los ministerios de salud y de comunicaciones para abordar urgentemente las "tendencias preocupantes" en torno a la desinformación que se está difundiendo, mientras el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia está trabajando para hacer llegar las vacunas contra el cólera, además de actuar como organismo principal en materia de agua, saneamiento e higiene.

El llamado de la OEA

Y por último, la Organización de Estados Americanos se comprometió a atender las crisis en Haití al cierre de su asamblea anual que se llevó a cabo en Lima (Perú).

En específico, la Asamblea de la OEA resolvió solicitar a los países que ofrezcan "urgentemente un apoyo directo" a Haití para reforzar la lucha contra el narcotráfico, y "detener la expansión de las bandas armadas que aterrorizan a la población", según una resolución adoptada el jueves.

"Esta votación es de gran importancia en la medida en que anuncia un claro compromiso de los estados miembros de ayudar al gobierno haitiano a combatir e impedir el ingreso de armas y municiones destinadas a bandas armadas", indicó a finales de la semana pasada el ministro de Exteriores haitiano, Jean Victor Geneus. /AFP-OEA-ONU-ENS.