Concejales de Bogotá piden aterrizar cifras del cupo de endeudamiento | El Nuevo Siglo
Transcurridos dos días desde que comenzó la exposición de motivos por parte de la Administración Distrital sobre el nuevo cupo, son más las preguntas que las respuestas entre varios concejales.
Foto: ENS
Jueves, 19 de Mayo de 2022
Redacción Web

En el Concejo de Bogotá se está decidiendo un hecho trascendental para la ciudad: la aprobación de un segundo cupo de endeudamiento (Proyecto de Acuerdo 271 de 2022) por $8,6 billones, desagregados de la siguiente manera: $5,84 billones solicitados por la Administración Distrital para educación, el robustecimiento de un sistema deportivo, proyectos estratégicos en materia de Hábitat y la Segunda Línea del Metro, entre otros, y $2,8 billones solicitados por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado para la materialización de la planta de tratamiento de aguas residuales del río Bogotá, PTAR Canoas.

No obstante, transcurridos dos días desde que comenzó la exposición de motivos por parte de la Administración Distrital, son más las preguntas que las respuestas entre varios concejales, quienes se refirieron sobre todo a dos hechos: la falta de precisión en cuanto a los programas y obras en los que se invertirán los montos, y lo que este nuevo cupo podría implicarle a la Alcaldía del sucesor o sucesora de Claudia López.

No sobra referir que con esta reciente solicitud, la estructuración del nuevo endeudamiento quedaría por la suma de $11,7 billones que, de acuerdo con el Palacio Liévano, se desarrollará bajo el principio de diversificación a través de las fuentes que históricamente le han otorgado crédito al Distrito Capital, y siguiendo los lineamientos técnicos de gestión financiera y de administración de riesgos. Los desembolsos dependerán del flujo de pagos de los proyectos y del flujo de caja del Distrito Capital.

Hay que aterrizar los rubros

En una primera medida, la concejal Diana Diago, quien pertenece a la Comisión de Hacienda, fue clara al advertir que las finanzas de Bogotá están bien pero hay que ser responsables. “El mayor gesto de responsabilidad es el de primero ejecutar lo que se prometió y mirar después en qué nos podemos endeudar”, indicó.

En ese sentido, la cabildante urgió a que se aterricen los montos a ejecutar con este segundo desembolso, pues de acuerdo con ella sin esa precisión el Concejo estaría firmando un cheque en blanco.

“Mira la Segunda Línea del Metro de Bogotá: no hay estudios ni diseños y preguntas: ¿cuánto cuesta el proyecto?, ¿cómo va a ser y a qué comunidades va a impactar? Están sin resolverse y eso es lo primero. Mira las becas, ¿no deberían ser un gasto recurrente? ¿Y 25 colegios para cuándo, en dónde, en qué lotes, ya hay diseños, ya hay estudios? Eso no lo tiene mencionado el nuevo cupo porque este es indicativo. Señala que se van a hacer colegios pero nada más. Mañana podría cambiarse de opinión sobre la destinación. Eso lo podrían hacer perfectamente”, indicó la concejal Diago.

En esto coincidió la concejal de la Alianza Verde María Fernanda Rojas, quien indicó que es necesario que se mencionen de forma específica los colegios que se construirán, si esas obras ya tienen estudios y predios disponibles y cómo se otorgarán las becas para educación superior que se financiarían con los nuevos recursos de crédito.

“No solo se debe seguir insistiendo en modelos de financiación a la demanda del tipo ‘Ser Pilo Paga’ sino que se debe establecer la forma de fortalecer la oferta de este tipo de educación con calidad”, indicó la concejal Verde.

Las mismas dos preocupaciones, relacionadas con el Metro y con los recursos para educación, tuvo la concejal de la coalición Colombia Humana-UP-MAIS, Heidy Sánchez, y quien también hace parte de la Comisión de Hacienda, pues en su opinión, con relación a la Segunda Línea del Metro no hay estudios de factibilidad porque contempla el mismo modelo de concesión que se plantea para la Primera Línea del Metro elevado.

“Y lo que es más preocupante es que el Secretario de Hacienda se refirió a la necesidad de vender acciones de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá, reafirmando algo que ya había dicho a otro medio de comunicación”, indicó a este medio de comunicación la concejal Sánchez.

Pero lo que más le preocupa es lo que está establecido con los cupos de educación superior que se aprobaron en el Plan de Desarrollo Distrital, y teme que pase algo similar con este nuevo cupo de endeudamiento, precisamente por la falta de precisión en los rubros.

"Jóvenes a la U" es el negocio de las Instituciones de Educación Superior (IES) privadas, puesto que de las 33 IES que participan de este programa de la administración de Claudia López, tan solo seis son oficiales (18,18%) y 27 son privadas (81,82%). Este nuevo cupo debería pensar los rubros para la educación superior pública. Este es como un cheque en blanco que uno le entrega a la Administración y no trae los rubros en los cuales se destinarán. Es general y eso no es garantía de absolutamente nada”, añadió.  

Por último, la concejal Sánchez llamó la atención sobre la lógica de chantaje que ha habido detrás de la solicitud de la Alcaldía de este nuevo desembolso. “Recientemente la Alcaldesa habló de la necesidad de un nuevo cupo de endeudamiento para que Bogotá pudiera tener una planta de tratamientos para el río Bogotá”, mencionó.



¿Un problema para el próximo alcalde?

Punto aparte, la concejal Diana Diago también llamó la atención sobre lo que la aprobación eventual de este segundo cupo podría implicarle al próximo alcalde de la ciudad.

“Yo he analizado el cupo de endeudamiento, hemos enviado derechos de petición, hemos hecho las indagaciones preliminares y lo primero que hay que decir es que esta Administración está buscando $8,6 billones cuando nosotros aprobamos hace dos años el cupo más grande en la historia de Bogotá, por casi $11 billones. Piden plata y más plata pero no ejecutan. Me parece muy grave, además, que vamos a dejar al próximo alcalde con las manos atadas porque él o ella también tendrá que venir a pedir recursos de crédito para ejecutar su Plan de Desarrollo”, le dijo a EL NUEVO SIGLO la concejal del Centro Democrático.

En esto coincidió por completo el concejal del Partido Liberal y uno de los ponentes del proyecto, Germán García, quien fue claro al advertir que “están presentando el nuevo cupo y quedamos al borde de rebosar el límite de sostenimiento de la deuda de la ciudad de Bogotá. Van a dejar sobreendeudada la ciudad. De aprobarlo, para la Administración que venga no habrá la opción de solicitar un recurso similar. En la presentación del proyecto se está defendiendo pero realmente no está tan claro”, añadió a esta redacción el concejal García.

De hecho, puntualizó que serán las próximas dos alcaldías las que no tendrían forma de solicitar recursos de endeudamiento porque los indicadores de sostenibilidad de la deuda llegarían a su máximo legal, es decir, a cerca del 100%.

En este sentido, hay que tener en cuenta que la Administración aclaró que los indicadores financieros no sobrepasan los límites legales con el nuevo endeudamiento, y que la capacidad de pago de la ciudad está por debajo del nuevo límite legal del 60% y la sostenibilidad de la deuda es inferior al nuevo límite de 100% establecido en la normatividad sobre el tema.

García agregó que este es un proyecto confuso, que aún no tiene las explicaciones claras de cómo se invertirá en los diferentes proyectos de la ciudad o si ese dinero será utilizado para los proyectos que no se alcanzaron a realizar con el cupo pasado.